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La FAO urge a los gobiernos a tomar medidas concretas sobre la malnutrición en todas sus formas

El Director General afirma que el Decenio de acción sobre la nutrición ofrece una oportunidad única para avanzar

20 de septiembre de 2016, Nueva York - Los 10 años que quedan hasta 2025 serán un período decisivo para actuar y construir sistemas alimentarios saludables y sostenibles y poner fin a la malnutrición en todas sus formas, dijo hoy el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, en un evento en la Asamblea General de Naciones Unidas para celebrar el Decenio de acción sobre la nutrición de la ONU.

“El propósito del Decenio de acción sobre la nutrición es continuar atrayendo la atención mundial sobre la importancia de luchar contra la malnutrición”, afirmó.  

En su intervención en la Asamblea General de la ONU, Graziano da Silva recordó a los gobiernos sus compromisos contraídos en la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2) en 2014 y les pidió que transformen esos compromisos en acciones, a través de políticas y programas nacionales.

Una mejor gobernanza de la nutrición a nivel mundial, subrayó, “comienza a nivel de cada país”. 

Hoy en día, una de cada tres personas en el mundo –casi 2 500 millones- sufren de al menos una forma de malnutrición, que va desde el hambre a la obesidad, pasando por la falta de nutrientes vitales.
 
"La FAO ha logrado una gran sinergia con la OMS en el liderazgo de los esfuerzos en la lucha contra todas las formas de malnutrición. La OMS lleva la iniciativa en materia de nutrición y la FAO está aquí para apoyar ese trabajo. FAO ha desarrollado un plan de trabajo centrado en la promoción de alimentos y dietas saludables a través de la educación nutricional y la transformación de los sistemas alimentarios", afirmó Graziano da Silva.  

La importancia de actuar

Hoy en día, cerca de 159 millones de niños menores de cinco años sufren retraso del crecimiento, lo que significa que tienen una estatura baja para su edad. Otros 50 millones de niños en esa franja de edad padecen emaciación: tienen un peso bajo en relación con su estatura.

Al mismo tiempo, cerca de 1 900 millones de personas tienen sobrepeso, de los cuales 600 millones son obesas.

Y existe también una dimensión de género en esta cuestión. La malnutrición sigue afectando de manera desproporcionada a mujeres y niñas, que a menudo renuncian a los alimentos a favor de los miembros masculinos de la familia, o carecen de ingresos para asegurarse una nutrición adecuada para ellas mismas. Las estimaciones sugieren que la subalimentación materna e infantil puede suponer un coste de hasta un 11 por ciento del PIB, ya que la malnutrición en los primeros años de vida resulta a menudo en problemas de salud en la edad adulta.

Por el contrario, los niños bien alimentados tienen un 33 por ciento más de probabilidades de escapar de la pobreza al llegar a adultos. Esto significa que invertir en la nutrición tiene un potencial importante para romper los ciclos de pobreza endémica e impulsar el desarrollo económico, permitiendo a las personas disfrutar de una vida sana y productiva.

Plan de trabajo

Al igual que con la CIN2, la gestión del Decenio de acción sobre la nutrición corresponde a la FAO y la OMS, que juntas centrarán sus esfuerzos en dos objetivos principales:

El primero es ayudar a los gobiernos a elaborar políticas y programas nacionales que promuevan la nutrición. El segundo es alinear los esfuerzos de las iniciativas mundiales existentes y los movimientos sociales hacia objetivos comunes.

Para apoyar acciones concretas en los programas de nutrición, los dos Organismos de la ONU organizarán nuevas reuniones específicas para fortalecer las capacidades técnicas de los países frente a los nuevos retos de la nutrición.

Un ejemplo es el simposio sobre “Sistemas alimentarios sostenibles para una alimentación sana y una mejor nutrición” que tendrá lugar en Roma el 1 y 2 de diciembre.

La FAO y la OMS acordaron igualmente poner en marcha un sistema fiable para la presentación de informes y para supervisar la consecución de los objetivos.

Photo: ©FAO/James Hill
Frutos secos, legumbres y especias en el mercado de Danilovsky en Moscú, uno de los principales de la capital rusa.

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