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Diouf pide terminar rápidamente con el hambre

Es necesario incrementar la ayuda oficial a la agricultura

©FAO/Alessia Pierdomenico
El Director General de la FAO, Jacques Diouf
16 de octubre de 2009, Roma - El Director General de la FAO, Jacques Diouf, ha pedido a los líderes mundiales que alcancen "un amplio consenso para la rápida y total eliminación del hambre" cuando se reúnan en Roma para la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria de Jefes de Estado y de Gobierno que tendrá lugar entre los próximos 16 al 18 de noviembre.

En su discurso anual para conmemorar el Día Mundial de la Alimentación, Diouf urgió a los líderes mundiales a alcanzar un acuerdo que permita incrementar el porcentaje destinado a la agricultura en la ayuda oficial al desarrollo al 17 por ciento -el nivel que tenía en 1980-, frente al cinco por ciento actual.


El tema del Día Mundial de la Alimentación de este año es Conseguir la seguridad alimentaria en época de crisis.


Diouf aseguró que la actual crisis económica, que ha abocado a 105 millones de personas más al hambre, "no tiene precedentes" ya que siguió de forma inmediata a la crisis mundial de los precios alimentarios de 2008. La actual crisis tiene lugar además en un momento en que "en algunos países, los precios de determinados productos se encuentran todavía en los niveles récord de 2007", señaló Diouf citando el arroz en Sri Lanka, Myanmar, Kenia y Ecuador, el mijo y el sorgo en Burkina Faso, Malí y Níger y el trigo en Bolivia y Pakistán.


"La cifra de 44 000 millones de dólares EE.UU. de ayuda oficial al desarrollo que necesitamos dedicar al desarrollo agrícola es muy baja comparada con los 365 000 millones gastados en 2007 en apoyo de la agricultura de los países ricos, los 1,34 billones de dólares que el mundo dedica cada año a armamento o los billones reunidos a toda prisa en 2008-2009 para reflotar el sector financiero", recordó.


Los países donantes ricos, los países en desarrollo y los organismos de ayuda tienen que centrase ahora en políticas de ayuda a los 1 020 millones de personas subnutridas que hay en el mundo, según Diouf.


"Existe toda una serie de problemas fundamentales que hay que resolver, como la gobernanza. El sistema de gobernanza de la seguridad alimentaria mundial es ineficaz y no está suficientemente bien coordinado para afrontar la actual crisis alimentaria y los nuevos desafíos que se presentarán en el futuro. La actual reforma del Comité de la Seguridad Alimentaria Mundial es una oportunidad real de fortalecer esta entidad y hacerla más eficiente y eficaz como base para la Asociación Mundial sobre Agricultura y Seguridad Alimentaria.


Según el responsable de la FAO hay motivos para la esperanza, ya que países como Ghana, Mozambique, Uganda, Vietnam, Tailandia y Turquía han conseguido reducir de forma significante el número de personas subnutridas durante los últimos cinco años.


"Ello significa -añadió- que tenemos los conocimientos sobre lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo. Existen programas, proyectos y planes generales que esperan tan solo la voluntad política y los recursos para hacerse operativos".


En un mensaje con motivo del Día Mundial de la Alimentación, el Papa Benedicto XVI -que participará en la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria de noviembre-, pidió que "la comunidad internacional y sus instituciones intervengan de una forma más adecuada y decisiva".


"Es mi deseo que estas acciones favorezcan un tipo de cooperación cuyo objetivo sea proteger los métodos agrícolas adaptados a cada región y evitar un insensato desperdicio de recursos naturales" afirmó el Santo Padre en un comunicado leído en el curso de las celebraciones del Día Mundial de la Alimentación. "También me gustaría -añadió- que esta cooperación preserve los valores únicos de la población rural y los derechos fundamentales de aquellos que trabajan la tierra".


El acceso a los alimentos es un derecho humano fundamental y el "drama" del hambre puede ser resuelto tan solo "eliminando las causas estructurales" e invirtiendo en desarrollo agrícola en los países pobres, según el Pontífice.