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Las biotecnologías deben beneficiar a los campesinos de los países pobres

La conferencia de México evalúa las aplicaciones de la biotecnología convencional en la alimentación y la agricultura

Photo: ©FAO/ M. Namundjebo
La FAO defiende un nuevo enfoque a la investigación en la agricultura

1 de marzo de 2010, Guadalajara, México/Roma - El objetivo de la biotecnología, tanto la convencional como la moderna, debería reorientarse en beneficio de los campesinos pobres en los países de escasos recursos, y no de los agricultores ricos en los países desarrollados, dijo hoy la FAO.

"La biotecnología moderna y convencional ofrecen potentes herramientas para el sector agrícola, incluyendo la pesca y la silvicultura", señaló Modibo Traoré, Director General Adjunto de la FAO, al intervenir en la Conferencia técnica internacional sobre biotecnologías agrícolas en los países en desarrollo, en Guadalajara, México.

"Pero las biotecnologías no han tenido aún un impacto significativo en la vida de la gente en la mayoría de los países en desarrollo", indicó Traoré. "Por ahora -añadió- existe una carencia de tecnologías, normativas y capacidad técnica adecuadas y provechosas, junto a la infraestructura necesaria para su desarrollo, evaluación y despliegue en la mayoría de los países en desarrollo".

La conferencia de Guadalajara pretende repasar los éxitos y fracasos pasados de la biotecnología en los diferentes sectores alimentarios y agrícolas en los países en desarrollo. La reunión no está centrada en los organismos modificados genéticamente (OMGs).

Demasiado énfasis en los OMGs

Según la FAO, las innovaciones de la biotecnología pueden suponer una importante ayuda para duplicar la producción alimentaria para el año 2050 y hacer frente a las incertidumbres que plantea el cambio climático. "En las últimas décadas, el campo de las biotecnologías ha avanzado a una velocidad formidable y generado numerosas innovaciones, en particular en el campo farmacéutico y en algunos casos en el de la agricultura", subrayó Traore.

Las innovaciones en la agricultura incluyen las variedades híbridas de arroz en África que han logrado doblar con gran éxito el rendimiento de este cereal, el uso de la inseminación artificial para elevar el rendimiento de las vacas lecheras en Bangladesh y la utilización de métodos basados en el DNA para detectar enfermedades de los camarones en India.

Sin embargo la mayoría de las biotecnologías no pueden explotarse plenamente ya que "a menudo se hace énfasis únicamente en los organismos modificados genéticamente, lo que eclipsa el resto de las biotecnologías y su contribución potencial a la agricultura. Además, las sinergias entre el sector público y privado están todavía por aprovechar".

La FAO ha realizado un llamamiento para un nuevo enfoque de la investigación y el desarrollo agrícolas que apoye un uso más amplio y sabio de la biodiversidad agrícola para promover el desarrollo y mejorar la seguridad alimentaria.

"Las nuevas biotecnologías también pueden contribuir a una mayor eficiencia a través de una mejor gestión de los insumos y la biodiversidad. Ello requerirá una mayor participación de los campesinos, las instituciones y las comunidades. Requerirá igualmente otros factores, como normativas, apoyo institucional e inversiones en capital físico y humano y la creación de capacidad en los países. La FAO centra sus actividades en el apoyo a los pequeños campesinos para lograr un incremento sostenible de la producción agrícola, mejorar el acceso a los mercados y ampliar los medios de subsistencia", aseguró Traoré.

La comunidad internacional debe desempeñar un papel clave en apoyar a los países en desarrollo impulsando asociaciones y ofreciendo un marco para la cooperación internacional y fondos para la generación, adaptación y adopción de las biotecnologías adecuadas.