FAO.org

Inicio > Medios > Noticias

Asia y el Pacifico deben incrementar la producción de alimentos para hacer frente a la demanda futura

La FAO lanza una advertencia a los gobiernos reunidos en la Conferencia regional

Foto: ©FAO/Ishara Kodikara
Recolección de fríjoles, Sri Lanka
10 de marzo de 2014, Ulán-Bator, Mongolia – Los gobiernos de la región de Asia y el Pacífico deben tomar decisiones importantes -y hacerlo pronto- sobre cómo aumentar su producción alimentaria y hacer frente así a la subalimentación, según ha advertido la FAO.
 
La advertencia llega cuando cerca de 40 países miembros de la FAO se reúnen en la capital de Mongolia para la 32ª Conferencia Regional de la FAO para Asia y el Pacífico, con el objetivo de examinar el estado de la alimentación y la agricultura en la región, así como otras cuestiones importantes relacionadas con la agricultura.
 
Si bien la región de Asia y el Pacífico está haciendo notables progresos en la reducción de la subalimentación, cuenta aún con más personas hambrientas que todas las otras regiones del mundo combinadas, más de 550 millones. El Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir el hambre a la mitad para el año 2015 está camino de lograrse, como ha ocurrido en el Sudeste asiático. Timor-Leste ha puesto en marcha una campaña nacional para llevar adelante la lucha contra el hambre después de 2015, inspirada en Desafío Hambre Cero de la ONU (con la meta fijada en 2025).
 
Sin embargo, la región en su conjunto tiene que mejorar los sistemas de producción y distribución de alimentos a los consumidores, o enfrentarse a serios problemas de seguridad alimentaria en la próxima generación. De hecho, algunos países en desarrollo de Asia y el Pacífico tendrán que aumentar su producción de alimentos hasta en un 77 por ciento para cubrir sus necesidades en 2050, cuando se espera que la población mundial alcance 9 000 millones de personas.
 
Asia y el Pacífico representan más del 90 por ciento de la producción y consumo mundial de arroz. Por tanto, la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia de los habitantes de la región son muy dependientes de este cultivo. Como respuesta a una solicitud de los países miembros, la FAO ha elaborado una Estrategia Regional de arroz que se está debatiendo a nivel regional en su fase final.
 
Las prácticas agrícolas, pesqueras y forestales deben modernizarse y ser más rentables, mientras que los países de la región deben tomar medidas serias y coordinadas para reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos, que alcanzan entre el 30 y el 50 por ciento en el caso de cereales, frutas y hortalizas.
 
En consecuencia, la FAO puso en marcha la campaña regional Save Food ("Ahorrar alimentos") en Asia y el Pacífico en agosto de 2013, para concienciar a la opinión pública sobre la necesidad de reducir al mínimo este despilfarro.
 
Las carencias nutricionales: amenaza para la salud y la economía
 
Aunque la mayoría de la población en esta región cuenta actualmente con alimentos suficientes, no consumen los adecuados. El resultado es una alta tasa de carencia de micronutrientes, con falta de absorción de minerales y vitaminas. Esto puede resultar devastador en la infancia, con el resultado de dejar a una persona joven con retraso del crecimiento, incapaz de alcanzar plenamente su desarrollo físico y mental. En algunos países en desarrollo en la región el porcentaje de afectados alcanza el 50  por ciento.
 
En toda la región se ha avanzado poco en la reducción de la deficiencia de vitamina A. Entre 1990 y 2007, sólo hubo una mejora del 5 por ciento -pasando del 37 al 32 por ciento- lo que supone un ritmo muy lento. Mientras tanto, en algunos países las tasas de anemia todavía llegan hasta el 50 por ciento y la carencia de yodo al 30 por ciento.
 
A medida que el nivel de obesidad aumenta en Asia y el Pacífico, están surgiendo otros problemas de salud, como las enfermedades cardiovasculares, un mayor riesgo de derrames cerebrales y diabetes. El tratamiento de estas enfermedades, sobre todo en una población que envejece, supondrá una pesada carga para los sistemas sanitarios públicos en toda la región.
 
Entre 1990 y 2010, el total de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD) perdidos debido al sobrepeso y la obesidad en Asia se ha más que duplicado, mientras que en los países insulares del Pacífico, se ha multiplicado por cuatro.
 
Estas advertencias y recomendaciones para que los Estados miembros actúen se subrayan en un informe sobre estado de la agricultura y la alimentación presentado ante la 32ª Conferencia regional de la FAO que se celebra en la capital de Mongolia del 10 al 14 de marzo. Este órgano de gobierno regional de la FAO se reúne cada dos años.
 
Nuevos mercados para los países insulares del Pacífico
 
Los cocos son -en muchas áreas de la región- un importante cultivo comercial y a la vez uno de los alimentos más importantes en la dieta diaria de millones de personas. Debido a su importancia económica, y a que la mayoría de los cocoteros envejecen (muchos cuentan entre 50-60 años de edad), existe la necesidad de rehabilitar los árboles seniles e improductivos en los países productores de coco en Asia y el Pacífico. Existen fuertes intereses comerciales para replantar. Los cocos cuentan con productos de valor agregado, como el aceite de coco virgen, y el jabón y los productos cosméticos derivados de este aceite que pueden proporcionar ingresos adicionales y más estables para los productores de coco.
 
Además de los productos tradicionales de exportación como café, cacao, madera y copra, la integración vertical en las cadenas globales de valor no se ha desarrollado bien en los países insulares del Pacífico. Su difícil geografía económica, combinada con la fuerte competencia de los países de más bajo costo en Asia, sugiere que su agricultura podría reorientarse provechosamente hacia el mercado interno con el fin de mejorar la seguridad alimentaria y nutricional. El aumento de la urbanización y un floreciente sector turístico ofrecen mayores oportunidades para los agricultores de los países insulares en los mercados nacionales.
 
Gran producción agrícola y ganadera
 
La región de Asia y el Pacífico produce casi el 90 por ciento de los productos agropecuarios mundiales, y la demanda de agricultura y productos agrícolas está creciendo muy deprisa.
 
La acuicultura surgió como una importante fuente de peces y otros animales acuáticos a mediados de la década de 1980, y ahora produce, al menos, la mitad del pescado que se consume en la región. Debido a que el pescado es más saludable que muchas carnes, el rápido crecimiento de la acuicultura presenta oportunidades significativas para mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de los pobres, siempre y cuando se lleve a cabo de manera sostenible. Sin embargo existe una preocupación creciente por la intensificación de la acuicultura, tanto en términos de su sostenibilidad como de su impacto ambiental, cuestiones que deben ser abordadas de forma prioritaria.
 
La producción ganadera ha crecido rápidamente en los últimos 20 años, y la FAO prevé que la demanda mundial de alimentos de origen animal se incremente aún en un 76 por ciento entre 2005/07 y 2050. Pero el rápido crecimiento del sector ganadero ha dado lugar a muchos problemas, entre ellos el aumento de los riesgos para la salud humana derivados de patógenos albergados por animales; la degradación del medio ambiente, contaminación y la aparición de los elevados niveles de residuos de medicamentos en el ambiente; aparición de cepas de bacterias resistentes a los antibióticos debido a un uso indiscriminado de estos últimos, pérdida de biodiversidad y recursos genéticos, y aceleración del cambio climático a través de la emisión gases de efecto invernadero (GEI) asociados a la ganadería.
 
Año Internacional de la Agricultura Familiar
 
La agricultura familiar es esencial para la sostenibilidad de los sistemas de producción agrícolas, pesqueros y forestales. Las explotaciones familiares son la forma predominante de organización agrícola en todo el mundo, especialmente en Asia y el Pacífico. Debido a esta importancia, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su 66º período de sesiones, declaró 2014 como "Año Internacional de la Agricultura Familiar" (AIAF), e invitó a la FAO a facilitar su implementación en colaboración con los gobiernos, el sistema de las Naciones Unidas y las ONG pertinentes. El objetivo general del AIAF es promover y ayudar a orientar un amplio debate a nivel nacional, regional y mundial para aumentar la concienciación y la comprensión de las diversas contribuciones, desafíos y apoyos que necesitan la agricultura familiar y los pequeños campesinos para la erradicación del hambre y la reducción de la pobreza rural, alcanzando un desarrollo sostenible de las zonas rurales y una producción sostenible encaminada a lograr la seguridad alimentaria.
 
La FAO organizó un diálogo regional de múltiples partes  interesadas en noviembre de 2013 para poner en marcha una iniciativa regional en apoyo del AIAF. Con este fin, se está organizando en Chennai (India) para el próximo mes de agosto una "Conferencia regional sobre la Agricultura Familiar en el Siglo XXI: Retos y oportunidades"
 
Perspectivas regionales
 
La Conferencia Regional de la FAO para Asia y el Pacífico (APRC, por sus siglas en inglés) reúne a ministros de Agricultura y altos funcionarios de los Estados miembros en toda la región. Convocada cada dos años, examina las oportunidades y desafíos regionales y establece las áreas prioritarias de trabajo para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición, aumentar la productividad agrícola, elevar el nivel de vida de la población rural y contribuir al crecimiento económico sostenible.
 
Para más información sobre estas cuestiones y sobre la APRC, puede visitar el sitio web de la Conferencia (en inglés) en: www.fao.org/about/meetings/aprc32/en/