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PREGUNTAS FRECUENTES sobre las metas del hambre de los ODMs y la CMA

Objetivos establecidos internacionalmente en la lucha contra el hambre

Photo: ©FAO/Seyllou Diallo
La agricultura desempeña un papel fundamental para permitir el acceso a los alimentos.
 

1. ¿A qué países se está reconociendo sus logros?

A 38 países de todas las regiones del mundo que han hecho notables progresos en la lucha contra el hambre. Se trata de:

• 11 países de África: Argelia, Angola, Benín, Camerún, Djibouti, Ghana, Malawi, Níger, Nigeria, Santo Tomé y Príncipe y Togo;

• 12 de Latinoamérica y el Caribe: Brasil, Chile, Cuba, República Dominicana, Guyana, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú, San Vicente y las Granadinas, Venezuela y Uruguay;

• 10 de Asia y el Pacífico: Bangladesh, Camboya, Fiji, Indonesia, Kirguistán, Maldivas, Samoa, Tailandia, Turkmenistán y Viet Nam;

• 3 de Europa: Armenia, Azerbaiyán y Georgia

• 2 países del Oriente Próximo: Kuwait y Jordania.

2. ¿Por qué se reconoce sólo a estos países?

Estos países reciben un reconocimiento ya que, según estimaciones de la FAO, han sido capaces de reducir significativamente la desnutrición entre su población, logrando así bien el objetivo acordado en la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996, o el establecido en 2000 con la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas.

En total, 38 países han reducido el porcentaje de personas con acceso insuficiente a los alimentos a menos de la mitad de la tasa reportada en 1990/92 (o hasta un nivel por debajo del 5%), cumpliendo así uno de los objetivos fijados por el ODM-1. De éstos, 18 países han alcanzado con éxito la meta más exigente de reducir a la mitad el número total de personas desnutridas, según lo acordado en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996.

3. ¿En qué evidencias está basado el premio?

El premio se basa en las estadísticas elaboradas por la FAO a partir de datos proporcionados por los países miembros y otros organismos internacionales. La FAO calcula el porcentaje de personas desnutridas en la población en base al porcentaje de las que muestran -de forma regular en el curso del año- niveles de consumo de calorías insuficientes para cubrir sus necesidades y poder llevar una vida sana y activa.

Los cálculos se llevan a cabo mediante el análisis de los datos sobre la disponibilidad de alimentos en los países y la capacidad de acceso a los mismos de la población, medido a partir de encuestas a las familias. En primer lugar se calcula el porcentaje de personas subnutridas en la población total. Dado un tamaño de población determinado, se calcula entonces el número estimado de personas subnutridas.

4. ¿Significa esto que en los países ya no existe un problema de seguridad alimentaria?

No, por varias razones. En primer lugar, los objetivos fijados en 1996 y en 2000 tienen como objetivo reducir a la mitad el número total y la proporción -respectivamente-, de las personas que sufren hambre. Aunque el porcentaje o el número se reduzca a la mitad, todavía hay un número importante de personas que padecen hambre. Así, incluso los países que están recibiendo el diploma deben ahora centrarse en la otra mitad. Se trata probablemente de un desafío incluso mayor que la reducción de la primera mitad.

La segunda razón es que ahora está ampliamente aceptado que la seguridad alimentaria no sólo consiste en el acceso a calorías suficientes. Hay que tomar debidamente en cuenta otras dimensiones de la seguridad alimentaria, incluyendo la calidad de los alimentos, así como los costos económicos y sociales incurridos para conseguirla.

Por estas razones, y para ayudar a la comunidad internacional en el seguimiento del progreso hacia el objetivo más ambicioso y completo de erradicación de la inseguridad alimentaria y la malnutrición, la FAO está ampliando el conjunto de datos e indicadores utilizados para vigilar la inseguridad alimentaria. Esto se consigue mediante la publicación de un conjunto de indicadores que cubren los distintos aspectos de la seguridad alimentaria: disponibilidad, acceso, utilización y estabilidad.

Además, existe un ambicioso programa para promover una nueva matriz para medir la gravedad de la inseguridad alimentaria, basada en las experiencias de la gente, a través del proyecto "Voces de los hambrientos" ("Voices of the Hungry", en inglés)-, que generará indicadores anuales en más de 150 países del mundo.

5. ¿Qué pasa con los países que no están siendo reconocidos? ¿Cuál es su situación?

Hay varios países que todavía no han alcanzado las metas de los ODMs y la CMA, pero que todavía están en vías de lograrlo en 2015. Alentamos a estos países a que mantengan el impulso. Esperamos que las historias de éxito celebradas en esta Conferencia de la FAO sirvan de orientación y estímulo a todos los países para seguir adelante en la lucha contra el hambre.

El evento es también una ocasión para que la FAO demuestre la importancia de la información como herramienta de control en todos los procesos de desarrollo. Nos gustaría animar a los países y a la comunidad internacional a que siga prestando la máxima atención a la mejora de la recopilación y análisis de datos sobre la agricultura, la alimentación y la nutrición. Una eficaz base de información es el requisito fundamental para que las políticas puedan personalizarse y se aborden las necesidades y objetivos adecuados.

6. ¿Cómo se relacionan estos logros con el Desafío Hambre Cero?

Estos logros demuestran que la voluntad y el compromiso de los gobiernos y los pueblos de todo el mundo hacen que sea posible derrotar el hambre. Nuestra mejor comprensión de los determinantes del hambre y la inseguridad alimentaria nos hace confiar en que es posible mejorar la seguridad alimentaria de manera sostenible desde un punto de vista social y ambiental, siempre que se emprendan las acciones apropiadas de forma inmediata.

Vale la pena recordar que el Desafío Hambre Cero, lanzado el año pasado por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, solicitaba lo siguiente:

1. 100% de acceso a una alimentación adecuada durante todo el año

2. Cero niños menores de 2 años con retraso de crecimiento

3. Totalidad de los sistemas alimentarios sostenibles

4. Aumento del 100% en la productividad e ingresos de los pequeños agricultores

5. Cero pérdida o desperdicio de alimentos

Estos cinco puntos requieren inversiones continuas en la mejora de la productividad agrícola, especialmente donde la productividad sea inferior a su potencial, así como la adopción de tecnologías de ahorro de recursos. Es necesario proteger unos recursos escasos y unos ambientes frágiles, al tiempo que hay que promover estilos de consumo más racionales, especialmente entre las poblaciones más ricas.