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2050: el reto de alimentar a África

Las perspectivas son buenas y los recursos abundantes, falta la política adecuada

Photo: ©FAO
El continente africano tiene un enorme potencial para el crecimiento de su agricultura

28 de septiembre 2009, Roma - Los recientes resultados positivos de la agricultura en África subsahariana apuntan a una ruptura con el pasado y que las perspectivas para el sector están mejorando. Sin embargo, se requiere "una acción política concertada y resuelta" para mantener el impulso, según afirma un nuevo documento de trabajo de la FAO.

Tras décadas de declive, el sector de la agricultura subsahariana -un 80 por ciento del cual está formado por pequeños campesinos-, creció en más del 3,5 por ciento en 2008, muy por encima de la tasa del 2 por ciento de aumento demográfico.

El crecimiento se debe a un contexto normativo más favorable a la agricultura en muchos países, y al alza de los precios mundiales de algunos productos alimentarios básicos como el trigo y el arroz. Los avances tecnológicos, como la variedad del arroz NERICA (acrónimo del New Rice for Africa) resistente a la sequía, también han colaborado a impulsar la producción en la región.

"El elevado potencial de la agricultura en África subsahariana es una buena noticia: la agricultura es la columna vertebral del crecimiento general para la mayoría de los países de la región, y esencial para la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria", afirma el Director General Adjunto de la FAO, Hafez Ghanem

El documento ha sido preparado para el Foro de Expertos de Alto Nivel que se reunirá en la sede de la FAO en Roma los próximos 12-13 de octubre para discutir estrategias sobre "cómo alimentar al mundo en 2050". Pide que se actúe de forma resuelta en áreas como la innovación tecnológica, el desarrollo de mercados y servicios y una mejor gestión de los recursos naturales para alimentar a la creciente población y erradicar el hambre en la región.

Está previsto que la población de África subsahariana pase de 770 millones de habitantes en 2005 a entre 1 500 y 2 000 millones en 2050. A pesar de la rapidez del fenómeno de emigración del campo a las ciudades y el crecimiento de la población urbana, la cifra absoluta de población rural continuará incrementándose. La agricultura es el motor del desarrollo rural y de la reducción del hambre y la pobreza en la región.

El documento señala que el crecimiento agrícola en África subsahariana estará liderado por la demanda doméstica y de los países de la zona de productos básicos alimentarios, debido a la urbanización y el aumento de la población a medio y largo plazo.

El Foro de Alto Nivel reunirá a cerca de 300 expertos del sector académico, privado y de ONGs de países desarrollados y en desarrollo. Servirá para preparar el terreno para la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria que tendrá lugar en Roma entre el 16 y 18 de noviembre de 2009.

Gestión de recursos naturales

Una de las principales ventajas de África es la abundancia de recursos naturales, incluyendo agua, aunque la distribución es muy desigual. Por el momento, tan solo el 3 por ciento de los cultivos alimentarios de la región son de regadío, frente a un 20 por ciento de media a nivel mundial. La irrigación supondría un aumento enorme de la producción y el rendimiento.

La tierra también está infrautilizada. A la vez que admite que cualquier aumento de la superficie cultivada tiene consecuencias para el medio ambiente, la FAO estima que el potencial adicional de tierra disponible para el cultivo en África subsahariana es de más de 700 millones de hectáreas.

En particular, la región de la sabana de Guinea -una superficie dos veces mayor que la dedicada al trigo en todo el mundo- ofrece una enorme producción potencial. Pero tan solo el 10 por ciento de la sabana de Guinea -con una superficie aproximada de 600 millones de hectáreas- se cultiva en la actualidad. La apertura de nuevas tierras de cultivo requerirá inversiones enormes en infraestructura y tecnología, así como precauciones para evitar un impacto medioambiental negativo.

Otros desafíos

Existen muchos otros desafíos que es necesario superar por parte de los gobiernos, los donantes internacionales y el sector privado para mejorar la agricultura en África subsahariana y asegurarse que la agricultura y el desarrollo rural van acompañados de una reducción de la pobreza.

Entre estos retos se incluyen el lento progreso hacia la integración regional, las carencias a nivel institucional y de gobernanza en algunos países, conflictos y enfermedades como el VIH/SIDA, conectar a los pequeños campesinos con los mercados, crear oportunidades de empleo en zonas rurales y una formación adecuada para la gente joven.

Hay una necesidad particular de programas y normas para incrementar la capacidad de los pequeños agricultores de entrar en sectores dinámicos de los mercados nacionales, regionales e internacionales.

El informe recomienda reducir los costes de transacción debidos al escaso volumen y las elevadas pérdidas de los cultivos de los campesinos pobres, facilitando la creación de cooperativas y otras formas de asociación comercial para asegurar un mínimo volumen óptimo, y el control de la calidad e inocuidad de los alimentos.

También se necesitan políticas para proteger a los campesinos africanos de las inundaciones y las sequías y de los vaivenes de los precios internacionales de los alimentos. La transferencia de conocimientos y tecnología desde los países ricos a los pobres junto con el incremento de inversiones en investigación agrícola, son igualmente de extrema importancia para poder progresar en el combate del hambre y el desarrollo rural.

Desafíos de la agricultura en África


  • Se calcula que unos 218 millones de africanos, cerca del 30 por ciento de la población total sufren de hambre y malnutrición crónica.
  • Un 80 por ciento de las explotaciones agrícolas en África tienen menos de dos hectáreas, y su número alcanza los 33 millones.
  • El rendimiento de los cereales no ha aumentado mucho, y aún se sitúa en la región en cerca de 1,2 toneladas por hectárea, frente a una media de unas tres toneladas por hectárea en el conjunto de los países en desarrollo.
  • El consumo de fertilizante en África subsahariana fue de tan solo 13 kg por hectárea en 2002, comparado con 73 kg en Oriente Medio y Norte de África y 190 kg en Asia oriental y el Pacífico.
  • Tan solo se riega el 3 por ciento de la tierra en África subsahariana, frente a más del 20 por ciento a nivel mundial.
  • El 40 por ciento de la población de la región vive en países sin salida al mar, frente a tan solo el 7,5 por ciento en otros países en desarrollo. Los costes del transporte en África subsahariana pueden alcanzar el 77 por ciento del valor de las exportaciones.


El gasto en investigación y desarrollo agrícola es muy bajo y en realidad descendió durante la década de 1990. Si se puede ayudar a los campesinos africanos a superar estas dificultades y obtener ventaja de las nuevas y mejores oportunidades de mercado al tiempo que la crisis económica global se suaviza, existe un amplio consenso de que el continente tiene un enorme potencial para el crecimiento de su agricultura.