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Ayuda a la población rural del Nepal para producir más alimentos

Los agricultores afrontan un medio ambiente cada vez más difícil

Foto: ©FAO/Sailendra Kharel
La mayoría de la población rural del Nepal subsiste de la agricultura y la cría de ganado

En 2008, cuando los precios de los alimentos tocaron alturas sin precedentes, la FAO puso en marcha una serie de proyectos de suministro de insumos para ayudar a los agricultores a producir más alimentos y obtener más ingresos, a través de su Iniciativa relativa al aumento de los precios de los alimentos. Estas actividades ayudaron a generar más recursos en el Nepal, país abatido por un conflicto decenal y con escasez de alimentos a causa de la sequía. Uno de estos proyectos, financiado por el Fondo central de las Naciones Unidas para la acción en casos de emergencia, ha contribuido a impedir que miles de agricultores nepaleses vulnerables se hundan en la pobreza y el hambre.

13 de julio de 2010, Parbat y Myagdi, Nepal - Incluso con un jeep de doble tracción toma casi una hora y media recorrer los 15 kilómetros de camino accidentado desde las colinas somontanas hasta la pequeña aldea de Durlung, en lo alto de la montaña, en la región occidental del Nepal.

No es nada en comparación con las tres a cuatro horas que utilizan los aldeanos para bajar la empinada ladera que lleva a los mercados más próximos, sin mencionar el regreso cuesta arriba.

"Hemos probado a ir en autobús, pero cuesta mucho dinero", relata San Kumai Gurung, aldeana de 43 años, que igual que sus vecinos carga productos y suministros pesados en una cesta que lleva a cuestas hasta el pueblo y de regreso.

La mayoría de la población rural del Nepal, como las familias de Durlung, subsisten de la agricultura y la cría de ganado. Sus parcelas son pequeñas, por lo general de mucho menos de una hectárea, y el acceso a semillas de buena calidad e irrigación es irregular, lo que les dificulta producir suficientes alimentos para el sostén de sus familias durante todo el año.

Añádanse un tiempo cada vez menos previsible, los altos precios de los alimentos y los combustibles y las pocas opciones para obtener ingresos de otras formas, todo lo cual demuestra la precariedad de su situación.

Hortalizas para enriquecer la alimentación

Pero el año pasado, tras la intensa sequía invernal de 2008-2009 que marchitó los cultivos y prolongó el hambre, miles de agricultores de la región lograron incrementar la producción de alimentos gracias, en parte, a las semillas de alto rendimiento y los fertilizantes proporcionados por la FAO. Si bien se trató de un proyecto breve de emergencia, muchos agricultores pudieron conservar semillas para la siembra de este año.

En estrecha colaboración con el gobierno y las ONG locales, la FAO atendió a 30 000 familias de agricultores vulnerables en seis distritos de la región occidental del país, dando prioridad a los agricultores que tienen menos de una hectárea de tierra o que luchan por la pérdida de sus cosechas o están marginados por motivos étnicos o de castas, así como a las familias encabezadas por mujeres.

Si bien muchas familias recibieron semillas de arroz o de maíz, de acuerdo al lugar donde viven, todas recibieron semillas de hortalizas, nueve variedades distintas, desde tueras y gombos hasta judías verdes y rábanos.

"Anteriormente, los agricultores cultivaban principalmente hortalizas como la patata y la coliflor ‒informa Sangita GC, presidente del Centro del medio ambiente rural y habilitación, aliado local de la FAO en el distrito de Myagdi.‒ Las familias más pobres realmente no podían comprar hortalizas frescas, sólo en conserva. Hoy consumen más productos frescos e incluso pueden vender una parte para obtener ingresos."

Mayores ganancias

Resham Kishan, de 47 años, ganó más de 800 USD de la venta de sus excedentes de hortalizas, casi el doble de lo que había ganado en los años anteriores y muy por encima del ingreso promedio per cápita de las familias en Nepal, de casi 500 USD.

Este dinero extra le ha permitido ahorrar más para las emergencias, y explica que si hubiera tenido esta opción hace algunos años, hubiera podido dejar a sus dos hijas, que ya son adultas, en la escuela con su hermano.

Saraswati Giri, de 39 años, y su esposo Dal Giri, de 40, quisieran destinar una mayor parte de sus tierras a la producción de hortalizas fuera de temporada durante todo el año, en vez de arroz. Las hortalizas obtienen mejores precios en el mercado, lo que les permite comprar los productos básicos que necesitan y que sus hijos sigan estudiando.

"Si podemos darles estudios y organizar su matrimonio, entonces estamos bien", explica el señor Giri, que, como muchos nepaleses, trabajó en el extranjero durante muchos años para mantener a su familia, hasta que sufrió una lesión que casi lo priva del uso de una mano y tuvo que regresar a Nepal.

Dificultades para el crecimiento y el desarrollo

Si bien los Giri viven relativamente cerca de los principales mercados de la zona ‒a unos 45 minutos a pie‒, otras personas no están tan bien comunicadas.

"Hubiéramos podido vender el doble de eso si tuviéramos mejores carreteras", explicó el agricultor de Durlung Khadka Bahadur Gurung, de 44 años, haciendo referencia a los 150 USD adicionales que pudo obtener el año pasado de la venta de hortalizas.

La lejanía e inaccesibilidad de tantas aldeas de Nepal es una de las dificultades más grandes para el crecimiento y el desarrollo. La inestabilidad política, una infraestructura rural deficiente, la falta de irrigación y de tierras agrícolas, y la modificación de las pautas del clima son otras.

Poner en marcha de nuevo la agricultura

Con más de tres millones de personas que necesitan ayuda alimentaria, en un país sin litorales que antes era autosuficiente en la producción de alimentos, las inversiones agrícolas cobran urgencia.

Los pequeños agricultores de todo el país no sólo necesitan tener mejor acceso a los mercados, información y servicios, sino recibir capacitación para utilizar mejores prácticas agrícolas, para una  gestión mejor del suelo y el agua, multiplicación de semillas, almacenamiento y cría de ganado, especialmente los agricultores sin tierras.

Estas inversiones podrían dar muy buenos resultados para ayudar a los agricultores nepaleses a afrontar crisis futuras y comenzar a modificar su situación, de la dependencia de la ayuda alimentaria hacia la seguridad alimentaria a largo plazo.