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El dañado sector alimentario de Haití se recupera lentamente

La misión de evaluación FAO/PMA ve signos de recuperación, pero la producción de alimentos continúa siendo baja

Foto: ©FAO/Thony Belizaire
Platanos a la venta en un mercado local en Haití

22 de septiembre de 2010, Roma - La producción alimentaria en Haití se recupera lentamente, pero permanece todavía muy por debajo de los niveles existentes antes del terremoto de enero de 2010, según el informe de una misión conjunta de evaluación FAO-PMA dado a conocer hoy.

La cosecha de primavera de Haití en 2010, comparada con 2009, ha experimentado un descenso de la producción de fríjoles del 17 por ciento, y disminuciones para el maíz, sorgo y plátanos que han sido respectivamente del 8, 4 y 5 por ciento.

Las previsiones, que combinan la cosecha de primavera con la producción prevista de la estación de verano, sugieren que la producción agrícola de Haití en conjunto para 2010 será de cerca de 503 600 toneladas de cereales, 148 000 de legumbres, 1,2 millones de toneladas de cultivos de raíces y 313 200 toneladas de plátanos. Ello supone una reducción del 9, 20, 12 y 14 por ciento, respectivamente, en comparación con 2009.

El equipo FAO/PMA calculó que las necesidades totales de importación de alimentos en Haití para el año comercial 2010/11 (de julio a junio) serán de 711 000 toneladas (en su equivalente en cereales) de las cuales 525 000 toneladas se espera se cubran con importaciones comerciales. De esta forma quedaría por cubrir un déficit de 186 000 toneladas.

Signos de recuperación

A pesar del daño sufrido por los sistemas de producción alimentaria en Haití y el comienzo tardío de la estación de lluvias de primavera en 2010, las precipitaciones que siguieron fueron en conjunto favorables y apoyaron la recuperación del sector agrícola.

"Los niveles de producción alimentaria podrían haber sido mucho peores", señaló Mario Zappacosta, economista del Sistema Mundial de Información y Alerta sobre la Agricultura y la Alimentación de la FAO. "El suministro oportuno de ayuda alimentaria y de insumos agrícolas, junto con la climatología propicia, han permitido a los campesinos afectados empezar a recuperarse", añadió.

En las áreas de regadío afectadas, en las que el suministro de agua y la disponibilidad de fertilizante, semillas y crédito han incluso mejorado con respecto a los niveles de 2009 gracias al apoyo de la FAO y de otros miembros del grupo agrícola de la ONU para Haití, se prevé un incremento en la producción de arroz del 15 por ciento, subrayó Zappacosta.

Myrta Kaulard, responsable del PMA en Haití, señaló por su parte que "resulta muy esperanzador que en un año tan difícil, el sector agrícola haya mantenido un buen rendimiento. Queda todavía mucho trabajo para mejorar la seguridad alimentaria en el país. Los buenos resultados confirman que estamos en el camino adecuado para permitir a los haitianos un mejor acceso a alimentos asequibles y nutritivos".  

Avances en la seguridad alimentaria

En áreas afectadas directamente por el terremoto, el porcentaje de familias que han recurrido a estrategias de supervivencia no sostenibles ha caído desde el 52 al 39 por ciento, según informó el equipo de evaluación.

Adicionalmente, el porcentaje de familias con un consumo de alimentos pobre y limitado cayó desde el 31 al 27 por ciento, aunque se trata de una cifra todavía superior a los niveles existentes antes del seísmo.

Estas mejores han sido posibles gracias a una combinación de ayuda alimentaria, distribución de semillas y fertilizantes, la creación de actividades generadoras de ingresos mediante programas de comida/dinero por trabajo y el reinicio del comercio de alimentos de tipo agrícola y no agrícola.

La FAO y el Ministerio haitiano de Agricultura distribuyeron insumos agrícolas a 72 000 familias campesinas en zonas afectadas por el seísmo y áreas rurales a tiempo para la vital estación de siembra de primavera, que supone el 60 por ciento de la producción agrícola de Haití. Estas ayudas han permitido a más de 360 000 personas producir y consumir sus alimentos obtenidos a nivel local, vendiendo el excedente para cubrir los gastos de sanidad y educación.

La FAO y el Ministerio de Agricultura lideran el grupo agrícola, un mecanismo de coordinación de la comunidad humanitaria que dirige los esfuerzos no solo de la ayuda de emergencia, sino también de reconstrucción de la agricultura para hacer frente a las causas profundas de la inseguridad alimentaria en Haití, involucrando a más de 170 organizaciones no gubernamentales e internacionales. El grupo ha estado trabajando durante la temporada de siembra de verano para alcanzar a 80 000 familias rurales adicionales con aperos, fertilizantes, bombas de agua y semillas de alta calidad.