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Alimentar a una creciente población mundial requiere invertir en las zonas rurales

Los programas de protección social y el aumento de la productividad agrícola son la clave para escapar de la pobreza

Foto: ©FAO/ Alessandra Benedetti
Las inversiones en desarrollo agrícola, infraestructura rural y protección social son importantes para romper los ciclos sistémicos de la pobreza rural

16 de octubre de 2015, Milán – Alimentar a la creciente población mundial requiere inversiones dirigidas a aprovechar el potencial productivo de los millones de personas que viven en las zonas rurales, donde se encuentran casi el 80 por ciento de los pobres del mundo, según aseguró hoy el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.

"Es una tarea difícil, pero se puede lograr mediante una combinación de inversiones en protección social e inversiones en actividades productivas dirigidas a los pobres”, indicó Graziano da Silva al intervenir en un evento sobre la financiación para la alimentación en el marco de la ceremonia del Día Mundial de la Alimentación en Expo Milán.
 
Las transferencias destinadas a la protección social, dijo, pueden proporcionar ingresos y alimentos para mejorar la nutrición de los pobres y subalimentados.

El Director General de la FAO hizo especial hincapié en la importancia de las inversiones en investigación y extensión agrícola, infraestructura rural, educación y gestión de los recursos naturales para romper los ciclos de la pobreza rural.
 
Por desgracia "en las regiones donde el hambre y la pobreza extrema están más extendidas -Asia meridional y África subsahariana- las inversiones en la agricultura no han sido suficientes", dijo, añadiendo que los agricultores siguen siendo la mayor fuente de inversiones en la agricultura en todo el mundo.
 
"Tenemos que ayudar a los pequeños campesinos familiares en más de 500 millones de explotaciones en todo el mundo a invertir en su futuro", destacó el Director General de la FAO.
 
La FAO ha calculado que la producción agrícola tendrá que aumentar en un 60 por ciento en 2050 para alimentar al planeta. "Las inversiones adicionales que se requieren para ello deben alcanzar una perspectiva más amplia, ya que tenemos que cumplir con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible", explicó Graziano da Silva.
 
Esta semana, la FAO publicó su informe anual El estado mundial de la agricultura y la alimentación (SOFA), que se centra en el potencial de los planes de protección social -como las transferencias de efectivo, la alimentación escolar y las obras públicas- para ayudar a las personas vulnerables a salir de la pobreza extrema y el hambre y para mejorar la salud, educación y oportunidades en la vida de sus hijos.
 
El informe también subraya que la protección social no es suficiente para erradicar el hambre y la pobreza rurales y que se necesitan más inversiones públicas y privadas para aumentar la productividad agrícola y el desarrollo rural.
 
El evento sobre el papel de la financiación para lograr la seguridad alimentaria reunió hoy a representantes de alto nivel de bancos multilaterales de desarrollo, la Comisión Europea y el sector financiero y privado, junto con el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon; el Presidente del Fondo Agrícola Internacional (FIDA ) Kanayo F. Nwanze; el Ministro italiano de Economía, Pier Carlo Padoan, y el Presidente de Italia, Sergio Mattarella.
 

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