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Piden una moratoria en la investigación con el virus vivo de la peste bovina

La iniciativa de la FAO y la OIE es un paso más para asegurar que esta letal enfermedad del ganado continúe erradicada para siempre

Photo: ©FAO/Tony Karumba
Análisis de muestras de sangre de ganado

23 de julio de 2012, Roma/París - La FAO y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) han solicitado que los países cumplan con una moratoria mundial en la investigación que implique trabajar con el virus vivo de la peste bovina en los laboratorios.

La FAO y la OIE están trabajando conjuntamente para destruir las muestras de virus y materiales biológicos potencialmente peligrosos que actualmente se encuentran almacenados en más de 40 laboratorios de todo el mundo, algunos con niveles insuficientes de bioseguridad. Se deberían conservar algunas reservas del virus de la peste bovina para la investigación y la producción de vacunas en caso de que la enfermedad resurja en la naturaleza silvestre o se propague como resultado de un acto accidental o deliberado.

La OIE y la FAO declararon la erradicación oficial de la peste bovina hace un año, de forma que el virus que causa esta enfermedad ganadera destructiva ya no circula en los animales y sigue existiendo únicamente en los laboratorios. La peste bovina no afecta a los humanos.

En dos resoluciones internacionales aprobadas en 2011, los países miembros de la OIE y la FAO acordaron destruir las reservas restantes del virus de la peste bovina o almacenarlas de forma segura en un número limitado de laboratorios relevantes con medidas de contención de alto nivel, aprobados por ambos organismos.

Durante la catalogación de materiales de todo el mundo que todavía contienen el virus se descubrió que algunos se están almacenando bajo niveles insuficientes de bioseguridad. Por tanto, la FAO y la OIE instan a los países a cumplir la moratoria. Esta se mantendrá y todas las futuras propuestas de investigación deberán enviarse a la OIE y la FAO para su aprobación, de conformidad con las resoluciones de 2011.

"La moratoria es fundamental para gestionar los riesgos biológicos hasta que se establezca un mecanismo de supervisión, que sólo permitiría aquella investigación que resultara esencial para la vigilancia y preparación continuas ante la reaparición de la enfermedad", señaló Kazuaki Miyagishima, Jefe del Departamento Científico y Técnico de la OIE. "A pesar de que el virus de la peste bovina sigue estando presente en muchos laboratorios del mundo, no podemos decir que no haya riesgo de que vuelva a brotar. Se debe priorizar la destrucción de las reservas no seguras del virus y mantener la vigilancia hasta que ésta se lleve a cabo ", añadió Miyagishima

"A pesar de que la peste bovina se ha erradicado con éxito, puede haber material que contenga el virus que podría ser útil para la investigación o el desarrollo de vacunas", afirmó Juan Lubroth, Jefe del Servicio Veterinario de la FAO. "Tenemos que estar absolutamente seguros de que este material se almacene en unos pocos laboratorios de alta seguridad para evitar cualquier riesgo inaceptable. Las muestras de virus deben conservarse de forma segura o de lo contrario deben destruirse", añadió.

"Debemos permanecer alerta para que la peste bovina sigue siendo una enfermedad del pasado, postergada a los libros de historia y los anales de la medicina veterinaria", concluyó Lubroth.

Un comité externo convocado por la FAO y la OIE e integrado por siete expertos independientes en virología, biotecnología, epidemiología, medidas de reducción de las amenazas biológicas, y seguridad y protección en los laboratorios, ha asesorado a las dos organizaciones para que se basen en el ejemplo del periodo de post-erradicación de la viruela, una enfermedad vírica letal en los seres humanos que se declaró erradicada en 1979. Bajo la supervisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el virus de la viruela se aisló y destruyó en todos los laboratorios del mundo excepto dos de ellos, en los que se conserva con las medidas de seguridad más rigurosas. Los expertos sugirieron que un enfoque similar se podría aplicar para la peste bovina.

Destruir el virus debería ser la principal prioridad. En ciertos casos, los materiales que contienen el virus se pueden enviar de forma segura a una instalación de contención de alto nivel aprobada por la FAO/OIE para un almacenamiento biológicamente seguro. Las dos organizaciones orientarán y apoyarán a los laboratorios en esta tarea. La FAO y la OIE promoverán y supervisarán el proceso de reducción de lugares del mundo en los que se permitirá que el virus continúe existiendo.

Los países africanos han encontrado un buen modelo, por ejemplo, al acordar la destrucción o transferencia de su material de peste bovina para que se conserve en el Centro Panafricano de vacunas veterinarias en Etiopía. Otros países podrían imitar este modelo.

Como parte de la estrategia de post-erradicación de la peste bovina, los Estados Miembros de la FAO y la OIE se comprometen a mantener un nivel suficiente de control y vigilancia de los brotes de virus de peste bovina hasta 2020.

El compromiso de los donantes fue clave en la erradicación de la peste bovina, que es la segunda enfermedad en la historia que se ha logrado eliminar con éxito. Y este compromiso seguirá siendo crucial para que la peste bovina continúe estando erradicada.