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Millones de cabezas de ganado muertas o en peligro en Pakistán

Urgen piensos para evitar que crezca la devastación económica

Photo: ©Reuters/Adrees Latif
Víctimas de las inundaciones con su ganado en el distrito de Pakistán en la provincia de Punjab Muzaffargarh 11 de agosto 2010.
20 de agosto de 2010, Roma - Millones de cabezas de ganado fueron víctimas de las inundaciones en Pakistán y urgen alimentos y medicamentos, informó hoy la FAO.

Se confirmó la muerte o desaparición de alrededor de 200 000 reses, ovejas, búfalos, cabras y asnos, pero la cifra final será mucho más alta, posiblemente de millones. Si se cuentan las pérdidas de aves de corral, entonces han muerto millones de animales y en algunas zonas fue arrasada toda la población de aves de corral. La FAO estima que millones de animales sobrevivientes ahora enfrentan una gran escasez de alimentos, que pone en peligro generaciones de cabezas de ganado en Pakistán.

Murieron muchos animales porque fue necesario abandonarlos cuando el ejército de Pakistán y otros servicios de rescate salvaron a la población. "En un barco es posible llevar pollos, cabras y ovejas, pero no se puede llevar búfalos y vacas", dijo Simon Mack, Jefe de la Subdivisión de Sistemas de Producción Animal.

"Casi en todas las imágenes de rescate de víctimas de las inundaciones, aparece alguien que lleva una cabra o un pollo". El personal de campo de la FAO informa que en la provincia de Sindh las víctimas de las inundaciones se están presentando en los campamentos con grandes números de animales.

Las inundaciones arrasaron las zonas ganaderas más densamente pobladas de Pakistán. El ganado constituye en torno a la mitad del PIB agrícola.

"En este país, el ganado es el cajero automático portátil de la gente pobre -dijo David Doolan, Oficial superior de la FAO a cargo de los programas de la Organización en Pakistán-. En temporadas buenas la gente forma sus rebaños y en temporadas malas vende su ganado para obtener efectivo. Todo animal que se conserva es un activo productivo que las familias pobres pueden utilizar para reconstruir su vida cuando finalmente pasa la inundación."

La prioridad -y el desafío- máximo es llevar piensos a los animales que sobrevivieron ya que una gran parte de los piensos tradicionales del país -paja y forrajes- se perdieron en las inundaciones. Para los búfalos y los otros bovinos es indispensable permitir la reconstrucción rápida de los rebaños en la siguiente temporada de reproducción.

También es imperativo llevar medicamentos a los animales que se debilitaron o enfermaron por la catástrofe.

La ONU pidió 5,7 millones de USD de ayuda para emergencias para el ganado, y la FAO movilizó 1,4 millones de USD de fondos para la adquisición de piensos y vacunas veterinarias. La FAO pedirá más recursos para este sector cuando se conozca con claridad la dimensión exacta de las necesidades.

"Todavía estamos tratando de ponderar la cantidad de piensos que hay en el país, ya que una gran parte se destruyó. Después hay que transportar los piensos, lo que también es problemático porque se dañó una gran parte de la infraestructura", explica Mack.

Donde hay paja y forrajes se pueden complementar con bloques de piensos enriquecidos que se producen en Pakistán. También se puede suministrar a los animales cereales, legumbres y productos secundarios, como el salvado, pero todo esto tiene gran demanda para alimentar a las personas damnificadas.