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Un histórico acuerdo sobre el clima reconoce la seguridad alimentaria como prioridad

El Director General de la FAO destaca el papel de la agricultura en los compromisos nacionales y aplaude la promesa de mayor financiación

12 de diciembre de 2015, Roma - El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, ha mostrado su satisfacción por la aprobación del Tratado de París sobre el cambio climático, asegurando que "por vez primera, la seguridad alimentaria aparece en un acuerdo global sobre el cambio climático".

El Acuerdo reconoce "la prioridad fundamental de salvaguardar la seguridad alimentaria y acabar con el hambre y la especial vulnerabilidad de los sistemas de producción de alimentos a los impactos del cambio climático".

El documento subraya la necesidad de "aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y fomentar la resiliencia ante los impactos del clima (...) de una manera que no amenace la producción alimentaria".

"Se trata de un cambio sustancial para los 800 millones de personas aún sufren de hambre crónica y el 80 por ciento de los pobres del mundo que viven en zonas rurales y obtienen sus ingresos -y alimentan a sus familias- a través de la agricultura Al incluir la seguridad alimentaria, la comunidad internacional reconoce plenamente que es necesario prestar atención urgente para preservar el bienestar y el futuro de los que están en primera línea ante las amenazas del cambio climático", señaló Graziano da Silva.

"La FAO elogia esta decisión –añadió- que representa un hito para avanzar en las acciones frente al cambio climático, y viene en la estela de la nueva Agenda de Desarrollo Sostenible y su compromiso de erradicar la pobreza extrema y el hambre para 2030. Como elemento central en nuestro objetivo de lograr el Hambre Cero, la FAO aboga fuertemente por compromisos para proteger y mejorar la seguridad alimentaria en un clima cambiante”.

"Nuestro mensaje es simple: no vamos a alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 de acabar con el hambre -y por extensión toda la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030- sin una actuación ambiciosa sobre el cambio climático".

La lucha contra el hambre y el cambio climático debe ir "de la mano", dijo. "La FAO está muy motivada por el hecho de que la agricultura, la silvicultura, la pesca y el de uso de la tierra ocupan un lugar destacado en la mayoría de Contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional (INDC, siglas en inglés de Intended Nationally Determined Contributions) -las acciones que los países se propongan adoptar en el marco del nuevo Acuerdo de París-“ y señala que esto subraya la necesidad para inversiones específicas en agricultura sostenible.

"En el contexto del desarrollo sostenible y los esfuerzos por erradicar la pobreza, las partes deberán elaborar, comunicar y mantener INDCs sucesivas que tengan intención de lograr. Los países menos adelantados (PMA) y los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) pueden preparar y comunicar estrategias, planes y acciones para el desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero que reflejen sus circunstancias especiales. Cada parte del Acuerdo deberá comunicar una Contribución determinada nacional cada cinco años.

"En este sentido, la FAO elogia los compromisos asumidos durante las negociaciones de la COP21 para ampliar el apoyo a la acción climática en los países en desarrollo. Los países se comprometieron a aportar recursos adicionales para el Fondo de los Países Menos Adelantados, el Fondo de Adaptación y el Fondo Verde para el Clima, entre otros.

"Estos recursos son vitales para ayudar a los países en desarrollo a implementar sus contribuciones INDC", añadió Graziano da Silva.

La FAO en la COP22

Aprovechando los resultados del Acuerdo de París, la FAO trabaja ahora en estrecha colaboración con el Gobierno de Marruecos para preparar la COP22 en Marrakech en noviembre de 2016, con la vista puesta en asentar la seguridad alimentaria y la agricultura de forma aún más prominente en los planes de acción a nivel mundial y para garantizar el apoyo financiero para la adaptación.

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