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Los brotes de fiebre aftosa en Egipto amenazan a la región

Resulta crucial conseguir vacunas y actuar de forma coordinada

Foto: ©FAO/Giulio Napolitano
Un campesino egipcio alimenta a su ganado
22 de marzo de 2012, Roma - Es necesario actuar con urgencia para combatir un grave brote de fiebre aftosa y prevenir su propagación a través del Norte de África y Oriente Medio, lo que podría tener serias implicaciones para la seguridad alimentaria en la región, alertó hoy la FAO. Con una necesidad urgente de vacunas, las organizaciones internacionales y regionales están preparadas para ayudar a desarrollar un plan de acción y prevención a nivel regional. 

En Egipto se sospecha la existencia de 40 222 casos de la enfermedad, según cálculos oficiales, y ya han muerto más de 4 658 animales, en su mayoría terneros.

Según el censo pecuario de la FAO, tan solo en Egipto se encuentran amenazados 6,3 millones de búfalos y vacas y 7,5 millones de ovejas y cabras. Aunque la fiebre aftosa ha circulado en este país durante los últimos años se trata de una cepa del virus totalmente nueva -denominada SAT2- ante la cual el ganado carece de inmunoprotección.

Acción urgente

Tras una petición del gobierno de Egipto, un equipo de emergencia de la FAO se desplazó allí la pasada semana para evaluar la situación con las autoridades veterinarios egipcias. Juntos establecieron una primera serie de medidas de contención ante la enfermedad y lanzaron una estrategia nacional para combatir la fiebre aftosa. Ésta se centra en limitar la propagación de la enfermedad poniendo en marcha medidas de bioseguridad y el uso de vacunas allí donde se encuentren disponibles.

 "Trabajamos en estrecha colaboración con el gobierno para mantener el brote bajo control. El área en torno al bajo delta del Nilo parece gravemente afectada, mientras que otras zonas en el alto Egipto y el oeste del país lo estarían menos, señaló Juan Lubroth, Jefe Veterinario de la FAO, pidiendo una acción contundente para prevenir que se siga propagando la enfermedad.

Para ayudar a prevenir la propagación del virus, los cuidadores del ganado deben de tomar de forma urgente diversas medidas que incluyen limitar el movimiento de los animales y evitar el contacto con los de otras granjas, evitando la compra de animales de forma inmediata, ya que podrían proceder de un lugar contaminado. También es necesario eliminar correctamente las carcasas, preferiblemente por incineración o, si no es posible, enterrándolas.  

Escasez de vacunas

Existe un suministro limitado de vacunas para el virus de la fiebre aftosa presente ahora en Egipto tiene algunas reservas de sus propias vacunas, pero no protegen frente a la cepa SAT2, y el país podría necesitar ayuda regional para conseguir vacunas eficaces. Aunque se consigan de forma rápida, las vacunas a veces necesitan hasta dos semanas para conferir inmunidad. Por ello la FAO urge a coordinarse a todos los niveles gubernamentales para poner en marcha medidas de bioseguridad y limitar la propagación de la enfermedad.

La fiebre aftosa

La fiebre aftosa es una enfermedad que afecta a todos los animales de pezuña hendida, incluyendo las ovejas, cabras, vacas, búfalos y cerdos. Provoca una grave pérdida de producción y puede ser letal, en especial para los animales jóvenes.

La carne y la leche de animales enfermos no son aptas para el consumo. No porque la fiebre aftosa afecte a las personas, sino porque los productos que entran en la cadena alimentaria deben proceder exclusivamente de animales que se sabe con certeza se encuentran sanos.

El virus que provoca la fiebre aftosa se transmite rápidamente entre los animales a través de gotitas transportadas por el aire y el contacto normal. Las personas que se encuentran en contacto estrecho con los animales pueden transportarlo en las suelas de los zapatos, sus manos o la ropa. La fiebre aftosa no supone sin embargo una amenaza directa para el ser humano.