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El Presidente Santos afirma que el desarrollo rural es el dividendo de la paz en Colombia

El Premio Nobel de la Paz 2016 elogia el papel de la FAO en el plan para acelerar la agricultura del país tras 50 años de conflicto

Photo: ©FAO/Alessandra Benedetti
El Presidente Santos de Colombia y el Director General de la FAO Graziano da Silva.
Roma, 15 de diciembre de 2016 –Juan Manuel Santos, Presidente de Colombia y ganador del Premio Nobel de la Paz 2016, esbozó hoy la visión para el futuro de su país después de una guerra civil de más 50 años, afirmando que el dividendo de la paz se cosechará mucho más allá de sus fronteras. 

"La paz en nuestro país es una paz que beneficia al mundo en muchos frentes, y uno de ellos es el de la seguridad alimentaria y el desarrollo de la agricultura”, afirmó durante una visita a la sede de la FAO.  

El presidente Santos firmó recientemente un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que culmina una larga negociación y décadas de conflicto que ha causado más de 200.000 muertos y desplazado a millones de personas.

Colombia, la FAO y la Unión Europea, junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se han comprometido a hacer del desarrollo rural una prioridad y una herramienta de mantenimiento de la paz.

"Nuestro campo también fue víctima del conflicto armado, que restó productividad a nuestro sector rural, aumentó la brecha social con las áreas urbanas, y profundizó las inequidades en nuestro país”, dijo Santos. 

"Colombia ha demostrado que sólo hay un camino hacia la paz, que es el camino del diálogo, la negociación, la cooperación, la inclusión y la equidad, y que también es el camino hacia el desarrollo sostenible, donde nadie debe quedarse atrás", señaló por su parte el Director General, José Graziano da Silva, en su bienvenida a líder colombiano. 
 
Graziano da Silva también agradeció al Presidente Santos que aceptase la invitación para unirse a la Alianza FAO-Premios Nobel por la Seguridad Alimentaria y la Paz. Lanzada en el mes de mayo, la iniciativa une a los ganadores del premio a los esfuerzos de la FAO para romper el vínculo entre conflicto y hambre y para promover la resiliencia en todo el mundo.

El acuerdo de paz de Colombia es "un ejemplo de que lo imposible se vuelve posible" y se presenta como un modelo para todos los demás países que persiguen erradicar el hambre y la pobreza extrema y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, agregó Graziano da Silva.

En ese sentido, Neven Mimica, Comisario Europeo de Cooperación Internacional y Desarrollo, expresó su firme apoyo a "convertir lo imposible en lo posible" y señaló que esta semana la Unión Europea lanzó un fondo fiduciario de 95 millones de euros para impulsar las economías rurales locales de Colombia.

El futuro de Colombia 

El Presidente Santos enfatizó que una cuestión clave para mantener la paz en Colombia es fomentar el desarrollo rural en las comunidades cuyos medios de subsistencia se han visto marcados por el conflicto. “Esto incluye un compromiso especial con las mujeres del campo, porque entendemos que la guerra les ha afectado de manera particular y desproporcionada y y recibirán apoyo adicional en planes y programas”, afirmó. 

La FAO –añadió-, es un socio importante para el gobierno ahora que se prepara para implementar la Estrategia de Respuesta Rápida para acelerar las inversiones en los sectores rurales que necesitan empleo y prosperidad para fortalecer la confianza en una paz duradera.

El plan incluye grandes inversiones en infraestructuras en áreas donde hasta ahora la presencia del Estado ha sido escasa o inexistente y se centrará en sistemas de riego, carreteras, electricidad, cobertura de Internet y esquemas de crédito rural, redes de distribución de semillas, subsidios agrícolas y colegios, además de acceso a agua potable,  instalaciones de drenaje y programas de seguridad alimentaria y nutricional.

"Son inversiones que tendríamos que hacer con o sin un acuerdo de paz", señaló Santos.

Un uso más eficiente de la tierra es un componente clave del plan, para el que la FAO ya se ha comprometido a ayudar a elaborar directrices. Se redactarán nuevas leyes agrarias para proteger los derechos de propiedad rural y se creará un Fondo de Tierras para los campesinos sin tierra. Colombia tratará de realizar una revisión institucional de acuerdo con las Directrices voluntarias de la FAO sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, y los Principios de Inversión Responsable en la Agricultura y los Sistemas Alimentarios,  afirmó Santos.

"Colombia está entrando en una fase post-conflicto en la que la paz es especialmente vulnerable", dijo Graziano da Silva, Director General de la FAO. La paz, agregó, "debe ser cultivada constantemente".

Colombia cuenta con el apoyo de la FAO junto con la Unión Europea, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y grupos de la sociedad civil como Via Campesina, afirmó Santos.

La credibilidad y experiencia de la FAO, especialmente en el área de apoyo a la pequeña agricultura familiar, es un activo estratégico en la reforma rural de Colombia, afirmó el Presidente, agregando que el plan ya está en una etapa avanzada de redacción, con un enfoque integral. Asimismo, elogió al Comisario Mimica como "fundamental" en el proceso.

Más allá de Colombia

El éxito de Colombia tiene mucho que ofrecer al mundo, ya que el país tiene el potencial de convertirse en un importante productor de alimentos, visto que actualmente utiliza menos del 30 por ciento de su tierra cultivable para uso productivo.

“El nacimiento de la FAO coincidió con el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando buena parte de Europa estaba devastada y amenazada por el hambre. Nuestro país, sin embargo, no está devastado ni somos un pueblo al que amenace el hambre. Tenemos un territorio con un potencial inmenso, pero desaprovechado por el conflicto”, afirmó Santos. 

“Me alegra anunciar que vamos a aprovechar todo nuestro potencial y convertir a Colombia en el productor de alimentos que el mundo necesita para combatir el hambre y la malnutrición, más allá de nuestras fronteras, y por eso estamos listos para ofrecer nuestro apoyo a los objetivos de la FAO”, añadió.

 
 

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