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El Lago Chad se enfrenta a un desastre humanitario

La disminución de recursos hídricos amenaza a la población y a sus medios de vida. La FAO pide intervenir con urgencia

Photo: ©FAO/Marzio Marzot
Cuando el agua se retira...
15 de octubre de 2009, Roma - El desastre humanitario que se avecina en el menguante Lago Chad, en África, central necesita ser abordado con urgencia, afirmó hoy la FAO.

El lago, rodeado por Camerún, Chad, Níger y Nigeria, fue en su día una de las mayores masas de agua del mundo. Debido a la variabilidad climática, el cambio climático y la presión demográfica en las últimas décadas, el lago se ha reducido en un 90 por ciento, pasando de 25 000 kilómetros cuadrados en 1963 a menos de 1 500 en 2001.

Según los pronósticos realizados por la NASA, si el agua sigue retrocediendo a este ritmo, el Lago Chad podría desaparecer en unos veinte años.

Junto con la Comisión de la Cuenca del Lago Chad (LCBC, por sus siglas en inglés), la FAO organizará un evento especial ("Salvar al Lago Chad: un ecosistema amenazado") en Roma el 16 de octubre de 2009, Día Mundial de la Alimentación. El evento pretende concienciar sobre la desastrosa situación del Lago Chad y recaudar fondos para llenarlo de nuevo y mejorar la seguridad alimentaria global en la región.

Los 30 millones de personas que viven en la región del Lago Chad están viéndose abocados a una competencia cada vez más reñida por el agua. La desecación del lago y el deterioro de la capacidad productiva de su cuenca han afectado a todas las actividades socioeconómicas y al uso excesivo del agua y los recursos de las tierras, provocando migración y conflictos.

Además de un descenso aproximado del 60 por ciento en la producción pesquera, se ha producido una degradación de los pastizales que ha llevado a una escasez de pienso animal, estimada en un 46,5 por ciento en determinados lugares en 2006, y una reducción del ganado y la biodiversidad.

"El desastre humanitario que podría seguir a la catástrofe ecológica hace necesario que se actué urgentemente", afirmó Parviz Koohafkan, Director de la División de Tierras y Aguas de la FAO. "La trágica desaparición del Lago Chad -añadió- debe ser detenida y los medios de vida de los millones de personas que viven en esta extensa zona deben ser salvaguardados".

La FAO trabaja en estrecha colaboración con la LCBC, fundada en 1964. Los países de la Cuenca del Lago Chad se reúnen de forma periódica para regular y controlar el uso del agua y otros recursos en la Cuenca. Están buscando activamente nuevos modelos de ordenación adaptativa del agua que tenga en cuenta las técnicas agrícolas tradicionales así como la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria de los habitantes de la región.

Según la Comisión de la Cuenca del Lago Chad, el reducido caudal de agua que llega al lago hace necesario un cambio radical en las técnicas de gestión del agua y un proyecto para llenar de nuevo el lago.

El caudal de las dos principales fuentes que alimentan el lago, los ríos Chari y Logone, ha disminuido de forma significativa en los últimos 40 años. En la reunión en Roma se presentará un Estudio de Viabilidad para un ambicioso programa que tiene como objetivo desviar el caudal del Oubangui, principal afluente del río Congo, al Chari.