
El acuerdo, firmado hoy por el Director General de la FAO, Jacques Diouf, y el responsable del INPE, Gilberto Câmara, sienta las bases para un fuerte impulso que ayudará a los países en desarrollo a vigilar el impacto del cambio climático.
La vigilancia de los bosques es una parte esencial del programa UN-REDD (Programa de colaboración de la ONU para la Reducción de Emisiones de Carbono por. Deforestación y Degradación de los Bosques en los países en desarrollo). Muchos países en desarrollo necesitarán invertir en sistemas de vigilancia de sus bosques nacionales antes de unirse al mecanismo REDD. En la actualidad, los sistemas en estos países no son suficientemente precisos para la medición, elaboración de informes y verificación (MRV por sus siglas en inglés) de las reservas de carbono en los bosques que son necesarias en REDD. Por este motivo, los países están explorando formas de diseñar e implementar sistemas de vigilancia forestal.
El trabajo realizado por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil marca el camino para una vigilancia a gran escala de la deforestación y la degradación de los bosques que permita ofrecer al público información precisa y transparente. Estos datos y sistemas estarán ahora disponibles para otros países a los que ayudarán a avanzar en la vigilancia de sus propios bosques.
La FAO está comprometida a apoyar a los países en desarrollo a prepararse para el programa UN-REDD. El desarrollo de sistemas de vigilancia forestal es a menudo una de las principales prioridades, y los programas de los países, así como los de la ayuda internacional, ponen énfasis en las necesidades de MRV. La FAO trabaja desde hace décadas en la evaluación de los recursos forestales a nivel nacional y mundial.

