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Acertar en el enfoque de género en la agricultura

Disponer de datos fiables sobre hombres y mujeres agricultores para un desarrollo rural más eficaz

Photo: ©FAO/Asim Hafeez / FAO
La contribución de mujeres y jóvenes a la producción agrícola a menudo no se registra en su totalidad
15 de abril de 2010, Roma - La FAO ha lanzado una nueva herramienta con el objetivo de enfocar correctamente los esfuerzos contra el hambre y de desarrollo ayudando a los países a recopilar información más precisa sobre las diferencias entre hombres y mujeres en la agricultura.


La base de datos Agro-Género (Agri-Gender, en inglés, ndr), desarrollada en respuesta a una petición de la Comisión de Estadísticas Agrícolas para África (AFCAS, por sus siglas en inglés), ofrece una orientación paso a paso y con ejemplos sobre cómo recopilar estadísticas de género o datos desagregados por sexo, en la agricultura. Está diseñada para un amplio rango de usuarios que influyen en la planificación del desarrollo, desde estadísticos e investigadores agrícolas hasta planificadores de políticas y defensores de la igualdad de género.

"La recopilación de estadísticas sobre las diferencias entre hombres y mujeres en la naturaleza de su trabajo agrícola -y sobre otros asuntos como su acceso a recursos y exposición a la inseguridad alimentaria- es esencial para mejorar la planificación y sostenibilidad de las políticas y programas de desarrollo", afirmó Diana Tempelman, Oficial superior de Género y Desarrollo en la FAO.

"Con más información específica, los responsables de las políticas pueden proporcionar mayor apoyo a quienes carecen de acceso y control sobre los recursos agrícolas y ayudar a las mujeres a conseguir una mayor igualdad y seguridad alimentaria", señaló Tempelman. "Pero los usuarios y productores de las estadísticas agrícolas -añadió- se han percatado de que a menudo la información recogida no refleja los cometidos y responsabilidades reales de la mujer en la producción agrícola".

Tal y como se describe en el conjunto de herramientas de la FAO, la metodología para la recopilación de esta información fue desarrollada tras más de dos décadas de investigación y trabajo directo en las encuestas censales en numerosos países de África.

"A menudo, cuando la gente busca datos relativos a las cuestiones de género, lo hace en relación a aspectos sociales, educativos, sanitarios y legales. Muy pocas veces piensan en la recolección de estadísticas agrícolas como una herramienta para recoger datos relativos al género. La base de datos Agro-Género les ayudará en este sentido", afirma Tempelman.

La primera edición de estas herramientas incluye ejemplos de preguntas y formatos de tablas relacionados con las cuestiones de género y utilizados en censos agrícolas de quince países africanos entre 1993 y 2006.

La base de datos abarca aspectos como la población y familias agrícolas, el acceso a los recursos, la producción y productividad, el empleo del tiempo y la mano de obra, el destino de los productos agrícolas, los ingresos y gastos, la afiliación a organizaciones de agricultores y los indicadores de seguridad alimentaria y pobreza.

Plantear las preguntas adecuadas

A menudo no se tiene informa plenamente de la contribución de las mujeres a la producción agrícola, debido a que la mayoría de estos datos se obtienen de los registros de la propiedad de tierras, oficialmente encabezados por hombres. Uno de los cambios clave en la recogida de datos -recomendado por la base de datos Agro-Género- es la utilización no sólo de la información recopilada en cada propiedad o familia, sino también de la proporcionada por los hombres y mujeres dentro de cada familia. La mayoría de las mujeres que participan en la agricultura -en torno a un 80 por ciento- trabajan en hogares encabezados por hombres.

Los datos recogidos en Tanzania pusieron de manifiesto las diferencias en el uso de recursos financieros para la compra de suministros agrícolas en hogares encabezados por hombres y mujeres.

"Los hogares encabezados por mujeres utilizan cualquier pequeña cantidad de crédito disponible para mano de obra o las semillas, lo que únicamente permite mantener el nivel de productividad existente. En cambio, los hombres son más propensos a comprar abono o agroquímicos, insumos que mejoran la productividad".

Este tipo de información podría permitir a los planificadores adaptar sus esfuerzos para apoyar a quienes carecen de acceso a los recursos productivos adecuados.