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Nueva alerta por la plaga de langosta en el noroeste de África

La FAO advierte de la amenaza inminente

Foto: ©FAO/Keith Cressman
Una langosta puede consumir el equivalente a su propio peso en alimentos frescos cada día
23 de octubre de 2012, Roma - La FAO ha alertado a Argelia, Libia, Mauritania y Marruecos para que se preparen ante la probable llegada  de enjambres de langostas del desierto desde la región del Sahel en África Occidental en las próximas semanas.

Se ha instado a los cuatro países a tener a sus equipos sobre el terreno listos para ser movilizados con vistas a detectar la llegada de los enjambres y hacerles frente.


Ya se están formando enjambres de langostas adultas en el Chad y están a punto de formarse en Malí y Níger, tras las abundantes lluvias de verano que han creado condiciones favorables para la cría de dos generaciones de insectos y provocaron que se multiplicara por 250 la población de langosta en esos países.

"Los vientos predominantes y los precedentes históricos hacen probable que los enjambres, una vez formados, viajen hacia Argelia, Libia, el sur de Marruecos y el noroeste de Mauritania", advirtió Keith Cressman, experto de la FAO en la prevención de la plaga de langosta. "Una vez allí -añadió- podrían provocar daños en los pastos y cultivos de secano de subsistencia. También pueden representar una amenaza para las cosechas en Chad, Malí y Níger ".


Tras adquirir la capacidad de volar, enjambres de decenas de millones de langostas puede viajar hasta 150 kilómetros por día empujados por el viento. Las langostas hembra pueden llegar a poner 300 huevos durante su ciclo de vida, mientras que una langosta adulta puede consumir el equivalente a su propio peso en alimentos frescos cada día, aproximadamente dos gramos diarios. Un enjambre muy pequeño se come la misma cantidad de alimento en un día que unas 35 000 personas.


Escasa seguridad


La FAO ha sido capaz de controlar la situación en Níger y Chad, pero el conflicto en Malí ha hecho que sea muy difícil hacer un seguimiento de la situación en ese país. Las operaciones de lucha contra la plaga, con fumigación por equipos sobre el terreno, comenzaron en el Chad a principios de octubre. Intervenciones similares están empezando ahora en Níger, a pesar de que los equipos deben ir acompañados por escoltas militares para garantizar su seguridad.


La situación de falta de seguridad, junto al difícil acceso a algunas zonas de cría de langostas, están limitando las actividades para combatirla, aseguró Cressman. Esto hace que sea poco probable que todas las infestaciones de langostas sean detectadas y tratadas sobre el terreno, especialmente en Malí.


La FAO ha negociado acuerdos con los países que tienen disponibles existencias de plaguicidas apropiados -Argelia, Marruecos y Senegal- para donarlos a Malí, Níger y Chad. Esto evitará incrementar las existencias de productos químicos peligrosos en la región. Los suministros están siendo transportados por vía aérea con el apoyo del Programa Mundial de Alimentos (PMA).


Llamamiento de la FAO


En junio pasado, la FAO hizo un llamamiento para obtener 10 millones de dólares EEUU y poder mantener y ampliar sus operaciones. Hasta el momento, se han recibido 4,1 millones de dólares, permitiendo que las operaciones sobre el terreno pudieran continuar durante todo el verano en Malí, Níger y Chad, gracias al apoyo de los gobiernos de Francia, Reino Unido y Estados Unidos, así como a la ayuda bilateral a Níger.


Una reunión regional organizada por la Comisión de la FAO de Lucha contra la Langosta del Desierto en la Región Occidental (CLCPRO) y el Banco Mundial confirmó el mes pasado que el llamamiento completo basta para cubrir los gastos de la campaña para controlar la región hasta diciembre. Actualmente se está trabajando para conseguir los fondos restantes.


Los países de primera línea en el Sahel, como Mauritania, Malí, Níger y Chad han entrenado a equipos para vigilar y combatir la langosta, pero necesitan ayuda externa, en especial vehículos, equipos y plaguicidas, para responder eficazmente a una emergencia a gran escala. Malí está particularmente falto de equipos después del robo de más de 30 camionetas en el norte del país.