FAO :: Sala de prensa :: A fondo :: 2007 :: Afrontar la escasez… :: Afrontar la escasez…
Afrontar la escasez de agua en Andhra Pradesh
La gestión de los recursos hídricos a manos de los campesinos ayuda a solucionar el problema
En el estado indio de Andhra Pradesh, los campesinos acosados por una sequía pertinaz se movilizan, aprovechando los conocimientos recién adquiridos sobre sus recursos de aguas subterráneas para afrontar la escasez de agua.

En los últimos años, los campesinos pobres de esta árida región han estado perforando cada vez a mayor profundidad en busca de agua para cultivos comerciales necesitados de un riego intensivo. Cultivos con un gran valor de mercado pero que conllevan numerosos riesgos. La agricultura, la principal actividad económica del estado, se ha hecho cada vez más intensiva y costosa a nivel de recursos hídricos.

Es más, la perforación indiscriminada en busca de agua -el número de pozos en Andhra Pradesh pasó de 800 000 en 1975 a 2,2 millones en 2002- y el incremento en el uso de fertilizantes químicos y pesticidas son una amenaza potencial para los recursos de aguas subterráneas y la fertilidad de la tierra.

El elevado endeudamiento debido a las inversiones en perforaciones fallidas para realizar pozos ha llevado a miles de campesinos al borde de la desesperación, incluso en muchos casos al suicidio.

Pero un innovador proyecto, financiado por el gobierno de Holanda y ejecutado por una red de organizaciones no gubernamentales locales con el apoyo técnico de la FAO, está empezando a cambiar la situación. La clave: permitir a las comunidades entender cómo funcionan las aguas subterráneas, de manera que puedan deliberar entre ellos y adoptar decisiones adecuadas que lleven a mejores inversiones y una gestión más eficaz de sus recursos hídricos.

Compartir los conocimientos

Hasta la fecha, más de 28 000 campesinas y campesinos de unas 650 aldeas en siete distritos de Andhra Pradesh afectados por la sequía han sido entrenados para controlar los niveles de la capa freática, el caudal de descarga desde los acuíferos locales y el agua de lluvia y a calcular el balance hídrico para analizar los cambios en la disponibilidad de los recursos hídricos.

Organizados en grupos, conocidos como Comités de Gestión de Aguas subterráneas (GMC, por las siglas en inglés), estos campesinos comparten sus conocimientos con otros miembros de su comunidad –unos 500 000 en total-, para así poder tomar decisiones correctas para aprovechar al máximo los recursos hídricos disponibles en su zona.

El proyecto fue pionero en aplicar el método de las escuelas de campo a la gestión de los recursos hídricos, promoviendo el aprendizaje práctico en grupo. Los campesinos se reúnen cada 15 días para discutir asuntos como el modo de realizar mediciones hidrológicas, la recarga y la disponibilidad de aguas subterráneas y los sistemas apropiados de cultivo. La lista incluye también la eficiencia en el uso del agua, los métodos de cultivo orgánicos, las relaciones con las instituciones, cuestiones de género en la gestión del agua, y el impacto del VIH/SIDA en el sector agrícola.

Más de 2 000 monitores formados en el proyecto llevarán a cabo cerca de un millar de escuelas de campo, de entre 15 y 17 sesiones cada una en 2007/2008, destinadas a otros 800 000 campesinos.

Un componente importante del proyecto es la participación igualitaria de hombres y mujeres en los comités de gestión y en las actividades de formación. Las mujeres desarrollan papeles cada vez más relevantes en la toma de decisiones sobre el reparto del agua y la planificación de cultivos.

“El éxito del proyecto se ha basado en desmitificar la tecnología e integrarla con la transformación social, la potenciación de la situación económica de la mujer y los cambios institucionales“, asegura P.S. Rao, Coordinador del Programa nacional de Agua y Suelo de la FAO en India.

Hacer balance

Los campesinos realizan cada año ellos mismos el cálculo del agua para los cultivos, para reducir el riesgo de perder la cosecha e identificar oportunidades para la producción sostenible. Los GMCs que comparten una unidad hidrológica se reúnen y desarrollan un sistema de cultivo teniendo en cuenta la estimación de todos los recursos de aguas subterráneas disponibles.

Cuando el balance del agua para los cultivos en septiembre/octubre de 2006 continuó indicando la existencia de un déficit en numerosas áreas, los campesinos se movilizaron.

“En las zonas más críticas no solamente decidieron prohibir nuevas perforaciones de pozos y abandonaron los cultivos que requieren riego intensivo, como el arroz y la caña de azúcar, si no que también se encargaron de mejorar la eficacia del regadío con cultivos que requerían menos agua”, explica Rao.

El resultado fue un ahorro de agua que alcanzó un 33 por ciento en algunas zonas.

“Poner la gestión de los recursos hídricos en manos de gente bien entrenada y que espera beneficiarse de la decisiones pueda llevar a resultados muy positivos”, asegura Rao.

En el pasado, los esfuerzos tendían a centrarse en mejorar el aprovechamiento de las aguas subterráneas a través de programas centrados en el suministro:–gestión de cuencas hidrográficas, recarga inducida, repoblación forestal- cuyo objetivo esencial era la disponibilidad de una mayor cantidad de agua.

“Antes se prestaba muy poca atención a la gestión de la demanda, al uso juicioso de los recursos disponibles”, señala Rao. “Este proyecto –añade- representa un nuevo enfoque de la gestión pública, pasando de una cultura de provisión de servicios dirigida desde los niveles superiores a potenciar la capacidad de la gente para entender, gestionar y desarrollar sus propios recursos. Estamos viendo un cambio en el paradigma de los proyectos de desarrollo, que pasan de los subsidios y el suministro de activos al desarrollo de redes de conocimiento a nivel popular”.
FAO

Lea más…

Afrontar la escasez de agua

Cada gota es importante

Cuando falla la lluvia

Una gota en la arena

Afrontar la escasez de agua en Andhra Pradesh

Un mismo río, una misma visión

Contacto:

Teresa Buerkle
Oficina de prensa, FAO
teresamarie.buerkle@fao.org
(+39) 06 570 56146
(+39) 348 141 6671

FAO

Al medir el agua de lluvia, los campesinos controlan los cambios en la disponibilidad de recursos hídricos.

FAO

Las mujeres juegan un papel clave en la toma de decisiones y la formación.

FAO

El cálculo adecuado del agua para los cultivos ayuda a mejorar la eficacia de este recurso.

envia por correo
Afrontar la escasez de agua en Andhra Pradesh
La gestión de los recursos hídricos a manos de los campesinos ayuda a solucionar el problema
-
Se requiere una dirección de email
Se requiere una dirección de email valida
 
RSS