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Los países insulares del Pacífico deben producir alimentos locales más saludables a precios competitivos

Aumentar la producción local puede ayudar a frenar la obesidad generalizada, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares

Foto: ©infiniteview/Flickr Creative Commons
Los alimentos procesados compiten cada vez más en precio con los producidos localmente, que son más saludables
11 de marzo de 2014, Ulán-Bator, Mongolia –Los comercios minoristas en los países insulares del Pacífico venden cada vez más alimentos procesados importados que compiten en precio y dejan fuera del mercado a alimentos más saludables de producción local, afectando de esa forma a la salud de los isleños, según advirtió hoy la FAO.
 
Para restablecer mercados viables para los productores locales de alimentos y reducir la demanda de productos importados, es necesario un enfoque multisectorial impulsado por políticas, asegura la FAO en un documento de trabajo que se presenta en su 32ª Conferencia Regional para Asia y el Pacífico.
 
El documento de la FAO plantea que, con un esfuerzo concertado, existe un potencial de crecimiento importante para el consumo de productos agrícolas nacionales en los países insulares del Pacífico, especialmente en los mercados urbanos y turísticos en expansión.
 
Ello ayudaría también a hacer frente a las crecientes tasas de mortalidad y enfermedades graves causadas por la obesidad o el exceso de peso, que conducen a enfermedades no transmisibles -como la diabetes-, resultado de hábitos de consumo y alimenticios poco saludables. Estas tendencias podrían revertirse parcialmente consumiendo más alimentos de producción local, y menos alimentos procesados importados.
 
Esfuerzo para aumentar la producción local de alimentos
 
Sin embargo, el documento de la FAO señala que una mayor disponibilidad y un mayor consumo de alimentos insulares locales requerirá la actuación de los sectores público y privado, junto con los grupos e individuos involucrados ajenos al sector agrícola.
 
Tradicionalmente, la seguridad alimentaria en las islas del Pacífico estaba garantizada en gran parte por los alimentos cultivados localmente, u obtenidos de las aguas locales. Estos se complementaban con ingresos de productos básicos de exportación, como la copra, cacao, café, azúcar y banano.
 
Si bien estos mismos alimentos y los ingresos familiares siguen siendo hoy un pilar importante de la seguridad alimentaria, la menor competitividad de los agricultores y pescadores de las islas del Pacífico ha reducido su capacidad para abastecer los mercados nacionales y de exportación a precios competitivos. Esto a su vez ha reducido sus medios de vida a la agricultura de semisubsistencia y está alentando a la próxima generación de campesinos y pescadores a abandonar las comunidades rurales en busca de nuevas oportunidades en los centros urbanos.
 
La importación de alimentos: una pesada carga
 
"En la actualidad todos los países insulares del Pacífico tienen balanzas comerciales alimentarias negativas o muy negativas", informa la FAO. El abandono de la pesca y la agricultura en busca de mejores perspectivas económicas en las zonas urbanas no sólo ha transformado la dieta de las familias desde una rica en hidratos de carbono, verduras y proteínas de cosecha propia a otra de alimentos importados -con un alto nivel de azúcar, sal y grasas saturadas-, sino que también ha provocado que las islas del Pacífico hayan adquirido una seria dependencia de la importación de alimentos.
 
Los alimentos producidos localmente no han sido capaces de competir en los sistemas de comercialización en el Pacífico, sobre todo porque los agricultores de semisubsistencia son demasiado pobres para comprar los insumos agrícolas modernos necesarios para la transición a la producción y distribución comercial. Los países insulares del Pacífico en general carecen también de la capacidad de elaboración de alimentos locales y obtener productos con un "empaquetado de conveniencia " que son cada vez más populares en los mercados urbanos.
 
Oportunidades limitadas
 
El reto para los responsables políticos es la forma de obtener una mayor seguridad alimentaria y mejorar la salud y los medios de vida de la región, ayudando a la gran proporción de los agricultores de semisubsistencia en los sectores de la pesca, frutas y hortalizas ser competitivos en los mercados locales basados en la demanda. Si bien existen algunas oportunidades en las exportaciones de nicho para los agricultores con volumen y capacidad suficientes, es necesario concentrarse más en los mercados nacionales, ya que ofrecen mejores resultados de desarrollo rural y seguridad alimentaria.
 
Entre las opciones de políticas que la FAO sugiere figuran las siguientes:
 
• Introducir nuevas políticas macroeconómicas que atraigan la inversión y reduzcan la competitividad de las importaciones de alimentos, por ejemplo, ajustando a la baja la moneda del país cuando existan sinergias con otros sectores, como el turismo.
 
• Provisión de créditos blandos dirigidos al sector agrícola para estimular el préstamo y la adopción de tecnologías que mejoran la productividad
 
• Introducir exenciones de impuestos y subsidios que favorezcan la inversión en la agricultura
 
• Establecer estándares más altos de inocuidad y calidad de los alimentos para mejorar la competitividad de los productos nacionales en relación con las importaciones
 
• Mejorar las infraestructuras, incluyendo carreteras, muelles, puertos, mercados, transporte y comunicaciones, reduciendo así  en gran medida los costes empresariales
 
• Promover la producción y consumo de alimentos de producción local mejorando su productividad, la tecnología de elaboración y la concienciación del público
 
• Reducir los aranceles sobre la maquinaria agrícola, semillas y piensos importados
 
El documento también señala que el desarrollo de políticas innovadoras, basadas en la evidencia y necesarias para hacer frente a los problemas de seguridad alimentaria dependen de sistemas fiables de recopilación y análisis de datos. En los países insulares del Pacífico, esto requiere mejorar la capacidad de las instituciones del sector público para analizar y formular políticas específicas y rentables destinadas a restablecer la competitividad del sector agrícola nacional.
 
Importancia del sector privado
 
La FAO ha pedido la participación del sector privado para identificar y desarrollar las herramientas de políticas adecuadas, señalando que la experiencia demuestra que el desarrollo exitoso de empresas agrícolas y el crecimiento está liderado por el sector privado.
 
Cuando los productos importados representan un riesgo para la inocuidad de los alimentos y para la salud, el documento recomienda introducir y hacer cumplir los controles reglamentarios apropiados y aplicar elementos disuasorios a los precios.
 
La FAO añade que los ingresos generados por los aranceles e impuestos adicionales sobre los productos alimenticios importados no saludables podrían invertirse en mayores campañas de concienciación sobre nutrición y para mejorar la competitividad relativa de los nutritivos alimentos locales .