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Se privatizan los servicios veterinarios de Tayikistán y luchan con éxito contra la brucelosis

Se vacunaron 1,7 millones de animales

Foto: ©FAO/Vasily Maximov
Vacunación de una cabra contra la brucelosis en Tayikistán

25 de febrero de 2011, Dushanbe, Tayikistán - Una espectacular disminución de la brucelosis, esa enfermedad grave que ataca tanto al ganado como a las personas, se está celebrando como la primera gran victoria de los servicios nacionales de sanidad animal recientemente privatizados en este país del Asia central.

Los servicios del gobierno en esta república ex soviética se desintegraron en el decenio de 1990 durante una guerra civil y para 2004 la brucelosis infectaba el 8,5% de los grandes rebaños de ovejas y cabras del país. La producción de carne y de leche disminuyó y las personas contagiadas por el consumo de leche y quesos sin pasterizar sufrían debilitantes fiebres crónicas, dolores musculares y debilidad.

Esta situación se modificó drásticamente, las tasas de la enfermedad ahora son de un 2,5% aproximadamente, gracias a una campaña nacional que organizó a los veterinarios del país en una Asociación Veterinaria de Tayikistán, que hoy tiene 1 000 miembros que pagan cuotas, mejoró sus conocimientos y creó una red de farmacias veterinarias y pequeñas clínicas. A partir de esto, se vacunaron 1,7 millones de animales.  

Si bien la fase inicial de emergencia de la campaña fue subsidiada por la Unión Europea y Suecia a través de proyectos de la FAO, la clave de la privatización sostenible fue la decisión de eliminar gradualmente los subsidios. Hoy los agricultores pagan el total de las vacunas, lo que representa un gran cambio de mentalidad tras decenios de atención médica gratuita en el sistema comunista.

Los donantes internacionales y la FAO estaban decididos a fomentar la autosuficiencia en el país. No querían sólo reemplazar la dependencia del gobierno por dependencia de la ayuda.

"Desde el principio explicamos que un día el proyecto terminaría y que los propios agricultores cubrirían el costo de las vacunas", relata Karomattulo Khamroev, un consultor nacional y veterinario superior que trabaja con la FAO desde hace 11 años.

Rahmonali Ashurov es el veterinario en jefe de una demarcación distrital cercana a Kulyab, ciudad que practica el comercio pecuario desde los lejanos días de la ruta de la seda. Al lado del Dr. Khamroev en un campo lleno de ovejas, resume la situación local del momento: "El sector privado prospera y el número de cabezas de ganado aumenta año tras año. Las pruebas de sangre más recientes indican que ya no hay brucelosis en esta región."

Propagación del éxito

Una de las mayores ventajas comparativas del sistema de las Naciones Unidas es su neutralidad. Las organizaciones trabajan sistemática y gratuitamente a través de las fronteras de los países. La FAO ha podido llevar a otras partes de Asia la experiencia adquirida en sus actividades de privatización y en sus campañas de lucha contra las enfermedades.

"En 2009 organizamos un taller regional en Dushanbe, al que asistieron personas de Georgia, Armenia, el resto de Asia central, incluso de Jordania y Turquía, para ver la forma en que la FAO lleva a cabo la lucha contra la brucelosis y la experiencia y mejores prácticas que pueden adquirir para llevar a sus países", explica Nassim Jawad, Coordinador de la FAO en Tayikistán, y añade que los especialistas tayikos también estaban yendo a los países vecinos a difundir sus conocimientos.

El Sr. Jawad, originario de Afganistán, país colindante con Tayikistán al sur, conoce bien la subregión y aporta sus aptitudes lingüísticas a esta actividad. El dari, su lengua materna, está relacionado con el idioma tayiko, lo que le permite comunicarse fácilmente con su personal y con el gobierno. Su actividad principal ahora consiste en facilitar la reforma del gobierno en el sector agrícola.

"Somos la organización técnica principal en el proceso de reforma -explica-. Se nos encomendaron los seis grupos de trabajo del sector: agricultura, agua, tierras, reforma, gobernanza, otras fuentes de financiación y protección social de las zonas rurales."

"Nos reunimos con los grupos de trabajo una vez a la semana y cada dos semanas reunimos a las organizaciones de los donantes y el gobierno -explica-. La parte del gobierno está presidida por el primer ministro adjunto, la parte de los donantes por mí. Hablamos del adelanto de la reforma, de los cuellos de botella, tratamos diversos asuntos."

Hasta ahora el gobierno de este lejano país ha modificado sus leyes de cuarentena animal y producción de semillas para cumplir con las normas internacionales.

Shukrullo Rahimnazarov, Ministro Adjunto de Agricultura, describe así la situación: "La agricultura en Tayikistán ya no es un sector del Estado. Ahora nuestro trabajo consiste en apoyar al sector privado, que desempeña una importante función en nuestro objetivo de lograr la seguridad alimentaria."