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Swazilandia se encamina hacia la agricultura comercial

Una iniciativa gubernamental apoyada por la UE y la FAO orienta a miles de campesinos por una nueva senda

27 de agosto de 2014, Mbabane, Swazilandia/Roma – En un notable esfuerzo para revitalizar la agricultura, el gobierno de Swazilandia, la Unión Europea y la FAO han ayudado a más de 20 000 pequeños agricultores a producir más alimentos y de mejor calidad y a entrar en contacto con nuevos mercados. La agricultura lleva camino de convertirse en un factor clave del desarrollo de Swazilandia.
 
La gran mayoría de los 1,2 millones de habitantes de Swazilandia depende de la agricultura de subsistencia. Pero años de desaceleración económica, una devastadora pandemia de SIDA y los recientes períodos de sequía relacionados con el cambio climático, han hecho cada vez más difícil para la población rural el vivir de la tierra.
 
Según los datos más recientes de la FAO sobre el hambre, una de cada tres personas en Swazilandia está subalimentada.
 
Mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición de las comunidades vulnerables y ayudar a los pequeños agricultores a salir de la agricultura de subsistencia, son objetivos clave del Proyecto de Desarrollo Agrícola de Swazilandia (SADP, por sus siglas en inglés), una iniciativa liderada por el gobierno -con la ayuda de la UE y la FAO-, centrada en la creación de un dinámico sector agrícola comercial.
 
Después de cinco años, el programa entra en la fase final. “El SADP ha llegado hasta nuestros pequeños campesinos”, aseguró el ministro de Agricultura de Swazilandia, Moisés Vilakati. “Les ha ayudado a estar más orientados al comercio –añadió-. El apoyo continuo es necesario si queremos que la agricultura adquiera un papel de liderazgo en nuestro desarrollo económico”.
 
Avanzando
 
“La Unión Europea se enorgullece de ser parte de este esfuerzo que ha llegado a más de 20 000 agricultores y ha vinculado la producción al procesamiento y la comercialización”, indicó Nicola Bellomo, Embajador de la UE en Swazilandia. “Esto demuestra que el país quiere seguir adelante”.
 
Creado en 2009, el SADP se centró primero en las personas más vulnerables de Swazilandia, en especial los jóvenes y los ancianos.
 
Los huertos domésticos permitieron a las familias vulnerables cultivar hortalizas para su propio consumo o para vender dentro de la comunidad. Los grupos de jóvenes recibieron asistencia para la creación de pequeñas empresas agrícolas, incluyendo la avicultura, la cría de cerdos y la producción agrícola y hortícola.
 
De forma gradual, el proyecto empezó a difundir buenas prácticas agrícolas entre los pequeños campesinos suazis, ayudándoles a obtener más productos y de mejor calidad, preservando al mismo tiempo el medio ambiente y reduciendo la presión sobre los limitados recursos naturales. Miles de agricultores fueron capacitados en buenas prácticas como la agricultura de conservación, la agrosilvicultura y la multiplicación de semillas.
 
Además, las labores de construcción y rehabilitación del sector ganadero, las infraestructuras hídricas y los servicios gubernamentales, también han ayudado a los campesinos a aumentar su producción.
 
Producir más alimentos significaba que los agricultores necesitaban una forma de vender sus excedentes. De modo que se estableció un Fondo de inversión de comercialización –con un millón de euros- para fortalecer los vínculos de los agricultores con los mercados mediante el apoyo a las agroindustrias que procesan y comercializan la producción de los pequeños campesinos.
 
Un milagro
 
“Swazilandia puede conseguirlo”, afirmó Nehru Essomba, principal asesor técnico de la FAO para el SADP. “Tienen el potencial para exportar. En el sector ganado, por ejemplo. O en los cultivos de nicho. Todo lo que se necesita ahora es un poco de reflexión”, añadió.
 
La reflexión en el marco del SADP ha permitido alcanzar ya un nivel sorprendente de apoyo institucional. Ello forma parte del impacto a largo plazo del SADP, y puede abrir el camino hacia una agricultura más sostenible, de elevada generación de ingresos y orientada al mercado.
 
Las políticas nacionales de investigación y extensión se han actualizado, mientras que el legado último del SADP se encuentra todavía en proceso: un plan decenal nacional de inversión agrícola, que se está desarrollando actualmente.
 
El plan está siendo diseñado por el gobierno, junto con la ayuda de la UE y los socios regionales, como el Mercado Común para África Oriental y Meridional (COMESA) y la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD), en el marco de la iniciativa de desarrollo agrícola más importante de África, conocida como Programa general para el desarrollo de la agricultura en África (CAADP).
 
Con el objetivo de lograr una tasa de crecimiento medio anual del 6 por ciento en la agricultura en 2015, los gobiernos que se han adherido a esta iniciativa liderada por África han decidido aumentar el gasto público en la agricultura a un mínimo del 10 por ciento de sus presupuestos nacionales.
 
En Swazilandia, este cambio de paradigma podría hacer de la agricultura el motor de los propios ambiciosos planes de desarrollo del país.
 
“Nuestro papel es ayudar a catalizarlos”, subrayó Nehru Essomba. “Y entonces, puede ocurrir el milagro”.

Foto: ©FAO/Giulio Napolitano
El Proyecto de Desarrollo Agrícola de Swazilandia (SADP), ayuda a los pequeños campesinos a salir de la agricultura de subsistencia

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