FAO :: Sala de prensa :: A fondo :: 2005 :: Mercados de product…
Mercados de productos básicos: tendencias mundiales, repercusiones locales
Los países menos desarrollados son los más vulnerables a la disminución de los precios
Las tendencias a largo plazo, las crisis a corto plazo y las fuertes subidas y bajadas repentinas de los precios en los mercados de productos básicos agrícolas no son simples y misteriosos fenómenos macroeconómicos, sino que producen repercusiones muy reales en la vida cotidiana de las personas en todo el mundo. No sólo afectan el precio que se paga por los alimentos y el vestido, sino que pueden producir efectos más grandes en el conjunto del bienestar económico de las familias, las comunidades, incluso de países enteros, que dependen de la exportación de productos básicos para obtener ingresos en efectivo.

El nuevo informe de la FAO: El estado de los mercados de productos básicos agrícolas 2004, señala que las fluctuaciones de los precios de los productos básicos afecta en mayor medida a los países más pobres del mundo en desarrollo. "Se estima que 2 500 millones de personas en los países en desarrollo dependen de la agricultura para su subsistencia", puntualiza el informe.

Y añade que en la segunda mitad del decenio de 1990 los precios de diversos productos básicos exportados por los países en desarrollo cayeron a sus niveles más bajos desde la Gran Depresión.

En general, los precios reales de todos los productos básicos agrícolas han disminuido en los últimos 40 años, pero la tasa de disminución ha variado entre los diversos productos. Según el informe, las materias primas, las bebidas tropicales, los cultivos oleaginosos y los cereales han sufrido la disminución más aguda. La reducción de los precios reales de los productos hortícolas, la carne y los lácteos no ha sido tan marcada.

Efecto del éxito: el exceso de oferta

El estado de los mercados de productos básicos agrícolas 2004 señala asimismo que la oferta mundial de productos básicos ha crecido con mayor rapidez que la demanda, a través del incremento de la productividad y por la llegada de nuevos grandes productores. Según el informe, los adelantos en la productividad agrícola gracias al avance tecnológico pueden beneficiar tanto a los productores como a los consumidores. Los primeros encuentran costos menores e incrementan su competitividad, mientras que éstos se benefician de los precios más bajos.

Con todo, el estudio añade que los países en desarrollo más adelantados y prósperos son los que han logrado aprovechar la tendencia a la baja de los precios de los productos básicos desplazando la producción y el comercio hacia sectores de más valor.

Los países en desarrollo que no se encuentran entre los países menos adelantados han duplicado con creces la participación de sus productos hortícolas, cárnicos y lácteos entre sus exportaciones agrícolas, a la vez que han reducido su dependencia de las bebidas tropicales y las materias primas. En el decenio de 1960, las bebidas tropicales y las materias primas constituían hasta un 55 por ciento de sus exportaciones agrícolas. Para 1999-2001 representaban sólo alrededor del 30 por ciento, explica el informe.

La situación de los países menos adelantados es muy diferente. Su dependencia de la exportación de bebidas tropicales y materias primas para obtener ingresos aumentó del 59 por ciento al 72 por ciento entre la década del 60 y el año 2001. A la vez -prosigue el informe-, los países menos adelantados vieron que se redujo su participación en el comercio mundial de productos agrícolas, a pesar de seguir dependiendo de éste mucho más que otros países en desarrollo.

La disminución de los precios de los alimentos beneficia sobre todo a los consumidores de los países desarrollados o a los que viven en las zonas urbanas de los países en desarrollo. Los países que son importadores netos de alimentos se benefician por el ahorro de divisas. No obstante, debido a que la disminución de los precios mundiales se transmite a los mercados locales, la gran mayoría de personas pobres y que pasan hambre, que vive en las zonas rurales de los países en desarrollo y depende de la agricultura, sufre pérdidas de ingresos y de empleo a causa de esa disminución, pérdidas que por lo general son mayores que los beneficios que obtienen producto de la reducción de los precios de los alimentos que consumen.

Las políticas de los gobiernos de los países desarrollados y las de los países en desarrollo han distorsionado seriamente el problema del exceso de oferta en los mercados agrícolas. Los aranceles a las importaciones agrícolas tanto en unos como en otros han impedido el crecimiento de las exportaciones agrícolas de éstos. Además, los agricultores de muchos países en desarrollo que no tienen o no utilizan la posibilidad de aplicar aranceles a las importaciones de alimentos, afrontan la competencia de los productores de los países industrializados, que reciben grandes subvenciones y están mecanizados.

Los pequeños productores necesitan protegerse

Si bien los precios de los productos básicos agrícolas han dado muestras de recuperación en los últimos meses, el informe indica que "dicha recuperación no parece garantizar perspectivas brillantes a largo plazo para los campesinos y los países en desarrollo que dependen de los productos básicos."

Los precios de los productos básicos agrícolas siguen siendo muy inestables y la FAO afirma que la tendencia del crecimiento de la oferta de productos básicos agrícolas continuará superando a la demanda a unos precios dados.

Para reducir los efectos de las crisis y oscilaciones de los precios de los productos básicos, la FAO ha recomendado ayudar a los agricultores y consumidores a protegerse a través de sistemas de seguros de precios basados en los mercados o la fijación de precios futuros. "Los esfuerzos por resolver el problema a largo plazo del excedente de producción de los cultivos de exportación tradicionales deben hacer hincapié tanto en el aumento de la demanda como en el control de los suministros de algunos productos y en la reducción de la vulnerabilidad de los agricultores y los países que dependen de dichos productos", explica El estado de los mercados de productos básicos agrícolas 2004.

El informe también recomienda aplicar estrategias de diversificación que permitan a los campesinos pasar a la producción de cultivos de mayor valor, o de productos elaborados con valor añadido, que contribuirían a reducir tanto el suministro como la dependencia.

15 de febrero de 2005
FAO/22511/L. Lizzie

Lea más…

Mercados de productos básicos: tendencias mundiales, repercusiones locales

Disminución de los ingresos de las exportaciones de productos básicos y del costo de las importaciones de alimentos

Principales productos básicos presentados en el informe

El déficit comercial de los alimentos acosa a los países más pobres

Los subsidios al algodón en los países ricos significan precios bajos en todo el mundo

Contacto:

John Riddle
Oficial de información, FAO
John.Riddle@fao.org
(+39) 06 570 53259

FAO/G. Bizzarri

Los países en desarrollo reciben precios más bajos por sus productos tropicales.

envia por correo
Mercados de productos básicos: tendencias mundiales, repercusiones locales
Los países menos desarrollados son los más vulnerables a la disminución de los precios
Para los agricultores y los consumidores del mundo en desarrollo, las oscilaciones de los mercados de productos básicos agrícolas pueden significar la diferencia entre la abundancia y el hambre. Un nuevo informe de la FAO estudia las repercusiones de las fluctuaciones de los precios en los países más pobres.
Se requiere una dirección de email
Se requiere una dirección de email valida
RSS