FAO.org

Inicio > Medios > Noticias

La crudeza del invierno provoca un desastre ganadero en Mongolia

21 000 familias se enfrentan a la pobreza y la inseguridad alimentaria

Photo: ©REUTERS/Mongolian Red Cross Society/Enkhtor Dorjzovd
El frío intenso ha provocado este invierno la muerte de 1,7 millones de cabezas de ganado en Mongolia

2 de febrero de 2010, Beijing/Ulaanbaatar - Las temperaturas de hasta -50º C han provocado la muerte de 1,7 millones de cabezas de ganado en Mongolia, amenazando los medios de subsistencia de 21 000 familias dedicadas al pastoreo, que se encuentran en riesgo de inseguridad alimentaria, según advirtió hoy la FAO.

Una evaluación preliminar de las consecuencias de este desastre por parte de la FAO señala la necesidad urgente de ayuda externa por valor de 6 millones de dólares EE.UU. durante los próximos dos o tres meses, de forma que los ganaderos puedan subsistir hasta la primavera.

Una ola de frío intenso, con temperaturas de hasta -40º C y -50º C siguió a un verano y otoño largos y secos, que resultaron en forraje insuficiente para alimentar al ganado durante los meses invernales. A este tipo de evento climático extremo se le denomina de forma local dzud.

Temor a una mayor mortandad

El actual dzud ha provocado cuantiosas pérdidas en el ganado, con 1,7 millones de reses muertas según el balance realizado el pasado 31 de enero. Si persisten las condiciones actuales, las autoridades estiman que las pérdidas pueden alcanzar entre 3 y 4 millones de cabezas de ganado cuando llegue la primavera.

Un tercio de la población de Mongolia lleva una vida nómada y depende por completo de la ganadería para sobrevivir. Sus vacas, ovejas, cabras, caballos y camellos son los principales activos a nivel familiar y mueren a causa del frío, el agotamiento o de inanición. Las pérdidas económicas totales se calculan hasta ahora en 62 millones de dólares EE.UU. También ha fallecido un número importante de animales silvestres.

Se considera que catorce de las 21 aimags (provincias) de Mongolia se encuentran seriamente afectadas. Según la misión de evaluación de la FAO, en 8 aimags unas 21 000 familias, propietarias cada una de entre 100 y 300 cabezas de ganado, han perdido más del 50 por ciento de las mismas.

Inseguridad alimentaria

Las familias afectadas se enfrentan a niveles elevados de inseguridad alimentaria y de sus medios de subsistencia, ya que sus ingresos en metálico descienden con rapidez y el precio del forraje se ha disparado en comparación al año pasado.

Si la ayuda no llega pronto, advirtió la misión, el aumento de la pobreza llevará a una migración en masa hacia las ciudades a finales de año. 

Los expertos de la FAO han subrayado la urgente necesidad de fortalecer la seguridad alimentaria de las familias más vulnerables, evitando una pérdida aún mayor de sus activos, por lo que han propuesto un apoyo inmediato al sector ganadero como principal prioridad.

En paralelo, se necesita con urgencia forraje, piensos complementarios y cuidados veterinarios para los animales debilitados hasta mediados de abril, para lo que serán necesarios 6 millones de dólares EE.UU. de financiación. Se están ultimando proyectos detallados para ser sometidos a los donantes.

Complementos medicinales

La Comisión Regional de Producción y Sanidad Pecuarias para Asia y el Pacífico de la FAO ha suministrado como ayuda inmediata 5 000 dosis de complemento alimentario medicinal para vacas lecheras, novillas en gestación y novillos jóvenes.

Las intervenciones a medio plazo deberán centrarse en planes y estrategias de preparación para casos de desastres y reducción de riesgos. La FAO está preparada para prestar apoyo al país, tal y como se le ha requerido.

Mongolia ocupa una superficie de 1,6 millones de km2, aproximadamente el tamaño de Europa occidental.

La misión de la FAO visitó Mongolia entre el 27 de enero y el 1 de febrero.