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Comer camarones sin sentirse culpables
La FAO trabaja para establecer directrices para la certificación de productos acuícolas
20 de abril de 2007, Roma - ¿De donde proceden los camarones que va Vd. a comerse ahora? ¿Sabe si murió una tortuga de forma accidental al capturarlos? ¿Crecieron en un estanque donde antes existía un manglar con gran biodiversidad?

Y la bullabesa que acaba de pedir: ¿es saludable el salmón de piscifactoría que contiene? ¿La piscifactoría en la que se crió está contaminada? ¿Produce de forma responsable?

¡Quien habría pensado que comer marisco podría ser tan complicado…!

A medida que crece la demanda mundial de marisco y cada vez un mayor porcentaje procede de la cría en cautividad (un 45 por ciento de todo el pescado que se consume hoy procede de la piscicultura), los minoristas y los consumidores dedican mucha más atención a la procedencia de su fritura de pescado y a su inocuidad.

Una solución a esta preocupación, según los expertos, es la certificación. En esencia, la certificación de un marisco indica que fue producido de forma sostenible, sana, socialmente responsable y con respeto al medio ambiente.

Esta práctica se viene usando cada vez con mayor frecuencia tanto en la pesca de captura como en la acuicultura. Los minoristas y los consumidores apoyan la certificación, pero la cuestión no está todavía exenta de controversias.

“Establecer planes de certificación transparentes, equitativos y fiables no es tan sencillo”, explica Lahsen Ababouch, del Departamento de Pesca y Acuicultura de la FAO. “¿Quién establece las normas? ¿Pueden estar seguros los productores de que tienen base científica? ¿Están las normas al alcance de los acuicultores pobres en los países en desarrollo? ¿Son una estratagema para camuflar los esfuerzos de proteger la industria local? ¿Hasta que punto pueden las normas del sector privado complementar las políticas gubernamentales de protección al consumidor, y como es posible armonizarlas? Todas estas cuestiones deben de encontrar una respuesta.

A medida que proliferan los programas de certificación, añade Ababouch, consumidores y productores se enfrentan al dilema de en quién confiar. Los diversos planes pueden crear confusión entre los consumidores, haciéndoles perder confianza en las normas y perjudicando a esta iniciativa en su totalidad.

Armonizar las normas de certificación

La FAO comenzó recientemente a colaborar con la organización sin ánimo de lucro Red de centros de Acuicultura en Asia-Pacífico (NACA, por sus siglas en inglés), para mantener consultas con un amplio grupo de organismos de certificación, de productores, el sector de procesado y organizaciones de consumidores para trazar unas directrices a nivel mundial sobre cómo se deben establecer y aplicar las normas de certificación en la acuicultura.

“La idea es poner juntos a un grupo amplio de gente implicada en la industria, mirar lo que se ha conseguido en términos de certificación y crear un marco que pueda ayudar a armonizar este campo, dijo Rohana Subasinghe, que trabaja también en el Departamento de Pesca y Acuicultura de la FAO. “Así se ayudará –añadió- a garantizar que las normas de certificación, en cualquier lugar, sean creíbles, fiables y justas y se dará a los productores objetivos claros a alcanzar”.

Las directrices no serán normas de certificación en sí mismas, si no más bien un plan conjunto que ayudará a garantizar que aquellos que certifiquen el marisco de acuicultura –ya sea el Gobierno, una ONG o una sociedad privada- lo hagan de una forma común, señaló.

El grupo realizó recientemente su primer seminario en Bangkok. Al evento acudieron representantes de los organismos de certificación, la industria acuícola, las asociaciones de acuicultores, gobiernos y los principales mayoristas de 20 países de las mayores regiones productoras e importadoras.

“Existió un amplio consenso sobre el camino propuesto: que los esquemas de certificación se dirijan a cuatro áreas principales: inocuidad y calidad de los alimentos, impacto social de la piscicultura en las comunidades locales y cuestiones medioambientales y viabilidad económica”, dijo Ababouch.

Está previsto realizar un seminario de seguimiento más adelante este mismo año en Brasil, tras el cual la FAO y NACA realizarán una serie de consultas públicas con las partes implicadas con el objetivo de presentar un conjunto de directrices para ser sometidas a la consideración de los gobiernos en la próxima reunión del Subcomité de Acuicultura de la FAO, que tendrá lugar en noviembre de 2008 en Chile.

La FAO ya ha desarrollado directrices similares para el eticado ecológico de productos pesqueros de las capturas marinas y en agua dulce (ver el enlace a la derecha).


Contacto:
George Kourous
Oficina de prensa, FAO
george.kourous@fao.org
(+39) 06 570 53168
(+39) 348 141 6802

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FAO/A. Berry

Muchos acuicultores en los países en desarrollo dependen de los mercados de exportación

Importancia de la piscicultura en el mundo en desarrollo

El comercio internacional de productos pesqueros (procedentes del mar y la acuicultura) tiene en la actualidad un valor de 78 000 millones de dólares anuales, y el 77 por ciento del pescado destinado a la alimentación en el mundo procede de los países en desarrollo. Sus ganancias anuales por este comercio superan los 22 000 millones de dólares EE.UU., más que lo que obtienen por todo el resto de sus productos alimentarios juntos, incluyendo el café, la banana, carne y té. La acuicultura proporciona empleo de forma directa e indirecta, y ayuda a los gobiernos a financiar los servicios sociales y las mejoras del capital.

En la actualidad, cerca de la mitad (45 %) de todo el pescado consumido en el mundo se cría en piscifactorías. Ello supone 48,2 millones de toneladas de pescado, con un valor de 71 000 millones de dólares EE.UU..

Estas cifras son significativamente más elevadas que las referentes a otros productos básicos agrícolas, como el arroz, el café y el té.

FAO/G. Kourous

Los planes de certificación justos ayudan a la acuicultura sostenible

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La FAO trabaja para establecer directrices para la certificación de productos acuícolas
20 de abril de 2007 - La FAO trabaja con sus asociados en todo el mundo para alcanzar un consenso sobre la certificación de los productos de la acuicultura, de forma que se garantice la inocuidad de los alimentos, se proteja el medio ambiente y se ayuda a los acuicultores.
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