El acceso y la restitución de tierras de cultivo, en el centro de la construcción de la paz en Colombia

Un evento en FAO analiza el proceso de transformación del campo colombiano para la consolidación de una paz duradera

Roma, 6 de diciembre de 2016 – La FAO apoyará a Colombia a llevar a cabo una reforma rural integral destinada a fortalecer la seguridad alimentaria y la paz, que aborde como puntos centrales el acceso y la restitución de tierras a los millones de agricultores afectados por el conflicto que ha azotado al país durante más de 50 años. 
 
El apoyo tiene como base las Directrices voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra, un conjunto de pautas impulsadas por la FAO destinadas a ayudar a los gobiernos a salvaguardar los derechos de las personas a la propiedad o acceso a la tierra, los bosques y la pesca.
 
En un evento paralelo al Consejo de la FAO -que representa a los Estados miembros de la Organización-, el Director General, José Graziano da Silva, celebró el acuerdo de paz alcanzado, agradeció el acompañamiento de la Unión Europea, y reiteró el compromiso de la organización en la promoción del desarrollo rural sostenible y la seguridad alimentaria. 
 
“El acuerdo de paz propone un cambio profundo en las áreas rurales del país. Permitirá diversificar la producción, mejorar los ingresos y promover la gobernanza de la tenencia de la tierra y los recursos naturales”, afirmó el Director General de la FAO. “FAO tiene una gran experiencia acumulada en estas áreas que puede ofrecer al Gobierno colombiano pero las respuestas nacerán de las necesidades reales de las comunidades y del intercambio de sus puntos de vista”, añadió. 
 
Graziano da Silva señaló que, para que las reformas sean eficaces, deben implicar a la sociedad civil y a instituciones que han estado “históricamente alejadas del Estado”.  
 
La FAO promoverá la cooperación para la movilización de recursos para los proyectos de la Estrategia de Respuesta Rápida, definidos por el Gobierno de Colombia en su política de post-conflicto.
 
Un aspecto clave para fortalecer el impacto del Acuerdo de Paz, señaló Graziano da Silva, será vincular las políticas sociales, productivas y medioambientales para recomponer el tejido rural del campo colombiano. 
 
La FAO, afirmó, puede contribuir en ese ámbito evaluando la cobertura y funcionamiento de los programas de protección social que el gobierno colombiano ha puesto en marcha para apoyar a los más vulnerables, vinculándolos con la agricultura familiar mediante compras públicas. 
 
“El éxito de este proceso de la paz también requiere incluir a quienes han sido dejados atrás”, añadió el Director General de la FAO haciendo referencia a las comunidades indígenas y de afro-descendientes, los jóvenes y las mujeres rurales que, afirmó, “deben hacer oír su voz y participar activamente en la reconstrucción de la paz en Colombia”. Graziano da Silva añadió que hay que implicar a las “magníficas universidades” y centros de investigación del país en el proceso de paz y movilizar los recursos que permitan su sostenibilidad. 
 
El Director General de la FAO también señaló la necesidad de crear leyes para garantizar el derecho a la alimentación, al trabajo y a una vida digna, una labor en la que, aseguró, el Frente Parlamentario contra el Hambre de Colombia debe jugar un papel clave. 
 
No hay paz sin desarrollo sostenible, ni desarrollo sostenible sin paz, reiteró el Director General de la FAO, destacando que ambas tienen una precondición fundamental: que todos los ciudadanos tengan acceso a una vida digna y a los alimentos necesarios para llevar una vida digna. 
 
El pasado agosto, el gobierno de Colombia y las FARC solicitaron a la FAO el apoyo a la implementación del primer punto del acuerdo de paz, centrado en la lucha contra el hambre, el desarrollo del campo y una reforma rural integral. 
 
Construir diálogo y recuperar la solidaridad urbano-rural para desbloquear el potencial agrícola
 
Colombia cuenta con un potencial de más de 20 millones de hectáreas de superficie cultivable, según explicó el embajador de Colombia ante Italia, Juan Mesa Zuleta.  “Hoy Colombia tiene solo 7 millones de hectáreas sembradas y estamos importando alimentos del mundo que podríamos sembrar en nuestro propio suelo”, señaló. 
 
El embajador aseguró que Colombia es “uno de los 7 países del mundo con más potencial de cultivo y que mejor puede contribuir a la solución de la crisis alimentaria que tanto nos preocupa. Si bien es cierto que debemos empezar por casa, también lo es que Colombia puede y debe ser parte de la solución global”. 
 
“Necesitamos garantizar que los campesinos puedan trabajar la tierra, sembrar sus productos y comercializarlos. Debemos apoyar al campesino en todas las etapas de su actividad. Solo así  podremos garantizar que sus productos sean consumidos por la comunidad a la que pertenece, a buen precio, logrando combatir el hambre y haciendo del campo una actividad con avances tecnológicos, organizada y rentable”, añadió el embajador. 
 
Para ello, señaló el Representante de la FAO en Colombia, Rafael Zavala, “es necesario seguir construyendo el diálogo, que pasa por recuperar la solidaridad entre las zonas rurales y las urbanas, para construir una paz duradera”. 
 
Los campesinos afectados, los verdaderos protagonistas
 
César Jerez Martínez, de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina, afirmó la importancia de estas áreas, las únicas que, según explicó, tienen marco legal para otorgar derechos campesinos y son, por ello, el “escenario ideal para implementar los acuerdos y comenzar con el proceso de titularización de 7 millones de hectáreas de tierras”. 
 
El representante de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, Pedro Nolasco Présiga, reivindicó el protagonismo de las organizaciones agrarias y la necesidad de que, en la aplicación de los acuerdos de La Habana, el estado colombiano reivindique la pequeña economía campesina, destinada al abastecimiento alimentario. “Solo si los afectados son los verdaderos protagonistas y los campesinos ven redimidos sus derechos económicos, sociales y políticos lograremos una paz duradera y con justicia social”, afirmó. 
 
Segunda visita del Presidente Santos a la FAO
 
Según anunció el embajador Mesa, el Presidente Juan Manuel Santos visitará por segunda vez la FAO la próxima semana para participar en el evento de alto nivel “Trabajando junto a las mujeres rurales para erradicar el hambre y la malnutrición”, que tendrá lugar el 16 de diciembre de 2016 en Roma, y que está organizado de forma conjunta por la FAO, la presidencia eslovaca del Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea, en estrecha colaboración con otros socios de Naciones Unidas.

Photo: ©FAO/Jeanette Van Acker
Plantación de café en Manizales, Colombia.

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