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Un tercio de la población de Sudán del Sur en situación de grave inseguridad alimentaria debido al conflicto continuado

Urgen acciones inmediatas para prevenir la hambruna

Photo: ©FAO/Dominique Burgeon
Nyal, en el condado Payinjiar del estado de Unity, region que ha sido gravemente afectada por los recientes combates.
10 de mayo de 2014, Roma - Las últimas evaluaciones de seguridad alimentaria llevadas a cabo en Sudán del Sur bajo el marco de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF) indican que, como resultado del conflicto, los desplazamientos, la destrucción de los mercados y la interrupción de los medios de vida,  la seguridad alimentaria se ha deteriorado de manera alarmante desde el estallido del conflicto en diciembre de 2013.

Hay una alta probabilidad de que siga empeorando aún más en el segundo semestre de 2014, con un riesgo de un mayor deterioro que conduzca a la hambruna, advirtió hoy la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Un tercio de la población de Sudán del Sur experimenta niveles de inseguridad alimentaria de emergencia. Algunas zonas del país parecen estar en alto riesgo de padecer hambruna en los próximos meses.

Las últimas advertencias sobre la inseguridad alimentaria en Sudán del Sur están basadas en una herramienta denominada "clasificación integrada de la seguridad alimentaria" (CIF) llevada a cabo en abril y mayo.

A través de proceso CIF en Sudán del Sur, se analizó compleja información sobre alimentación y nutrición para apoyar decisiones estratégicas basadas en la evidencia. Los resultados se basan en el consenso técnico de una coalición de expertos que incluye gobiernos, la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), otras agencias de la ONU, organizaciones no gubernamentales y académicos. El CIF es el estándar mundial para medir objetivamente las condiciones de seguridad alimentaria.

Rápido descenso de la seguridad alimentaria

Ha habido un aumento alarmante en el número de personas consideradas en "fase de emergencia" CIF (esto es, en el nivel 4 en la escala CIF de 5), especialmente en las tres regiones más afectadas por el conflicto, Unity, Alto Nilo y Jonglei. Estas poblaciones necesitan asistencia humanitaria urgente para salvar vidas y medios de subsistencia.

Ningún grupo de población de Sudán del Sur se enfrentaba a este nivel de inseguridad alimentaria antes del comienzo de la violencia a mediados de diciembre de 2013. En la actualidad, alrededor de 1,3 millones de personas  de una población de 11,5 millones sufre niveles de emergencia de inseguridad alimentaria.

Además, otros 2,4 millones de personas están en la "frase de crisis" del CIF. lo que significa que necesitan asistencia urgente para salvar vidas y proteger medios de subsistencia.

En conjunto, más de un tercio de la población total de Sudán del Sur se enfrenta a excepcionales niveles de inseguridad alimentaria.

"Estas estadísticas son una forma técnica de decir que hay hambre generalizada y  desnutrición creciente, peligrosamente unida a las enfermedades, la pérdida de los medios de vida y, honestamente, a la muerte," afirmó Sue Lautze, Jefe de la Oficina de la FAO en Sudán del Sur y Coordinadora Humanitaria Adjunta de la ONU en el país.

"Aunque se trata de la crisis más grave que ha afectado a Sudán del Sur en al menos 15 años, el CIF ha llegado a la conclusión de que no hay situación de hambruna ahora (que supone un 5 sobre 5). Esto significa que hay una pequeña ventana de oportunidad para prevenir que esta terrible crisis se deteriore hasta convertirse en catástrofe," subrayó Lautze. "La asistencia humanitaria es fundamental para impedir una caída en la hambruna, mientras un fin rápido al conflicto sería sin duda de suma importancia ", añadió

Del mismo modo que el número de personas afectadas por una grave inseguridad alimentaria ha aumentado, también lo ha hecho el número de áreas afectadas.

La crisis de seguridad alimentaria se está extendiendo hacia el oeste a las áreas que habían sido menos afectadas a principios de año. Esta tendencia continuará a menos que los agricultores puedan sembrar sus campos, los pescadores puedan acceder libremente a los ríos y cursos de agua, y los pastores puedan moverse entre las zonas de pastoreo. Incluso comunidades que antes contaban con seguridad alimentaria están sintiendo la presión del conflicto debido, en parte, a la acogida a las personas desplazadas internamente.

Comunidades en grave riesgo de hambruna

El análisis del CIF indica que hay algunas poblaciones de las zonas afectadas por el conflicto que, a menos que reciban ayuda en los próximos meses, probablemente se enfrentarán a la hambruna.

Éstas incluyen las agrupaciones de comunidades de desplazados a las que no ha llegado asistencia humanitaria adecuada. Muchos han huido a zonas remotas y aisladas para escapar del conflicto, lo que hace difícil para las agencias poder entregar ayuda humanitaria - una tarea difícil incluso en tiempos mejores en Sudán del Sur, un país que no tiene prácticamente ninguna carretera-. Estas áreas están cada vez más aisladas debido a la combinación de lluvias que conllevan inundaciones estacionales y a los problemas de acceso a causa del conflicto.

"El acceso humanitario - que incluye, por ejemplo, los permisos oficiales para utilizar los corredores de carga, para mover libremente camiones por tierra y sin puntos de control arbitrarios, registros o requisamientos, y poder acelerar el movimiento de bienes humanitarios a través de las fronteras- es uno de los factores clave en la determinación de la probabilidad de un hambruna en Sudán del Sur este año. Si no podemos llegar a las personas más expuestas que están ahora en la fase de emergencia del CIF, las perspectivas para final de  este año son trágicas", afirmó Lautze.

"El conflicto debe terminar ya para que estas comunidades puedan beneficiarse de la asistencia humanitaria, el comercio pueda restaurarse y la producción agrícola pueda reanudarse antes de que sea demasiado tarde", reclamó Lautze.

"Necesitamos 'treinta días de tranquilidad.' La gente necesita poder volver a sus tierras y plantar sus cultivos en paz ", dijo, transmitiendo la apelación hecho por el Secretario General de la ONU durante su visita a Sudán del Sur a principios de esta semana.

La FAO responde

La FAO está utilizando todos los medios posibles para llegar a las comunidades más afectadas con métodos viables de producción de alimentos tales como los cultivos de ciclo corto, la agricultura de tierras aluviales (plantación en aguas de inundación en recesión) y  kits de sustento de los medios de vida de emergencia que contienen los insumos esenciales que se necesitan para pescar, cultivar y proteger el ganado.

El programa de respuesta de la FAO utiliza un enfoque combinado para garantizar la seguridad alimentaria, la protección del ganado clave y otros activos productivos a la vez que, por una parte, proporciona kits de producción de alimentos para salvar vidas en las zonas afectadas por el conflicto y, por otra, impulsa la producción en las zonas menos afectadas por el conflicto para garantizar un mínimo nivel de producción agrícola en el país.

Hasta la fecha, la FAO ha conseguido fondos para ayudar a 1,3 millones de personas afectadas por el conflicto. Sin embargo, se necesita más. Sólo se ha financiado el 54% de los 77 millones de dólares solicitados por la FAO en el Plan de Respuesta a la Crisis de Sudán del Sur, en el que se hizo un llamamiento de 1.270 millones de dólares.

Se necesitan urgentemente fondos adicionales para que la FAO pueda llegar a asistir a 2,3 millones de personas. El 20 de mayo los gobiernos se reunirán en Oslo en una conferencia de donantes para Sudán del Sur, organizada para impulsar un mayor apoyo a la ayuda humanitaria para los afectados por el conflicto en Sudán del Sur.