La FAO está desempeñando un papel importante en el programa internacional para el desarrollo sostenible en las regiones de montaña, que son de las más ricas del planeta en biodiversidad.
La protección de la biodiversidad y la promoción de ecosistemas marinos y de agua dulce saludables pueden contribuir a mantener e incluso incrementar la producción de pescado.
Las mujeres rurales tienen conocimientos extraordinarios sobre la biodiversidad local, adquiridos a lo largo de siglos de experiencia práctica en agricultura y de gestión de los recursos genéticos agrícolas.