FAO.org

Inicio > Medios > Noticias

El Niño tendrá un efecto devastador en las cosechas y la seguridad alimentaria de África austral

Comunicado conjunto de FAO, JRC, FEWS NET Y PMA

Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO); Alerta sobre la Seguridad alimentaria en África austral (FEWS NET); Servicio científico de la Comisión Europea,  Centro Común de Investigación (JRC); Programa Mundial de Alimentos (PMA)

12 de Febrero de 2012, Roma - África austral se encuentra sufriendo una intensa sequía que ha extendido y agravado desde las etapas más tempranas de la temporada agrícola 2015-2016, impulsada por uno de los eventos de El Niño más fuertes de los últimos 50 años.

En grandes extensiones de Zimbabwe, Malawi, Zambia, Sudáfrica, Mozambique, Botswana y Madagascar, la actual temporada de lluvias ha sido hasta ahora la más seca de los últimos 35 años. Las zonas agrícolas en el norte de Namibia y del sur de Angola han experimentado también niveles elevados de déficit hídrico.

Gran parte de la subregión de África austral ha experimentado en consecuencia, importantes retrasos en la siembra y muy malas condiciones para el desarrollo inicial de los cultivos y la regeneración de los pastos. En muchas áreas no ha sido posible sembrar debido a demoras de 30 a 50 días en el inicio de las lluvias estacionales, resultando en una pérdida de cosechas generalizada. Aunque ha existido un ligero alivio desde mediados de enero en ciertas áreas, la ventana de oportunidad para una siembra exitosa de los cultivos de secano está casi cerrada. Incluso si se registrasen precipitaciones normales durante el resto de la temporada, los modelos de balance hídrico de los cultivos indican un bajo rendimiento del maíz en un área extensa.

Los pronósticos estacionales de diversas fuentes (1) son unánimes en predecir una continuación de lluvias por debajo del promedio y temperaturas superiores a la media en la mayor parte de la región para el resto de la temporada de crecimiento.

La combinación de una mala temporada en 2014-2015, un inicio de temporada muy seco (octubre a diciembre) y los pronósticos de que continúen las condiciones calurosas y más secas que la media hasta mediados de 2016, sugiere un escenario de amplia pérdida de cosechas a gran escala a nivel regional. Sudáfrica ha realizado un pronóstico preliminar de la producción de maíz para la próxima cosecha de 7,4 millones de toneladas, un descenso del 25% sobre los niveles de producción ya escasos de la temporada pasada y un 36% por debajo de la media de los últimos cinco años.

 Estas condiciones siguen una temporada agrícola 2014-2015 que se caracterizó de manera similar por condiciones calurosas y secas y una caída de 23% en la producción regional de cereales. Ello ha aumentado la vulnerabilidad de la región debido al agotamiento de las reservas regionales de cereales y precios de los alimentos por encima de la media, y ha incrementado sustancialmente la inseguridad alimentaria: incluso antes de que comenzara la actual crisis, el número de personas que padecen inseguridad alimentaria en la región (sin incluir África austral), ya se situaba en 14 millones (2), según datos de la Comunidad para el Desarrollo del África austral (SADC). A principios de febrero FEWS NET (Siglas en inglés de Red de sistemas de alerta temprana contra la hambruna) estimaba que, de este total, al menos 2,5 millones de personas están en situación de “Crisis” (Fase 3 del CIF) y necesitan ayuda humanitaria urgente para proteger los medios de vida y el consumo de alimentos en el hogar.

Las cifras de población con inseguridad alimentaria están aumentando debido a la actual sequía y los altos precios en los mercados (los precios del maíz en Sudáfrica y Malawi estaban en niveles récord en enero). Se han declarado emergencias a causa de la sequía en la mayoría de las provincias del Sudáfrica, así como en Zimbabwe y Lesotho. Las autoridades responsables del agua en Botswana, Swazilandia, Sudáfrica y Namibia están limitando su uso debido a los bajos niveles hídricos. En Zambia y Zimbabwe se han venido produciendo cortes de energía electrice, ya que los niveles de agua en la presa de Kariba son mucho más bajos de lo habitual.

Si bien es demasiado pronto para ofrecer estimaciones detalladas de la población que pudiera estar en situación de inseguridad alimentaria en 2016-2017, se prevé un incremento significativo de las personas necesitadas de ayuda alimentaria de emergencia y de apoyo para la recuperación de los medios de vida. Se requerirá ayuda adicional para que los hogares con inseguridad alimentaria puedan afrontar una más larga temporada de carestía en 2016.

A corto plazo, se requieren las siguientes actuaciones:

  • Un seguimiento cercano y continuo de la temporada para poder tomar decisiones sobre la programación y selección de objetivos;
  • Ayuda adicional inmediata para asistir a los hogares que padecen actualmente inseguridad alimentaria;
  • Actualización de los planes de contingencia, intensificación de la promoción y la movilización de recursos para hacer frente al impacto de una larga temporada de carestía post-cosecha en 2016;
  • Mayor sensibilización sobre la necesidad de un enfoque regional para abordar los efectos de sequías que son cada vez más frecuentes e intensas.

Durante el próximo año, los socios humanitarios deben prepararse para niveles de inseguridad alimentaria y cifras de población afectada en África austral que alcanzarán su nivel más alto desde la crisis alimentaria de 2002-2003.

Esta declaración refleja una visión compartida de la situación actual y la posible evolución de la situación en África austral por parte de los principales actores involucrados en la supervisión de la seguridad alimentaria mundial y la alerta temprana. Pueden obtener más detalles en los siguientes informes:

(1) ECMWF: Centro europeo de predicción meteorológica a plazo medio. CPC: Centro de Predicciones Climáticas. UKMet: Servicio Meteorológico del Reino Unido,. IRI: Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad.

(2) Ver este informe, página 5, para las cifras oficiales de la SADC al comienzo de la temporada. Sin incluir Sudáfrica, los 14 millones incluyen 7,6 millones de personas en países actualmente afectados por la sequía, más de 6,6 millones en la RDC (donde el conflicto, no la sequía es la causa de la inseguridad alimentaria) y 0,4 millones en Tanzania, que no se ve afectada por la sequía con El Niño. Sudáfrica está excluida ya que sus cifras no son directamente comparables. 

Compartir esta página