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Sudán del Sur se enfrenta a una grave crisis alimentaria y nutricional

La FAO pide 77 millones de dólares de ayuda urgente para seguridad alimentaria y medios de subsistencia

Foto: ©FAO/Jose Cendon
Unos 3,7 millones de personas se enfrentan a niveles agudos o de emergencia de inseguridad alimentaria
5 de febrero de 2014, Roma – La FAO advirtió hoy del riesgo de una grave crisis de seguridad alimentaria y nutricional en Sudán del Sur, donde unos 3,7 millones de personas se enfrentan en estos momentos a agudos niveles de emergencia de inseguridad alimentaria.

La organización ha pedido 77 millones de dólares de apoyo vital para la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia de la población afectada por la crisis, a medida que los precios de los alimentos básicos se disparan y los productos básicos se agotan.

Los organismos de la ONU y las ONG han revisado su Plan de Respuesta a la crisis y ahora solicitan un total de 1 270 millones de dólares para cubrir las necesidades humanitarias urgentes en el primer semestre de 2014.    

Hasta siete millones de personas están amenazas por algún nivel de inseguridad alimentaria en la nación más joven del mundo.

“Sudán del Sur ya fue escenario de una de las mayores operaciones humanitarias mundiales antes de que comenzaran los combates, y la situación se está deteriorando rápidamente”, señaló Sue Lautze,  Responsable de la Oficina de la FAO en Sudán del Sur.

“Los mercados se han desplomado, las infraestructuras están dañadas, los comerciantes extranjeros han huido, las vías de suministro de productos básicos se han visto interrumpidas por la violencia, y la población rural es incapaz de llevar sus cosechas, ganado y pescado para vender en el mercado”.

Ciclo agrícola interrumpido

Más de 870 000 sudaneses del sur han dejado sus hogares en las últimas seis semanas tras estallar el conflicto en Juba en diciembre, para extenderse después a las regiones orientales y centrales del país.

El desplazamiento de la población ha perturbado gravemente el ciclo agrícola y la situación reinante de grave inseguridad alimentaria se agravará aún más si los agricultores pierden la temporada principal de siembra, que comienza en marzo.

"Perder la temporada principal de siembra tendrá graves consecuencias en cadena sobre la producción y disponibilidad de alimentos en el país en 2014 e incluso en 2015”, señaló Dominique Burgeon, Director de la División de Emergencias y Rehabilitación de la FAO, quien visitó recientemente Sudán del Sur. "En este momento –añadió- las vías de suministro se han visto interrumpidas o cerradas completamente en muchas zonas del país, y los agricultores necesitan ayuda urgente para acceder a tiempo a insumos agrícolas vitales”.

La producción ganadera se ve amenazada por posibles brotes de enfermedades animales como la fiebre de la costa este y la peste de los pequeños rumiantes, ya que rebaños no vacunados se mezclan con el ganado vacunado. Esta situación se ve agravada por el colapso parcial de la cadena de frío para el almacenamiento de vacunas, debido a los saqueos y la violencia en curso.

También existe preocupación ya que muchas de las personas desplazadas que han buscado refugio en las riberas de los ríos tendrán que moverse de nuevo debido a las inundaciones al acercarse la temporada de lluvias, lo que socavará aún más su seguridad alimentaria y la recuperación de sus medios de vida.

“La continua violencia está dificultando obviamente la respuesta humanitaria, pero la FAO trabajará con socios locales sobre el terreno para conseguir suministros vitales para los ganaderos, pescadores, agricultores y poblaciones urbanas vulnerables en el país", aseguró Lautze.

Plan de respuesta de la FAO

La FAO tiene previsto asistir a un total de 545 000 familias, proporcionando apoyo de emergencia para los medios de subsistencia en los estados más afectados en el sur de Sudán, mientras se protege la producción de alimentos en las zonas menos afectadas.

Se distribuirán cuatro equipos diferentes de subsistencia de emergencia: semillas de cultivos alimentarios básicos y aperos, semillas de hortalizas ricas en nutrientes y aperos, aparejos de pesca, y material para trabajadores de sanidad animal.

La FAO ayudará a las poblaciones urbanas vulnerables, promoviendo el uso de vales de nutrición para vincularlas con los productores de leche, hortalizas y pescado, y apoyando para que puedan cultivar hortalizas en cualquier pequeña parcela de tierra disponible en pueblos y ciudades.

En las regiones más estables, la FAO tiene previsto trabajar con sus socios y el gobierno para garantizar que hay disponibles a nivel local semillas de calidad de los principales cultivos alimentarios como cereales, legumbres, raíces y tubérculos, así como de hortalizas.

Para evitar la propagación de las enfermedades del ganado, la FAO equipará y capacitará a los trabajadores comunitarios de sanidad animal para brindar apoyo sanitario básico a los animales durante las migraciones y ayudar a restaurar la cadena de frío para el almacenamiento y la distribución de vacunas.

Por último, la FAO planea reducir al mínimo el impacto ambiental de los asentamientos improvisados, por ejemplo mediante la introducción de cocinas más eficientes para reducir el consumo de leña y carbón vegetal

Hasta la fecha, la organización de la ONU ha recibido 4 250 000 dólares EEUU de los 77 millones necesarios para ejecutar el plan de respuesta de emergencia.

Como responsables conjuntos del Grupo de seguridad alimentaria y medios de vida, la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) seguirán apoyando la coordinación de los socios dentro y fuera de las Naciones Unidas.