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Horticultura para los pobres
Florecen en Caracas 4 000 huertos
Caracas, Venezuela -- Los "agricultores" urbanos están cambiando la forma en que esta metrópoli tropical se abastece de hortalizas frescas.

Las hortalizas que antes llegaban de fincas lejas o se importaban de los países vecinos cada vez se producen más a unos pasos de la cocina de casa. En menos de un año, el gobierno del país ha instalado 4 000 micro huertos -cajas de un metro cuadrado de superficie, sostenidas en patas de madera, rellenas de compuesto, por ejemplo guijarros, al que se aplica todos los días un nutriente- en los barrios pobres de la ciudad.

Una caja puede producir 330 lechugas, o 18 kilos de tomates o 16 kilos de col al año en varias cosechas.

El proyecto también ha establecido 21 hectáreas de huertos de hortalizas sembrados en tierra compuesta, a cargo de pequeñas cooperativas de la ciudad y sus alrededores, incluso a la sombra de las torres de oficinas del centro, que proporcionan empleo y productos frescos a consumidores entusiastas.

"Antes de comenzar a trabajar en la cooperativa del huerto mi familia nunca consumía hortalizas. A mis hijos no les gustaban. Hoy piden más -explica Rafael Plaza, de 42 años, que perdió su empleo en un laboratorio químico pero ahora gana lo mismo en la cooperativa.

¿Cómo obtuvo tan buenos resultados el proyecto en tan poco tiempo?
En una entrevista, Leonardo Gil Mora, Viceministro de Desarrollo Rural Integrado, enumeró los "secretos" del éxito del proyecto a la fecha:
  • Patrocinio del presidente: éste incluso anunció el proyecto de dos millones de dólares EE UU durante su discurso radiofónico semanal; ahora quiere que haya 100 000 micro huertos en tierra compuesta en todo Venezuela.
  • Bajo el auspicio de la FAO, expertos de otros países en desarrollo -Colombia, Cuba y el Senegal- proporcionan una inestimable ayuda técnica.
  • El ejército se ocupa de la logística, comprendido el transporte de toneladas de materiales.
  • Trabajo duro.

El sur ayuda al sur

Anastasio Capote, de 60 años, es uno de los 45 técnicos cubanos que han ido a pasar dos años a Caracas para revelar los misterios de un sistema agrícola que consiste en una mezcla de suelo, material orgánico y abono. Desde las ventanas del hotel del centro donde viven todos los técnicos, Capote puede ver por lo menos los resultados de una de las actividades de su grupo: un huerto de media hectárea rebosante de productos, en el que las plagas se combaten en forma natural, utilizando plantas que repelen a los insectos, como la albahaca y la caléndula.

"La idea principal de esta parcela fue poner un huerto muy bonito en el centro de Caracas, para que todas las personas lo vieran y comenzaran a preparar sus huertos -explica-. En Cuba, 300 000 personas practican este tipo de agricultura; pueden consumir los vegetales que producen y vender algunos, todo sin subsidios del gobierno".

Una de las funciones de la FAO, como organización de las Naciones Unidas, consiste en facilitar la cooperación sur-sur. En Venezuela, un técnico del Senegal que había iniciado un proyecto de microhuertos en Dakar fue a pasar seis semanas en Caracas para transmitir su experiencia. El Senegal había aprendido sobre microhuertos de un experto colombiano, país vecino de Venezuela, a través de otro proyecto de la FAO.

En la sede de la FAO en Roma, una pequeña dependencia de horticultura elabora directrices y normas para la agricultura urbana. Aunque la FAO no tiene los recursos para enviar personal para el establecimiento de los programas en todos los países en desarrollo que quieren producir alimentos en sus ciudades, sí puede impulsar esta iniciativa.

"La FAO ha tomado la iniciativa de reunirnos con el senegalés, los colombianos y los cubanos -explica Gil Mora-. Claro que podríamos realizar el proyecto sin la FAO, pero ella sabe localizar a los expertos de todo el mundo".

Horticultura para combatir la pobreza

Uno de los aspectos visualmente más impresionantes de Caracas, una ciudad moderna transformada por el auge petrolero del decenio de 1970, es la presencia de barrios pobres casi en todas las colinas de la ciudad. En todo el país, el número de personas subnutridas ha aumentado de 2,3 millones en 1990-92 a 4,4 millones entre 1999 y 2001, según datos de El estado de la seguridad alimentaria en el mundo 2003. "Estamos promoviendo la agricultura en pequeña escala en todo el país, tanto en las zonas urbanas como en las rurales -explica Gil Moya-. En parte, con el objetivo de reducir la pobreza a través de empleos de tiempo parcial en la agricultura, y en parte para mejorar la nutrición e incrementar la seguridad alimentaria".

En Venezuela, el 85 por ciento de la población vive en ciudades, y en esta economía dominada por el petróleo sólo el 5 por ciento del producto interno bruto procede de la agricultura. La agricultura urbana es una forma de combatir la pobreza urbana y la dependencia de la importación de alimentos. "En los barrios, como en toda Venezuela, lo más importante es la gente -explica Gil Moya-. A través de la agricultura urbana esperamos dar más confianza en sí mismos a los pobres, para que participen más en la sociedad".

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Contacto:

Peter Lowrey
Oficial de información, FAO
peter.lowrey@fao.org
(+39) 06 570 52762

FAO/G. Bizzarri

Anastasio Capote, al centro, es uno de los 45 técnicos cubanos que están enseñándoles horticultura a los venezolanos.

FAO/G. Bizzarri

Horticultor de Caracas con un plato de ensalada fresca.

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