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Zimbabwe: Aumenta la producción, pero persiste la inseguridad alimentaria

Publicadas las conclusiones de una evaluación de la FAO y el PMA

Photo: ©Howard Burditt/Reuters
La producción de maíz se ha duplicado, pero mucha gente lucha todavía por sobrevivir
25 de junio de 2009, Roma - En Zimbabwe persiste una elevada inseguridad alimentaria a pesar de las mejoras en la producción agrícola y una política más liberal sobre las importaciones aplicada este año, según el informe publicado hoy por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

La abundancia de lluvias hizo que la producción de 2009 del cultivo básico, el maíz, fuera más del doble -hasta 1,14 millones de toneladas-, con un incremento del 130 por cien sobre la cosecha de 2008 (que marcó un récord negativo), según el informe, que también incluye una previsión de la producción del trigo de invierno de tan solo 12 000 toneladas, la más baja jamás registrada. Ello refleja el elevado coste de los fertilizantes y de las semillas de calidad, la falta de liquidez de los campesinos y la escasa fiabilidad del suministro eléctrico para la irrigación.  

En marzo de 2009, el gobierno de Zimbabwe abandonó el dólar de Zimbabwe y anunció la liberalización de la mayor parte de los sectores económicos. La adopción del dólar de EE.UU. y del rand de Sudáfrica como monedas de curso de legal ha llevado la tasa anual de inflación al nivel cero, desde su nivel récord en 2008, que el Banco Mundial sitúa en 56 millones por cien.  

Liberalización

La reforma del mercado de cereales incluye el libre movimiento y compraventa de grano dentro del país, la eliminación de los aranceles de importación y la creación de un Consejo para la Comercialización de Cereales gubernamental, que actúa como comprador de último recurso para mantener un precio mínimo para el maíz y proteger así a los productores domésticos. Ello ha permitido llenar los estantes de los comercios y reducir los precios. Sin embargo, los productos básicos están todavía fuera de alcance para la mayoría de las familias sin acceso a divisas extranjeras.

"La liberalización del mercado de cereales es el cambio más importante en una década para la mejora del sector agrícola en Zimbabwe", aseguró el economista de la FAO Kisan Gunjal, co-responsable de la misión de la ONU enviada al país africano a principios de mayo para la evaluación. "Pero falta por ver el impacto completo de la reforma en la producción de la próxima temporada -añadió-, en especial a la vista de la falta de liquidez y otros problemas que conlleva la transición económica". 

"La cosecha mejor de este año llega tras dos años consecutivos de escasa producción", subrayó por su parte Jan Delbaere, otro de los responsables de la misión. "Al haber acabado sus reservas de alimentos y vendido el ganado y otros activos para hacer frente a los efectos de las crisis recientes, muchas familias rurales luchan todavía por sobrevivir", advirtió Delbaere.

La importante mejora en la producción de cereales se produce a pesar que los insumos como las semillas de calidad y fertilizantes escaseaban y eran caros. Sin embargo, la producción a nivel doméstico no alcanzó todo su potencial debido al uso de grano de reserva -incluyendo una parte de la ayuda alimentaria-, como semillas, y a la falta de fertilizantes, combustible y fuerza de tiro, que llevó a plantar tarde y a que los agricultores de subsistencia cultivasen parcelas más pequeñas.  

Escasez de alimentos

En una estimación provisional, el informe señala que cerca de 2,8 millones de personas se enfrentarán a escasez de alimentos en el año comercial 2009/10 (abril/marzo) y requerirán unas 228 000 toneladas de ayuda alimentaria, incluyendo 190 000 toneladas de cereales. La misión advierte, sin embargo, que estas cifras podrían ser revisadas en base a las conclusiones del Comité de Evaluación de la Vulnerabilidad en Zimbabwe, el próximo agosto.

El informe evalúa el total de la disponibilidad nacional de cereales en 2009/10 en 1,39 millones de toneladas, frente a una utilización total prevista de 2,07 millones de toneladas, lo que lleva a la necesidad de importar unas 680 000 toneladas. Para cubrir esta diferencia se espera que el sector privado importe unas 500 000 toneladas, siempre que no se impongan restricciones a las importaciones.

Debido a la incertidumbre sobre las importaciones en el nuevo contexto económico, la misión recomienda que la balanza general nacional de cereales se revise y actualice periódicamente.

La misión recomienda también la ayuda de emergencia por parte del gobierno y la comunidad internacional para la compra de fertilizantes y semillas de calidad para ser entregadas en septiembre de 2009, junto a productos químicos para la desinfección del ganado frente a las enfermedades transmitidas por garrapatas.

El informe concluye señalando que invertir en la producción sostenible de alimentos en Zimbabwe requerirá reestablecer su industria nacional de semillas, promover la agricultura de conservación, rehabilitar los sistemas de regadíos y apoyar la mecanización y la extensión agraria.