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El coronavirus MERS: necesario intensificar la investigación sobre el papel de los camellos y otros animales

Los expertos reunidos en Omán estudian líneas de investigación sobre las vías de transmisión y cómo frenar la propagación de la enfermedad

Foto: ©FAO/Ami Vitale
Diversos estudios han señalado una alta incidencia de camellos con anticuerpos frente al coronavirus del MERS

23 de mayo de 2014, Mascate, Omán/Roma – Expertos en cuestiones de salud y veterinarios, entre otros, han pedido intensificar la vigilancia, la investigación y notificar inmediatamente los casos del potencialmente letal Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés), una infección que ha causado numerosos casos de enfermedad y muertes en seres humanos, y cuyo origen puede estar relacionado con los animales.

Una declaración emitida tras una reunión técnica regional convocada por la FAO en el Sultanato de Omán advirtió a los países de la región y de otras zonas de la necesidad de que las autoridades públicas sanitarias y veterinarias investiguen de forma coordinada, compartiendo información y resultados.

Los participantes señalaron el "reciente incremento de casos en seres humanos en la Península Arábiga y la presunta transmisión zoonótica que afecta, en particular, a los dromedarios".


También generaron una lista de recomendaciones específicas para mejorar el conocimiento sobre la transmisión del virus en seres humanos y reducir al mínimo su impacto en la salud humana y animal, así como en los medios de vida relacionados con la agricultura y la ganadería.

"Es de vital importancia que la comunidad internacional mejoremos nuestra comprensión del lugar y forma en el que se transmite el virus, de su fuente -ya sea animal o humana– y del momento y los motivos por los cuales ciertas personas lo están propagando”, dijo Juan Lubroth, Jefe del Servicio Veterinario de la FAO.

"Hay una necesidad urgente de centrar las investigaciones sobre la epidemiología del MERS-CoV (acrónimo del coronavirus) en las especies animales, para prevenir las infecciones humanas primarias y evitar poner en peligro a otras personas", añadió Lubroth.


"Comprendiendo mejor la epidemiología, podemos proporcionar las directrices necesarias para evitar el contagio desde animales a seres humanos y proteger a la industria camellera o de otros animales de consecuencias potencialmente negativas", afirmó.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a fecha 21 de mayo el MERS ha producido más de 630 enfermedades confirmadas por laboratorio en seres humanos y provocado más de 190 muertes desde 2012. Ha afectado fundamentalmente al Reino de Arabia Saudí, pero también se han registrado casos en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Jordania, Omán y Yemen.

Otros casos registrados en Asia, África del Norte, Europa y América del Norte se han vinculado a los viajes o al trabajo en la región de Oriente Medio, muestra del papel que la velocidad de los viajes internacionales puede desempeñar potencialmente en la propagación de agentes patógenos.

La mayoría de los casos han surgido a través de la transmisión entre seres humanos, sin embargo aún no se ha determinado si las personas han podido ser infectadas por el contacto con fuentes medioambientales o animales.

"Los participantes en la reunión sobre el MERS coincidieron en que también existe una necesidad vital de sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de buscar atención médica y determinar la naturaleza de la enfermedad y las formas de prevenirla", subrayó Lubroth.

Recomendaciones

Las recomendaciones se centran en el posible vínculo con los camellos u otras fuentes de origen animal. Se debe dar prioridad a:

  1. Sensibilización del público sobre el MERS-CoV;
  2. Inversiones urgentes en investigación y vigilancia de animales;
  3. Búsqueda sistemática de posibles fuentes de infección humana de fuentes animales o del medio ambiente;
  4. Esfuerzos y coordinación conjuntos entre las autoridades públicas sanitarias;
Es necesaria una acción concertada también en los siguientes ámbitos:
  • buenas prácticas en el refuerzo de las medidas de bioseguridad en  explotaciones agrícolas o en los pasos fronterizos;
  • subrayar la importancia de que quienes trabajan con ganado, en mataderos y con animales de carreras, mantengan una buena higiene personal, lavándose frecuentemente las manos después de tocar a los animales, utilizando indumentaria protectora y lavando ropa sucia, zapatos y otros objetos;
  • mayor intercambio de información a nivel regional y mejor coordinación para gestionar los riesgos derivados del movimiento y comercio de ganado;
  • posible implantación de pasaportes/certificados animales para los camellos de carreras;
  • participación del sector privado (por ejemplo, asociaciones de carreras, empresas de cría y compañías de envasado de carne).
Las recomendaciones de la reunión del 20-21 de Mayo, inaugurada por Fuad Jaafar al Sajwani, Ministro de Agricultura y Pesca de Omán, derivan de los debates que se mantuvieron. Entre los participantes figuraba la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo de Cooperación del Golfo y expertos de reconocido prestigio que colaboran actualmente con investigadores y autoridades de la región.

La reunión también congregó a autoridades públicas sanitarias y veterinarias y a otros especialistas de once países: Etiopía, Egipto, Bahréin, Jordania, Kuwait, Qatar, Omán, Palestina, Arabia Saudí, Sudán, Emiratos Árabes Unidos, y Yemen.

Camellos y MERS

Diversos estudios han revelado la existencia de una elevada proporción de camellos con anticuerpos contra el MERS-CoV o de un virus estrechamente relacionado, tanto en países en los que se detectaron  casos en seres humanos como en otros donde no se ha registrado caso alguno.  

Algunos de estos estudios han demostrado que el MERS-CoV ha estado circulando en camellos en Arabia Saudí al menos desde 1992. La evidencia genética de la infección MERS-CoV se encontró en pruebas de muestras de camello procedentes de una explotación agrícola en Qatar y en otros estudios realizados en Egipto y Arabia Saudí.

Los coronavirus se han extendido entre las especies animales y pueden infectar al ganado y a una amplia variedad de especies silvestres, incluyendo murciélagos, roedores y aves silvestres.