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Los precios de los alimentos inician 2016 en su nivel más bajo en casi siete años

Mientras El Niño genera preocupación sobre las perspectivas agrícolas, los precios de los alimentos básicos bajan en enero

Foto: ©FAO/Alessia Pierdomenico
Un operario inspecciona estantes con ruedas de queso parmesano, Italia
4 de febrero de 2016, Roma - El índice de precios de los alimentos de la FAO bajó en enero, perdiendo un 1,9 por ciento respecto a su nivel de diciembre de 2015, con descensos de todos los productos básicos de los que hace seguimiento, en particular del azúcar.
 
El índice se situó en enero en 150,4 puntos, un 16 por ciento respecto al mismo mes del año anterior y registrando su nivel más bajo desde abril de 2009.
 
El índice de precios de la FAO es un índice ponderado en base a los intercambios comerciales que hace el seguimiento en los mercados internacionales de los cinco principales grupos de alimentos básicos: cereales, aceites vegetales, productos lácteos, carne y azúcar.
 
Los principales factores que subyacen en la persistente disminución de los precios de los productos alimenticios básicos son los suministros agrícolas en general abundantes, una desaceleración económica mundial, y el fortalecimiento del dólar estadounidense. Este mes, la FAO elevó también su previsión de las existencias mundiales de cereales en 2016, como resultado de la reducción proyectada del consumo y el aumento de las perspectivas de producción en 2015.
 
El índice de precios del azúcar de la FAO cayó un 4,1 por ciento de diciembre, su primer descenso en cuatro meses, ya que las condiciones de los cultivos mejoraron en Brasil, con diferencia el principal productor y exportador de azúcar del mundo.
 
El índice de precios de los productos lácteos cayó un 3,0 por, lastrado por la abundancia de suministros, tanto en la UE como en Nueva Zelanda, y una escasa demanda mundial de importaciones.
 
El índice de precios de los cereales se redujo un 1,7 por ciento (a 149,1 puntos) en un contexto de amplios suministros mundiales y el aumento de la competencia por los mercados de exportación, especialmente de trigo y maíz, así como la fortaleza del dólar EEUU.
 
El índice de precios de los aceites vegetales cayó un 1,7 por ciento, debido principalmente al descenso de los precios de aceite de soja, reflejo de las expectativas de abundantes suministros mundiales de soja.
 
El Índice de precios de la carne bajó por su parte un 1,1 por ciento en relación a su valor revisado de diciembre, con caídas en los precios de todas las categorías de carne, excepto la de porcino, sostenida por el inicio de ayudas al almacenamiento privado en la UE.
 
Perspectivas iniciales mixtas para las cosechas de 2016
 
Los patrones climáticos asociados con El Niño están enviando señales mixtas sobre las perspectivas iniciales para las cosechas de cereales en 2016, en especial en el hemisferio sur, según la Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales, también publicada hoy.
 
Las perspectivas para la cosecha de 2016 se han visto "muy debilitadas" en África austral, y ahora parece probable un 25 por ciento de recorte en la producción de trigo en Sudáfrica. Las condiciones para la cosecha son en general favorables en la Federación de Rusia y la Unión Europea, pero han disminuido las plantaciones de invierno en los Estados Unidos y Ucrania. También se prevé un recorte de la superficie sembrada de trigo en la India, tras un monzón insuficiente y lluvias inferiores a la media desde octubre.
 
Las perspectivas para el arroz a lo largo de 2016 y al sur del ecuador son “bajas” debido, en algunas ocasiones, a la insuficiencia de agua y en otras, al exceso de lluvias.
 
En cuanto a la temporada 2015, la FAO elevó ligeramente su previsión para la producción mundial de cereales a 2 531 millones de toneladas, cifra ligeramente superior a la comunicada en diciembre.
 
La producción de trigo en Canadá y Rusia y la de maíz en China, Canadá y Paraguay impulsaron la revisión al alza. La FAO también elevó ligeramente su expectativa respecto a la producción mundial de arroz 2015, debido principalmente a las elevadas previsiones para China, Viet Nam y Estados Unidos.
 
Al mismo tiempo, la FAO redujo su pronóstico para la utilización mundial de cereales en la temporada 2015/16 a 2 527 millones de toneladas, que sigue siendo un 0,8 por ciento superior a la del año anterior.
 
Ello es reflejo del aumento del 2,0 por ciento para el trigo, en gran parte debido a un mayor consumo de piensos para el ganado en los países desarrollados y un aumento del 0,3 por ciento en el maíz. Se prevé que la utilización mundial de arroz aumentará en un 1,1 por ciento, manteniéndose el consumo mundial per cápita estable.
 
Como resultado de la mayor producción y la rebaja en las previsiones de consumo, las existencias mundiales de cereales se estima que finalicen las temporadas de 2016 en 642 millones de toneladas, más altas que al inicio. Ello implica que el ratio entre existencias y utilización a nivel mundial permanecerá holgado y estable en torno al 25 por ciento.
 
Sin embargo, la acumulación de inventarios varía a nivel geográfico y en función del cultivo. Hay previstos aumentos destacados en las existencias de trigo en Estados Unidos, la Unión Europea y China, mientras habrá probables reducciones en Canadá, la India y la República Islámica de Irán. Por otro lado, habría que reducir las existencias mundiales de arroz para cerrar la brecha prevista entre producción y consumo global, con gran parte de esa reducción afectando a la India y Tailandia, los dos principales exportadores de arroz

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