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Las ciudades pequeñas son más grandes de lo que pensamos

Cartografía de las zonas de influencia urbanas-rurales y señala formas de optimizar la coordinación en materia de políticas y planificación

11 de enero de 2021, Roma - Según una investigación pionera de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Universidad de Twente, menos del 1 % de la población mundial vive en zonas interiores realmente alejadas, lo que aumenta la necesidad de entender mejor cómo inciden las formas urbanas en los sistemas alimentarios, así como en el desarrollo social y económico.

En el informe titulado Global mapping of urban-rural catchment areas reveals unequal access to services (La cartografía mundial de las zonas de influencia urbanas-rurales revela un acceso desigual a los servicios), publicado hoy por Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), se señala que las pequeñas ciudades y pueblos y las zonas rurales en las que inciden, definidas como sus zonas de influencia, desempeñan un papel enorme en la forma en que la población procura sus medios de subsistencia. Esto es particularmente cierto en el caso de países de ingresos bajos donde las ciudades pequeñas y sus zonas de influencia albergan casi dos tercios de su población global.

Los conocimientos derivados de la investigación "tienen importantes implicaciones en materia de políticas, que van desde el acceso a los servicios de salud hasta la organización de los sistemas alimentarios de las regiones urbanas y facilitan una transición de la movilidad hacia un aumento de los desplazamientos y una disminución de la migración", afirman los autores Andrea Cattaneo, Economista superior de la FAO, Theresa McMenomy, Economista de la FAO, y el Profesor Andy Nelson, de la Facultad de Ciencias de Geoinformación y Observación de la Tierra de la Universidad de Twente en los Países Bajos.

Mediante la utilización de varios conjuntos de datos espaciales y el cálculo del tiempo que necesitan las poblaciones rurales para llegar a los núcleos urbanos cercanos principales, los autores determinaron que las zonas periurbanas albergan casi el 40 % de la población mundial, distribuida de manera equitativa en las zonas circundantes de las pequeñas, medianas y grandes ciudades. Estos resultados cuestionan la centralidad de las grandes ciudades en las disposiciones y planes de desarrollo. Las zonas periurbanas suelen quedar al margen de las políticas concebidas para los habitantes de las ciudades y los agricultores rurales, lo que pone de relieve la necesidad de aumentar la coordinación entre las autoridades administrativas urbanas y rurales a fin de ayudar a que estas poblaciones intermedias aprovechen su proximidad a pueblos y ciudades para acceder de manera más eficiente a la educación, los servicios y las oportunidades de empleo.

La cifra sorprendentemente baja mencionada al inicio representa a personas que viven a más de tres horas -medido en función del modo de transporte disponible- de un asentamiento urbano de 20 000 o más habitantes. En el plano nacional, la cifra de población en las zonas remotas supera el 5 % en solo tres países con poblaciones superiores a los 10 millones de habitantes, a saber, Madagascar, el Níger y Zimbabwe.

"Lo rural y lo urbano se han considerado por separado durante demasiado tiempo. La planificación del desarrollo debe centrar la atención en el acceso de la población rural a oportunidades de empleo y servicios en los núcleos urbanos cercanos y reconocer que los centros urbanos no están aislados sobre sí mismos", señaló Cattaneo.

Lo que muestra el mapa

En el estudio se afinan anteriores paradigmas de planificación mediante la definición de "zonas de influencia urbanas-rurales", que expresan la interconexión entre los núcleos urbanos y las zonas rurales circundantes, y lo hace con un modelo reticulado ajustado a píxeles de un kilómetro que facilita la comparación entre países. El conjunto de datos se pondrá a disposición en la Plataforma geoespacial Mano de la mano, proporcionando así un bien público mundial para planificadores de todo el mundo y una representación coherente, exhaustiva y multidimensional del continuo urbano-rural".

"Las cadenas agroalimentarias conectan zonas rurales y urbanas", señaló Nelson. "Nuestro conjunto de datos apoya la investigación y las políticas en aras de la transformación de los sistemas alimentarios para satisfacer de manera sostenible las crecientes demandas de los mercados urbanos".

Las conclusiones ponen de relieve cómo la idea de que los países de ingresos más altos son más urbanos es demasiado simplista. Por ejemplo, más de la mitad de las poblaciones rurales en países de ingresos bajos vive en zonas de alta densidad, seis veces más que en el caso de países de ingresos altos. Ello refleja en parte una tendencia a la vivienda en zonas suburbanas de baja densidad en países ricos, así como la forma en que una mejor infraestructura vial puede facilitar el vivir más lejos-en términos de distancia, más que de tiempo- del centro de la zona de influencia urbana-rural local.

De forma más drástica, los datos muestran que, aunque las grandes ciudades albergan actualmente más del 40 % de la población urbana mundial, y casi el 50 % en el caso de América Latina y el Caribe, proporcionalmente atraen a menos gente hacia su órbita funcional que las ciudades de menor tamaño.

El dominio de las pequeñas ciudades y pueblos y sus zonas de influencia en países con ingresos per cápita bajos destaca la necesidad de formular políticas destinadas a mejorar las oportunidades de empleo rural no agrícola, la educación y los servicios de salud, así como de establecer sistemas alimentarios locales y estrategias de uso de la tierra e inversiones en infraestructuras de transporte adecuadas.

Los datos ofrecidos pueden apoyar una perspectiva territorial, probada ya en países de ingresos altos, que tome en cuenta los vínculos entre las ciudades y sus zonas rurales circundantes, propiciando así un mayor acceso al empleo rural no agrícola, un sistema agroalimentario local mejor integrado y menos migración.

Source: ©FAO
Modelo urbano rural en África meridionale.