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La FAO descarta la transmisión de humanos a animales de la gripe aviar A(H7N9)

Tras el primer caso fuera de China, la FAO dice que no hay evidencia de que las personas infectadas pueden transmitir el virus a las aves de corral

Foto: ©FAO/John Edwards
El comercio incontrolado de aves de corral vivas supone el riesgo más alto de introducción del virus A(H7N9

19 de febrero de 2014, Roma - La FAO ha asegurado que no hay pruebas de que los pacientes humanos infectados con el virus de la gripe aviar A(H7N9) -escasamente patógeno en aves de corral- puedan transmitir el virus a los animales, incluyendo las aves.
 
La FAO hacía referencia al primer caso humano de gripe aviar A(H7N9) fuera de China, detectado recientemente en Malasia. La paciente, oriunda de la provincia china de Guangdong -donde se cree que contrajo la infección, visitaba Malasia como turista y se encuentra ahora hospitalizada allí. Guangdong es una de las provincias chinas más afectadas por el virus H7N9 en 2014.
 
"Este caso no tiene nada de sorprendente y no debe hacer crecer la alarma, pero debe recordar al mundo que no hay que bajar la guardia”, señaló el Jefe del Servicio Veterinario de la FAO, Juan Lubroth.
 
"Los seres humanos que enferman de gripe A(H7N9) no suponen una amenaza para las poblaciones de aves de corral”, subrayó Lubroth. "De hecho –añadió-, no tenemos ninguna evidencia de que las personas afectadas puedan transmitir el virus a otras especies, incluyendo las aves. El mayor riesgo de transmisión del virus es el comercio incontrolado de aves vivas entre las áreas afectadas y las no afectadas”.
 
Las personas, en cambio, se infectan tras un contacto cercano con aves de corral vivas infectadas, principalmente en los mercados de aves vivas o cuando éstas se sacrifican en el hogar.

Las evaluaciones de riesgos realizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), muestran que si las personas infectadas de zonas afectadas viajan de un país a otro, la propagación a nivel comunitario es poco probable, ya que el virus no tiene la capacidad de transmitirse fácilmente entre humanos.
 
Lubroth indicó que “estos casos humanos importados, como el ocurrido en Malasia la semana pasada, ya se han producido en el pasado en zonas no afectadas de China, como Guizhou, la provincia china de Taiwán y Hong Kong, y que es probable que los veamos de nuevo en un futuro no muy distante. Hasta la fecha, el virus no se ha encontrado en poblaciones de aves de corral fuera de las zonas afectadas en China”.
 
Las aves que han contraído la gripe A(H7N9) no muestran signos clínicos, lo que hace más difícil la detección temprana del virus en las poblaciones de aves de corral. La FAO insta a los países a adaptar sus programas de vigilancia para incluir a este reciente virus.
 
Una de las principales recomendaciones es concentrar la vigilancia en los puntos críticos en donde puede introducirse, lugares donde haya comercio directo o indirecto de aves vivas con las áreas infectadas. Con el fin de reducir la exposición humana en general a los patógenos zoonóticos, deben introducirse o reforzarse las medidas de bioseguridad en los mercados de aves vivas, incluyendo la limpieza y la desinfección frecuentes, estableciendo días de descanso sin presencia de aves de corral y aplicando normas adecuadas de higiene.
 
Contando con un firme apoyo de la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID), la FAO ayuda a varios países miembros a prepararse para una posible introducción del A(H7N9) en sus poblaciones de aves de corral. La FAO se centra en particular en los países de alto riesgo, facilitando: (a) la evaluación del riesgo, (b) planes de contingencia, (c) ampliación de la capacidad de diagnóstico, y (d) vigilancia basada en el riesgo.