La recuperación de los ríos de Europa Septentrional es un ejemplo para otros


Los principales ríos de Europa Septentrional están volviendo a la vida tras siglos de degrado y contaminación. El indicio más claro de este renacimiento tal vez sea el salto del salmón en algunos trechos de los ríos.

Han tenido cierto éxito los ambiciosos programas iniciados en Europa en el decenio de 1990 para restaurar el hábitat de los ríos. Y según indican los autores de un nuevo manual de la FAO sobre rehabilitación de los ríos para los peces, las nuevas tecnologías y técnicas utilizadas en Europa tienen mucho que ofrecer a otros países, como Argentina, China y Malasia, cuyos ríos y el hábitat que los rodea se están degradando progresivamente.

Los programas de recuperación también pueden producir muchas ganancias. En Europa, por ejemplo, la restauración de los ríos puede contribuir a conservar especies de peces amenazadas, como el salmón, y mejorar la pesca comercial en agua dulce que ya produce alrededor de 170 mil toneladas al año. El crecimiento de la pesca como actividad recreativa puede atraer más dinero y aumentar los beneficios de las industrias del tiempo libre, que están aumentando velozmente.

Invertir siglos de degrado
Hace mucho tiempo debió de iniciarse la recuperación de los ríos europeos. Ahí, como en el resto del mundo, los ríos han soportado una embestida a lo largo de siglos. Desde el Imperio Romano se construyeron presas, canales y acueductos para el suministro de agua potable, para abastecer los baños públicos y con el fin de aprovechar la fuerza del agua. Y conforme se talaron los bosques para abrir las tierras al cultivo, un entarquinamiento cada vez mayor incrementó la acumulación aluvial y se atascaron los fondos de grava claros de los ríos.

La Revolución Industrial produjo una destrucción todavía mayor. A fin de facilitar el transporte de materiales, los canales de los ríos se enderezaron e hicieron más profundos, y se construyeron vastas redes de canales. Esto produjo más tarde el drenaje de las zonas anegadas y el hábitat se destruyó. Además, aumentó la cantidad de residuos químicos y domésticos que se virtieron en los ríos, conforme proliferaban y crecían las ciudades y las fábricas. Hacia el decenio de 1950, los grandes ríos de Europa ya estaban casi muertos.

De modo que fue un acontecimiento cuando, en 1990, alguien pescó el primer salmón en 40 años en el Río Sieg, tributario del Rin, que pasa por la Westfalia renana septentrional. “Numerosos ríos se han ido limpiando mucho -explica Gerd Marmulla, de la FAO-. En esencia, por eso están volviendo los peces”.

Desde el decenio de 1970 están en proceso de autopurificación numerosos ríos, a partir de la construcción de más centrales de aguas residuales y del cierre de las viejas industrias contaminantes como las fundiciones y las curtidurías, debido a la radical reestructuración de la industria europea. También han participado en este proceso una tecnología más limpia y una vigilancia mejor sobre la contaminación.



Ejemplo de un río cuyo cauce se reorientó y canalizó, en comparación con su situación original. La mayor velocidad de su corriente, la rapidez con que drena y el hábitat circundante desmejorado crean más dificultades para algunas poblaciones de peces.
Cardúmenes de salmones
Pero hay más detalles. Diversos programas de recuperación fluvial también han contribuido. En el propio Rin, el proyecto Salmón 2000 se inició cuando un incendio de un almacén en 1986 produjo un derrame de sustancias químicas en el río que mató miles de peces.

Este proyecto cuenta con el respaldo de la Unión Europea y de los países por donde pasan el Rin y sus tributarios: Alemania, los Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Suiza y Francia. Las autoridades locales han estado realizando actividades, como parte de este programa, por ejemplo en el Río Sieg de 153 km. de longitud para restaurar las poblaciones autóctonas anteriores de salmónidos que sustentaban una vigorosa actividad pesquera a fines del siglo XIX. Se han depositado en el río ejemplares jóvenes de salmón y de trucha marina, y se han eliminado o reconstruido diversos obstáculos, inclusive embalses y presas, para permitir que los peces lleguen a las zonas más altas de desove.

Con apoyo financiero de los clubes de pescadores, también se han iniciado actividades para mejorar el hábitat y la calidad del agua para los peces. Los salmones necesitan lechos de grava limpios para desovar. Así pues, en 1995 se limpiaron algunas zonas potenciales para desove levantando la grava y permitiendo que la corriente se llevara el fino sedimento.

“Se ha visto aumentar la cantidad de salmones que llegan al Sieg -afirma el especialista Marmulla, que ha colaborado en el proyecto-. Es totalmente posible reconstruir una población sostenible de peces que incluso puede aumentar en los próximos años”. Sin embargo, la repoblación plena es un objetivo remoto. La erosión del suelo en la cuenca de captación sigue constituyendo un riesgo y se puede contaminar fácilmente las aguas con sustancias químicas de la agricultura.



Nuevo diseño de paso para peces: arcos de piedra empotrados permiten el paso fácil de los peces migrantes, se integran bien en el paisaje y las especies migratorias los aceptan sin dificultad.
Y también eso es un indicio alentador. La política de la Unión Europea de detracción de tierras agrícolas ahora está fomentando entre los propietarios de tierras y las comunidades la restauración de paisajes para usos distintos de la agricultura. Y en el Sieg, por ejemplo, la legislación ha contribuido a crear una diversidad de hábitats a lo largo de las orillas del río. Hay otros planes para restaurar partes del cauce del río para los peces y animales silvestres.

“Un factor clave de esto es que la mentalidad de las personas se ha modificado -explica Marmulla-. Ahora toman más en cuenta la ecología y esto ayuda a mantener la presión sobre los encargados de los planes y las autoridades locales, para que se esfuercen más por cuidar mejor del medio ambiente”.

Experiencia y opciones
Pero queda mucho por hacer y algunos ríos europeos podrían no llegar ya a recuperarse. De todos modos, la experiencia podría serle útil a algunos países en desarrollo, como China y la India, donde el embalse de ríos ha afectado a las poblaciones de peces.

Muchos países en desarrollo están tratando de hacerse cargo de la degradación del hábitat y una contaminación cada vez mayor. La India, por ejemplo, está ocupándose de la contaminación del Ganges con aguas residuales. Pero la labor es difícil y costosa para los países que han de tratar de equilibrar los recursos y las prioridades, el desarrollo y el medio ambiente.

“Los países en desarrollo deberían de cuidar el medio ambiente al hacer planes en materia de energía y de otros requisitos vitales para el desarrollo -asegura Marmulla-, ya que a menudo todavía pueden evitarse repercusiones negativas en el medio ambiente y, por ende, en las poblaciones de peces, que proporcionan un volumen importante de proteínas para la población local”.

Rehabilitation of Rivers for Fish, Oxford, Reino Unido, Blackwell Scientific Publications, 1997.
Este nuevo manual describe tanto la teoría científica como las medidas prácticas necesarias para ayudar a restablecer los ríos, sus hábitats y poblaciones de peces.

Vallas para los salmones

La obstrucción química puede producirse por tapones de agua desoxigenada o contaminada, en particular en los estuarios o zonas bajas de los ríos

La obstrucción física puede deberse a embalses, presas, rápidos y caídas de agua, naturales o artificiales

La corriente del río determina el ingreso del salmón migratorio en el río y su avance

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7 de abril 1997


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