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Ecosistemas marinos son clave para combatir el cambio climático

Un informe de las ONU establece que los océanos saludables son el sistema de captura y almacenamiento de carbono más rentable y eficiente

Photo: Courtesy of UNEP
Un enfoque basado en el ecosistema para la gestión de los oceános puede no mejorar su capacidad de retención de carbono.

Ciudad del Cabo, Nairobi, Roma, París, 14 de octubre de 2009 - Un fondo de "Carbono Azul" que pueda invertir en el mantenimiento y la rehabilitación de ecosistemas marinos clave deben ser considerados por los gobiernos que se preparan para combatir el cambio climático.

Un nuevo Informe de Respuesta Rápida que se publicará hoy, estima que las emisiones de carbono, que son iguales a la mitad de las emisiones anuales del sector del transporte mundial, están siendo capturadas y almacenadas por los ecosistemas marinos como manglares, marismas saladas y hierbas marinas.

Una combinación de reducción de la deforestación sobre la tierra, a la vez que se restablece la cobertura y la salud de estos ecosistemas marinos podría entregar hasta 25 por ciento de las reducciones de emisiones requeridas para evitar el "peligroso" cambio climático.

Sin embargo, el informe, producido por tres agencias de las Naciones Unidas y científicos líderes, advierte que más allá de mantener y aumentar estos sumideros naturales de carbono, la humanidad está dañando y degradándolos a un ritmo acelerado.

Estima que hasta el siete por ciento de estos "sumideros de carbono azul" se están perdiendo anualmente, a una tasa de pérdida que es siete veces mayor que hace 50 años.

De acuerdo con el informe Carbono Azul: el papel de los océanos saludables en fijar el carbono, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Organización para la Agricultura y la Alimentación y UNESCO, "Si no se toma más acción para sostener estos ecosistemas vitales, la mayoría se podría perder en dos décadas".

Achim Steiner, Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Ejecutivo del PNUMA, declaró: "Ya sabemos que los ecosistemas marinos son activos valorados en miles de billones de dólares vinculados a los sectores como el turismo, la defensa costera, industrias pesqueras y servicios de purificación de agua, ahora emergen como aliados naturales contra el cambio climático".

"De hecho este informe estima que detener las pérdidas y catalizar la recuperación de los ecosistemas marinos podría contribuir a compensar hasta el siete por ciento de las actuales emisiones de combustible fósil y a una fracción de los costos de utilizar máquinas para capturar y almacenar carbono en estaciones generación de energía," añadió.

El nuevo informe llega cuando faltan menos de 60 días antes de la crucial convención sobre cambio climático en Copenhagen donde los gobiernos tienen que Sellar el Acuerdo sobre un nuevo acuerdo integral.

Es probable que las naciones acuerden en pagarle a las economías en desarrollo para que mantengan el "carbono verde" en los bosques bajo una asociación, Reducción de Emisiones de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD).

El Sr. Steiner agregó: "Los vínculos entre la deforestación y el cambio climático están firmemente en el radar político, pero el papel y la oportunidad que presentan otros ecosistemas, tal vez son menos conocidos y frecuentemente pasados por alto".

"Si el mundo va a tratar decididamente con el cambio climático, cada fuente de emisiones y cada opción para reducir debe evaluarse científicamente y presentarse ante la atención de la comunidad internacional, debe incluir todos los colores de carbono incluyendo el ahora el carbono azul vinculado a los mares y océanos".

El Dr. Carlos Duarte, uno de los científicos jefes del informe, con oficinas en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados en España, dijo: "Sabemos que el cambio en el uso de la tierra es parte del desafío del cambio climático.  Tal vez menos conocido es la pérdida mundial de lo que podríamos denominar los hábitats de "bosque azul", como los manglares y hierbas marinas, actualmente está entre los componentes claves en el aumento en las concentraciones de gases de efecto invernadero debido a todos los cambios en el uso de la tierra".

Christian Nellemann, Editor del informe de Respuesta Rápida, dijo: "La urgencia para actuar ahora está presente para mantener y aumentar estos sumideros de carbono, debido a que desde la década de los años 1940, se han perdido más de 30 por ciento de los manglares; cerca del 25 por ciento de las marismas saladas y más del 30 por ciento de las praderas de hierbas marinas. Estamos perdiendo estos ecosistemas cruciales a un ritmo más rápido que los bosques tropicales y los necesitamos, porque en unas cuantas décadas se podrían perder todos".

“Las comunidades dedicadas a la pesca y la acuicultura se verán fuertemente impactadas por el cambio climático y tienen un papel clave a la hora de mantener sanos los ecosistemas oceánicos frente a este cambio”, aseguró Ichiro Nomura, Director General Adjunto de Pesca y Acuicultura de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

“Un enfoque basado en el ecosistema para la gestión de los oceános puede no sólo mejorar su capacidad natural de retención de carbono, sino también supone una forma de salvaguarda y fortalecimiento de la seguridad alimentaria y de los medios de subsistencia de las comunidades que dependen de la pesca”, añadió.

Hallazgos claves del informe de Evaluación Rápida

  • De todo el carbono biológico o carbono verde capturado en el mundo, más de la mitad (55%) es capturado por organismos marinos vivientes, no en tierra, por ello es que se denomina carbono azul.
  • Los organismos marinos vivientes van desde plancton y bacteria a hierbas marinas, plantas de la marisma salada y bosques de manglares.
  • Los hábitats del océano con vegetación, específicamente, los manglares, marismas saladas y hierbas marinas cubren menos del 1% del lecho marino.
  • Estos forman los sumideros de carbono azul de la tierra y son responsables de más de la mita de todo el almacenamiento de carbono en el sedimento del océano, tal vez tanto como 71%
  • Comprenden sólo 0.05% de la biomasa vegetal en tierra, pero almacenan anualmente una cantidad comparable de carbono, por lo tanto, clasifican entre los sumideros de carbono más intensos del planeta.
  • Los sumideros de carbono azul y los estuarios capturan y almacenan cada año entre 235-450 Terragramos (Tg C (o xx millones de toneladas de CO2) o el equivalente de hasta la mitad de las emisiones de todo el sector de transporte global, estimado anualmente a aproximadamente 1,000 Tg C (xx millones de toneladas de CO2)
  • El evitar las pérdidas y la degradación adicional de estos ecosistemas y catalizar su recuperación, puede contribuir a compensar 3-7% de las emisiones actuales de combustible fósil (totalizando 7,200 Tg C anuales) en dos décadas, más de la mitad de lo proyectado para la reducción de la deforestación del bosque tropical.
  • El efecto sería equivalente a por lo menos 10% de las reducciones requeridas para mantener las concentraciones de CO2 en la atmósfera por debajo de los 450 ppm requeridos para mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados Celsius.
  • Con una acción conjunta bajo REDD, la detención de la degradación y el establecimiento de los ecosistemas marinos perdidos podría entregar hasta un 25 por ciento de las reducciones de las emisiones requeridas para mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados Celsius.
  • A diferencia de la captura y almacenamiento en tierra del carbono, donde el carbono podría estar encerrado por décadas o siglos, el que se almacena en los océanos perdura por milenios.


Actualmente, en promedio, entre 2-7% de nuestros sumideros de carbono azul se pierden anualmente, un aumento de siete veces si lo comparamos con hace tan solo medio siglo atrás.

  • En partes del Sudeste de Asia, las pérdidas de manglares desde la década de 1940 alcanza hasta un 90 por ciento.
  • Se ha logrado la restauración a gran escala de los manglares en el Delta del Mekong de Vietnam y la restauración de marismas saladas en Europa y los Estados Unidos.

Los países con áreas costeras amplias y poco profundas que pueden considerar el realzar los sumideros marinos de carbono incluyen a India; muchos en el Sudeste de Asia; aquellos en el Mar Negro; en África Occidental, el Caribe, el Mediterráneo, el este de los Estados Unidos y Rusia.

Mantener y recuperar los ecosistemas marinos, los mayores beneficios

Las aguas costeras representan tan sólo el 7% del área total del océano. Sin embargo, la productividad de ecosistemas tales como los arrecifes coralinos, y estos sumideros de carbono azul significa que esta pequeña área forma la base de las principales zonas de pesca del mundo, y se estima que abastecen a un 50% e las industrias pesqueras del mundo.

Las mismas aportan una nutrición vital a casi 3 mil millones de personas, al igual que un 50% de la proteína animal y minerales a 400 millones de personas de los países menos desarrollados del mundo.

Las zonas costeras, de las cuales estos sumideros de carbono azul son esenciales para la productividad, contribuyen un amplio rango de beneficios a la sociedad humana.

Los mismos incluyen filtración de agua, reducción de los efectos de la contaminación costera, carga de nutrientes, sedimentación, protección de la costa ante la erosión y amortiguamiento de los efectos de eventos climatológicos extremos.

  • Se estima que los servicios de los ecosistemas costeros valen más de US$25,000 mil millones anualmente, calificándolos como uno de los más valiosos económicamente entre todos los ecosistemas.
  • Gran parte de la degradación de estos ecosistemas proviene no solamente de las prácticas insostenibles de uso de recursos naturales, sino que también de una deficiente gestión de cuencas, deficientes prácticas de desarrollo costero y deficiente manejo de desechos.
  • La protección y restauración de zonas costeras, mediante la gestión integrada coordinada, también representaría significativos y múltiples beneficios para la salud, productividad laboral y seguridad alimentaria de las comunidades en estas áreas.