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La FAO pide regular la tenencia de la tierra

Un sistema legal sólido del uso y propiedad de la tierra es clave para combatir el hambre

Photo: ©FAO/P.C. Zietsman
Un acceso seguro a la tierra es la mejor red de seguridad para los pobres

27 de octubre de 2009, Roma - La FAO ha iniciado consultas a nivel mundial destinadas a elaborar las primeras directrices internacionales sobre la gobernanza de la tenencia de la tierra y otros recursos naturales como el agua, la pesca y los bosques.

Las consultas y negociaciones, que responden a peticiones de los gobiernos y de la comunidad internacional, tardarán más de un año en completarse.

En ellas se incluirá a gobiernos y el sector privado, a los campesinos pobres, grupos indígenas, autoridades locales, el sector académico y expertos independientes, y estarán dirigidas por una secretaría ubicada en la sede central de la FAO.  

"Un acceso seguro a la tierra está considerado como una condición clave para mejorar la seguridad alimentaria de parte de la población más pobre del mundo", aseguró Paul Munro-Faure, Jefe de la Unidad de Gestión y Tenencia de la Tierra de la FAO.

"La FAO lidera esta iniciativa ya que un acceso seguro a la tierra es la mejor red de seguridad para los pobres, y porque una buena gobernanza de la tierra es condición necesaria para asegurar este acceso y los derechos de tenencia de la tierra.

Leyes ignoradas

La mayoría de los países miembros de la FAO tienen leyes que protegen a los campesinos y a los moradores de los bosques, así como a los inversores extranjeros y locales, de ser expulsados de sus tierras o que les sean expropiadas de forma arbitraria. Sin embargo a menudo estas leyes se ignoran o apenas se hacen cumplir.

"La competencia por la tierra y otros recursos naturales se está incrementando debido al crecimiento demográfico y económico, la inversión directa extranjera en la producción de alimentos a gran escala, la demanda de biocombustibles y el crecimiento urbano e industrial", señaló Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO para el Departamento de Recursos Naturales.

"La disminución de la base de recursos naturales lleva a un incremento de la competencia, ya que la tierra se abandona a causa de la degradación, el cambio climático y los conflictos violentos", según Müller. "Sin una gobernanza adecuada -añadió-, la creciente demanda de tierra amenaza con fomentar la exclusión social, ya que los ricos y poderosos son capaces de adquirir tierras y otros recursos naturales en detrimento de los pobres y vulnerables".

Una gobernanza débil es la causa de muchos problemas relacionados con la tenencia de la tierra y dificulta el crecimiento económico debido a la reticencia a invertir por parte de grandes y pequeños inversores.

"También afecta al uso sostenible de los recursos naturales, causando degradación medioambiental y condenando a la población a una vida de hambre. En el peor de los escenarios puede provocar conflictos y guerras", añadió Müller.

Mujeres vulnerables

Las mujeres, los discapacitados, los analfabetos y los ancianos son particularmente vulnerables a que se les expropie arbitrariamente la tierra que trabajan, ya que a menudo carecen de derechos legales y sociales, o aún existiendo estos derechos, no tienen la fuerza suficiente para conseguir que se apliquen.

La labor realizada por la FAO y otros socios internacionales demuestra que existe un interés creciente y extendido en un instrumento internacional para mejorar la gobernanza de la tenencia de la tierra y otros recursos naturales.

Las directrices voluntarias pretenden proporcionar orientación práctica a los Estados, la sociedad civil y al sector privado sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra.

Las directrices supondrán un marco y un punto de referencia que permitirá a las autoridades gubernamentales, el sector privado, la sociedad civil y los ciudadanos juzgar si las acciones que proponen ellos mismos y las de otros constituyen prácticas aceptables.

Alemania, junto con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Finlandia y GTZ (agencia de cooperación técnica de Alemania) ofrecen financiación, junto con organizaciones de la ONU (ONU-Habitat y el PNUD), IPC, la Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra, la Federación Internacional de Agrimensores y otros grupos que apoyan y colaboran estrechamente con la iniciativa.

Las directrices señalarán igualmente el camino para los gobiernos que tratan de hacer frente a la creciente tendencia de inversiones extranjeras a gran escala en alimentación y biocombustibles, así como para los países inversores que tienen recursos limitados de agua y tierras cultivables.