FAO.org

Home > Mídias > Notícias
This article is not available in Portuguese.

Click this message to close.

La plaga de langostas amenaza a Madagascar con una grave crisis alimentaria

Los insectos ya han infestado más de la mitad de las tierras agrícolas y pastizales de la isla

Foto: ©FAO/Yasuyoshi Chiba
Los enjambres de langostas pueden llegar a medir cientos de kilómetros, dejando poca vegetación a su paso
26 de junio de 2013, Roma - Madagascar se encuentra atenazado por una plaga de langostas en gran parte sin controlar y corre el riesgo de una grave crisis alimentaria. Se necesita con urgencia un mínimo de 22 millones de dólares EEUU para una campaña de emergencia a gran escala que debe iniciarse a tiempo para la próxima temporada de siembra en septiembre. Hasta ahora, los llamamientos de la FAO de ayuda urgente a Madagascar han recibido mucho menos fondos de los solicitados.

Para septiembre, la FAO calcula que dos tercios del país estarán infestados de langostas.
 
Están en juego la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia de unos 13 millones de malgaches, lo que supone casi el 60 por ciento de la población total de la isla. Nueve millones de estas personas dependen directamente de la agricultura para obtener alimentos e ingresos.

Hacer sonar más fuerte la alarma

La FAO ya ha alertado y pedido apoyo financiero para Madagascar en diversas ocasiones desde agosto de 2012.
El Director General de la FAO, José Graziano da Silva ha subrayado que la prevención y la acción temprana son elementos clave: "si no actuamos ahora, la plaga puede prolongarse durante años y costará cientos de millones de dólares. Esta puede ser la última ventana de oportunidad para evitar una crisis de gran amplitud".

Haber combatido a tiempo la invasión de langostas en Madagascar en una fase temprana habría costado 14,5 millones de dólares en 2011/2012, pero la FAO tan solo recibió la mitad del dinero necesario. Fue necesaria una nueva campaña, que a su vez apenas recibió una cuarta parte de los fondos solicitados en 2011/2012.

Cuando la región del Sahel fue invadida por la plaga de la langosta en 2003-2004, el coste de las operaciones para combatirla superó los 570 millones de dólares EEUU, además del daño económico en cultivos perdidos y la ayuda alimentaria.

Las medidas preventivas contra la langosta costarían normalmente 3,3 millones de dólares anuales para los diez países afectados del Sahel. Por tanto, intervenir cuando la situación ha llegado al nivel de crisis cuesta aproximadamente lo mismo que 170 años de prevención.
Para poder tener todos los suministros y personal sobre el terreno y poder montar una campaña a gran escala contra la langosta a partir de septiembre, los fondos deberían llegar en julio. La campaña contra la langosta de la FAO tiene que ser financiada en su totalidad con el fin de controlar la plaga en toda la zona contaminada y llevar a cabo operaciones de control aéreo con objetivos bien definidos. De lo contrario, las poblaciones de langostas no detectadas o eliminadas seguirán procreándose y generando más enjambres. En ese caso la plaga podría prolongarse durante varios años y combatirla sería más largo y costoso, con graves consecuencias para la seguridad alimentaria, la nutrición y los medios de vida.

El programa completo de tres años necesario para controlar la situación requiere más de 41,5 millones de dólares EEUU.

Según una reciente misión de evaluación de la FAO sobre el impacto de la plaga que afecta a Madagascar, en algunas zonas del país, las pérdidas provocadas en el arroz y maíz por las langostas varían del 40 al 70 por ciento de la cosecha, con fincas que han perdido el 100 por ciento de sus cultivos".

Una misión conjunta de evaluación de cultivos y seguridad alimentaria se encuentra ahora sobre el terreno para medir los daños a la seguridad alimentaria y los medios de vida, con el apoyo de la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y en estrecha colaboración con el gobierno malgache. En julio se contará con información más detallada sobre la plaga, pero los recursos para comenzar la preparación de las acciones sobre el terreno tienen que estar ya disponibles.

Grave impacto en la seguridad alimentaria

Según cálculos de la FAO, podrían perderse hasta 630 000 toneladas de la producción de arroz, lo que supone alrededor del 25 por ciento de la demanda total en Madagascar. Ello afectaría gravemente la seguridad alimentaria y nutricional y los medios de subsistencia de los más vulnerables.

El arroz es el principal alimento básico del país africano, donde el 80 por ciento de la población vive con menos de un dólar por día. Será necesario fumigar por vía aérea un millón y medio de hectáreas durante la campaña 2013/2014.

El programa de la FAO de tres años incluye:

• Mejorar el seguimiento y análisis de la situación de la plaga;
• Fumigación aérea y terrestre a gran escala y la capacitación correspondiente;
• Vigilar y mitigar las consecuencias de las operaciones de control en la salud y el medio ambiente
• Medir el impacto de las campañas contra la langosta y los daños a cultivos y pastos