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El Comité de Seguridad Alimentaria pide actuar frente al alza de los precios

Conclusiones finales tras una semana de debates en Roma

Foto: ©FAO/Giulio Napolitano
La agenda del CFS se ha centrado en la volatilidad de los precios alimentarios
26 de octubre de 2011, Roma - El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial ha elaborado una serie de recomendaciones destinadas a reducir la volatilidad de los precios alimentarios y mejorar la capacidad de resistencia de la población vulnerable frente a los vaivenes de los precios alimentarios.

El Comité es la principal plataforma internacional e intergubernamental de carácter inclusivo para que todas las partes implicadas trabajen juntas para garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición a nivel mundial.

Durante su 37ª sesión, que ha tenido lugar en Roma del 17 al 22 de octubre pasados, el Comité abordó cuestiones importantes para la seguridad alimentaria, incluyendo la volatilidad de los precios alimentarios, las inversiones en la agricultura a pequeña escala, y las cuestiones de género, seguridad alimentaria y nutrición.

Reducir las fluctuaciones de los precios

Uno de los resultados principales de la reunión ha sido la pretensión de reducir la volatilidad de los precios alimentarios en los mercados mundiales mejorando la transparencia y compartiendo la información y fortaleciendo la coordinación de las respuestas. El Comité urgió a los principales países productores y consumidores de alimentos a participar en el nuevo Sistema de Información sobre Mercados Agrícolas (AMIS, por sus siglas en inglés), establecido por el G20 y a que colaboren en ofrecer a la comunidad internacional productos de información sobre los mercados puntuales y de alta calidad.

Vinculando el crecimiento del mercado de los biocombustibles con la volatilidad de los precios alimentarios, el Comité señaló que los biocombustibles deberían ser producidos en donde sea viable a nivel social, económico y medioambiental. Añadió que los gobiernos deberían revisar sus políticas en este sentido con la vista puesta en las oportunidades y desafíos que pueden representar para la seguridad alimentaria.

Entre las actuaciones destinadas a mitigar los efectos negativos de la volatilidad de los precios alimentarios, el Comité recomendó que los gobiernos tengan un papel mayor mediante el desarrollo de estrategias nacionales de protección social y de redes de seguridad estables y a largo plazo, destinadas en particular a la población vulnerable.

También aconsejó el uso de redes de protección social nacionales y locales, así como mecanismos de compra a nivel local -en donde sea apropiado- para el reparto de ayuda alimentaria.
 
Invertir en la agricultura a pequeña escala

En relación a las inversiones en la agricultura a pequeña escala, el Comité recomendó el incremento de inversiones estables y sostenibles, públicas y privadas para fortalecer la producción de los pequeños campesinos, impulsar la productividad agrícola y fomentar el desarrollo rural.

Otra cuestión central fue la política de inversiones agrícolas. En este sentido el Comité urgió a los gobiernos de los países miembros a garantizar que las inversiones públicas apoyen a las propias inversiones de los pequeños agricultores, con particular atención hacia las mujeres campesinas.

Las políticas agrícolas y las inversiones públicas deberían dar prioridad a la producción de alimentos y a la nutrición y a aumentar la resiliencia de los sistemas alimentarios locales y tradicionales y a la biodiversidad, con el objetivo de fortalecer la producción alimentaria sostenibles de los pequeños campesinos.

Otras áreas prioritarias sobre las que el CSA llamó la atencón incluyen la reducción de las pérdidas post-cosecha y el fomento de mercados alimentarios inclusivos para los pequeños campesinos a nivel local, nacional y regional, incluyendo el transporte, almacenamiento y procesado de los alimentos.

El Comité ha solicitado igualmente una "ampliación significativa" de la investigación y financiación de la agricultura, incluyendo el fortalecimiento del trabajo del Grupo Consutivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR), una asociaciación a nivel mundial de organizaciones de investigación y de financiadores.

Género y seguridad alimentaria y nutricional

La reunión abordó una tercera serie de desafíos relacionados con el género, la seguridad alimentaria y la nutrición. El Comité reconoció el papel crucial de las mujeres -que suponen más del 40 por ciento de la fuerza de trabajo agrícola- para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional. Por ello sus miembros insistieron en que las mujeres campesinas deben recibir un trato de igualdad en los programas agrícolas, como una cuestión de derechos humanos y también para promover el desarrollo económico.

Alcanzar la seguridad alimentaria y una nutrición adecuada para las mujeres y hombres y sus familias debería ser parte integral de los esfuerzos de desarrollo, según indicó el Comité, reclamando acciones concretas para mejorar la situación sanitaria, educativa y nutricional de la mujer.

El Comité señaló además que las mujeres tienen que ver garantizado un acceso igualitario a los recursos productivos, incluyendo la tierra, además de una participación significante en todos los procesos de toma de decisiones relacionados con la seguridad alimentaria y nutricional.

Tenencia de la tierra y crisis prolongadas

El Comité marcó el camino a seguir en las negociaciones y el proceso de aprobación de las Directrices voluntarias sobre gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, pesca y bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional.

La reunión aprobó también una propuesta para organizar un Foro de expertos de alto nivel sobre seguridad alimentaria en los países con crisis prolongadas, con vistas a elaborar una "Agenda para la acción".

Yaya Olaniran de Nigera fue elegido presidente del CFS para un período de dos años, sucediendo en el cargo al filipino Noel de Luna.