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Educando a los huérfanos del VIH/SIDA en Africa Subsahariana
Las escuelas de campo para agricultores combaten el hambre y la pobreza con técnicas agrarias y preparación para la vida
9 de mayo de 2005, Roma - Los huérfanos del SIDA en Africa pueden mejorar sus condiciones de vida, a menudo desesperadas, aprendiendo técnicas agrarias en escuelas especiales creadas con este propósito, informa la FAO.

Hasta la fecha, ese organismo de Naciones Unidas ha puesto en marcha 34 Escuelas juveniles de Campo y Vida para agricultores, destinadas a los huérfanos de Kenya, Mozambique, Namibia y Zambia, con cabida para unos 1 000 jóvenes. Muchos de estos chicos y chicas no saben cómo cultivar la tierra porque sus padres murieron de SIDA antes de poder transmitirles los conocimientos agrícolas necesarios.

La crisis del SIDA

De los 34 millones de huérfanos que viven en Africa subsahariana, más de once millones perdieron a sus padres a causa del SIDA. Se estima que para el 2010, más de 20 millones de niños podrían perder padre y madre, o a uno de los dos, debido a esa enfermedad. Los niños huérfanos de SIDA que viven en las zonas rurales están expuestos de forma particular a la malnutrición, a las enfermedades, a todo tipo de abusos y a la explotación sexual.

El riesgo de explotación sexual es muy alto para quienes están solos frente a la pobreza y obligados a ganar dinero para mantener a la familia. Después de la muerte de sus padres, los niños a menudo pasan a ser cabeza de familia y tienen que conseguir ingresos de alguna forma, una tarea muy difícil en las zonas rurales donde escasean el trabajo, los servicios y la infraestructura.

Aprender practicando

La FAO trabaja con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y otros organismos de Naciones Unidas, con organizaciones no gubernamentales e instituciones locales en la fundación de las Escuelas de Campo y Vida de agricultores para niños y jóvenes en respuesta al número cada vez más grande de huérfanos a causa del SIDA.

Las escuelas se proponen compartir técnicas agrarias, nociones empresariales y preparación para la vida con huérfanos y niños de 12 a 18 años en situación crítica. Los conocimientos y técnicas aprendidas por los chicos y chicas les ayudarán a desarrollar valores positivos con respecto a la igualdad de género y a los derechos humanos.

Esos centros abarcan tanto la agricultura tradicional como la moderna. Los niños aprenden a preparar el terreno, a sembrar y trasplantar, a escardar, regar, a controlar las plagas, a utilizar y conservar los recursos disponibles, a emplear y elaborar los cultivos alimentarios, a cosechar y almacenar, y a vender sus productos en el mercado.

Las escuelas contribuyen también a recuperar o reforzar los conocimientos tradicionales sobre cultivos autóctonos, plantas medicinales y biodiversidad.

Además, en ellas se afrontan temas como sensibilización y prevención del VIH/SIDA, igualdad de géneros, protección de la infancia y salud sexual, ofreciendo al mismo tiempo ayuda psicológica y social, educación nutricional, y técnicas de empresa. Las escuelas constituyen un espacio social seguro donde los estudiantes pueden desarrollar la autoestima y la confianza en sí mismos.

"El objetivo de las escuelas es dotar a los huérfanos con medios de conocimiento e inculcarles autoestima, además de facilitarles los elementos esenciales para que consigan seguridad alimentaria a largo plazo. Estos cursos de formación son un importante punto de partida para librar del hambre y la pobreza a los huérfanos del SIDA. Los cursos ofrecen estrategias de supervivencia en ambientes a menudo muy difíciles", explica Marcela Villarreal, jefe de la Dirección de Género y Población de la FAO.

Mozambique

Mozambique es el centro de un proyecto que comprende 28 Escuelas juveniles de Campo y Vida para agricultores en las provincias centrales. Hasta ahora, 120 huérfanos han completado con éxito su formación y 840 estudiantes más están aprendiendo como cultivar la tierra con lecciones prácticas sobre técnicas agrícolas, nutrición y plantas medicinales.

Las lecciones de canto y danza ayudan a los niños a confiar más en sí mismos y potencian las relaciones sociales. El teatro y los grupos de discusión sirven para abordar temas cuyo conocimiento puede salvar la vida, como la prevención del VIH/SIDA o de la malaria, la igualdad de género o los derechos de los niños.

El programa está financiado por Finlandia, Noruega, FAO y PMA.
Contactos
Erwin Northoff
Coordinador de prensa, FAO
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570 53105

Boudicca Downes
Relaciones con los medios, TV, FAO
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(+39) 06 570 55980

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FAO/M. Fioravanti

De aquí al 2010, más de 20 millones de niños podrían perder padre y madre, o uno de ellos.

Vidéo

El baile ayuda a los huérfanos a crecer sanos y confiar en si mismos [00:37] (mpg)

Una lección de canto en la Escuela juvenil de Campo y Vida para agricultores de Chiomio [00:45] (mpg)

FAO/M. Fioravanti

En las Escuelas juveniles de Campo y Vida para agricultores, se estimula los huérfanos a "aprender haciendo".

FAO/M. Fioravanti

Las comidas nutritivas facilitadas por el PMA dan a los huérfanos la energía que necesitan para aprender.

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9 de mayo de 2005 - Los huérfanos del SIDA en Africa pueden mejorar sus condiciones de vida, a menudo desesperadas, aprendiendo técnicas agrarias en escuelas especiales creadas con este propósito.
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