FAO.org

Home > Sala stampa > News Article
Questo articolo non è disponibile in italiano.

Cliccare qui per chiudere il messaggio.

Detectado por primera vez el virus Ebola-Reston en cerdos

La FAO, la OIE y la OMS ofrecen su ayuda a Filipinas

Photo: ©FAO/Saeed Khan
Los análisis son necesarios para conocer mejor la transmisión y virulencia del virus

Manila/Roma, 23 de diciembre de 2008 - Tras la detección del virus Ebola-Reston en cerdos en Filipinas, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), anunciaron hoy que el Gobierno de Filipinas ha pedido a las tres organizaciones el envío de un equipo de expertos para ayudar a los que ya trabajan sobre el terreno -en sanidad humana y animal- a investigar a fondo la situación.

El aumento de la mortalidad porcina en las granjas en las provincias de Nueva Ecija y Bulacan en 2007 y 2008 llevó al Gobierno de Filipinas a iniciar estudios en laboratorio. Las muestras de cerdos enfermos tomadas en mayo, junio y septiembre de 2008 fueron enviadas a laboratorios internacionales de referencia, que confirmaron a últimos de octubre que los cerdos estaban infectados con una cepa muy virulenta del virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS, por sus siglas en inglés), así como con la variedad Reston del virus Ebola.

A pesar de que el contagio entre cerdos no es infrecuente, se trata de la primera vez en el mundo en que el virus Ebola-Reston se aísla en cerdos. No se trata, sin embargo, de la primera vez que se encuentra este mismo virus en Filipinas, pues ya ocurrió en brotes en monos que tuvieron lugar en 1989-1990, 1992 y 1996.

El virus Ebola pertenece a la familia filoviridiae (filovirus), y comprende cinco especies diferentes: Zaire, Sudán, Côte d'Ivoire, Bundibugyo y Reston. Las especies de Zaire, Sudán y Bundibugyo se asocian con los mayores brotes de fiebre hemorrágica del Ebola en África, con una alta tasa de mortalidad (25-90%), lo que no ocurre con las de Côte d'Ivoire y Reston. El subtipo Reston (denominado así por la localidad en EE.UU. en donde se logró aislar por vez primera, ndr) puede infectar a los humanos, pero hasta ahora no se han dado casos de fallecimientos o enfermedad grave en personas.

Desde que fueron informadas a finales de noviembre, la FAO, la OIE y la OMS han estado haciendo todo lo posible para entender mejor la situación y trabajan en estrecha cooperación con el Gobierno de Filipinas y los expertos locales en sanidad humana y animal.

Las autoridades sanitarias de Filipinas han informado que las primeras pruebas de laboratorio en personas que han manipulado los animales y empleados de los mataderos que estuvieron presuntamente en contacto con los cerdos infectados, han resultado negativas en lo referente al virus Ebola-Reston, por lo que se están realizando pruebas adicionales. La Oficina de Industria Pecuaria (BAI, por sus siglas en inglés), del Departamento filipino de Agricultura, ha notificado a la OIE que todos los animales infectados fueron sacrificados e incinerados o enterrados; las instalaciones y granjas han sido desinfectadas, y que las áreas afectadas han sido sometidas a una estricta cuarentena y control de movimientos. En la provincia de Bucalan se está realizando una campaña de vacunación contra la PRRS, enfermedad que no se transmite a los humanos.

El equipo conjunto FAO/OIE/OMS trabajará con sus contrapartes en el país para hacer frente -investigando en laboratorio y sobre el terreno- a importantes cuestiones, entre ellas el origen del virus, su forma de transmitirse, su virulencia y su hábitat natural, de forma que existan unas pautas adecuadas para salvaguardar la salud humana y animal.

En espera de tener respuesta a estas cuestiones, la FAO y la OMS han subrayado la importancia de mantener buenas prácticas higiénicas y de manipulación de alimentos.

Los virus Ebola se transmiten normalmente por vía de contacto con la sangre u otros fluidos corporales de un animal o persona infectados. En todas las situaciones, incluso en ausencia de riesgos identificados, la preparación y manipulación de carne debe realizarse en un ambiente limpio (superficie de la mesa, utensilios, cuchillos) y los manipuladores deben mantener unas prácticas adecuadas de higiene personal (por ej. manos y ropa protectiva limpios). En general, es necesario lavarse con frecuencia las manos cuando se manipula carne cruda.

Los productos de cerdo de animales sanos son inocuos para el consumo siempre que la carne fresca sea cocinada de forma adecuada (es decir, a una temperatura de 70°C en su totalidad, de forma que no se vea carne de color rosado y el jugo tenga un color claro), o en el caso de cerdo tratado sin cocinar, se hayan mantenido los estándares nacionales de inocuidad de los alimentos durante las fases de producción, procesado y distribución.

La carne de animales enfermos o que se han encontrado muertos no debe consumirse ni debe entrar en la cadena alimentaria, ni darse a otros animales. Se debe informar de la existencia de animales enfermos a las autoridades competentes y tomar las precauciones higiénicas y medidas de protección adecuadas a la hora de destruir y eliminar los restos de animales muertos o enfermos. El Departamento de Agricultura de Filipinas ha aconsejado a la población del país asiático que compre carne solamente en proveedores certificados por los servicios nacionales de inspección.

Como regla general, hay que tomar medidas higiénicas y de protección adecuadas (uso de guantes, gafas y vestimenta adecuada) también durante el sacrificio y troceo de los animales, tanto a nivel industrial como a nivel doméstico. Los niños y las personas que no intervienen en el proceso, deben de mantenerse alejadas.