Los métodos de clonación de la "oveja Dolly" podrían ser la clave del avance en la conservación de la diversidad zoogenética


Las técnicas de clonación que aparecieron en los titulares debido a la creación de la oveja Dolly también podrían utilizarse para salvar de la extinción a cientos de variedades de animales, según los expertos que asistieron a un curso que se llevó a cabo en Roma, organizado conjuntamente por la FAO y un instituto italiano de investigación en biotecnología, el Istituto Sperimentale per la Zootecnia. Durante dos días se reunieron 23 científicos, incluidos destacados expertos, en el Ministerio Italiano de Política Agrícola, del 26 al 28 de noviembre.

Aves de corral dongtao de Viet Nam, que figuran en la lista crítica del Sistema de Información sobre Diversidad de Especies Pecuarias de la FAO

El avance científico que despertó el interés de los científicos interesados en la conservación de la diversidad de las variedades pecuarias no es tanto la clonación misma como la capacidad de utilizar el ADN obtenido de las células corporales de ejemplares adultos. Anteriormente, la clonación tenía que realizarse a partir de núcleos de células embrionarias (totipotentes), porque una vez que se han especializado las células, la mayor parte de los genes que no son pertinentes para sus funciones (como los genes del color de los ojos en una célula de uñas) se apagan en un proceso denominado inactividad del ADN. Invertir este proceso y volver a encender los genes posibilidad lograda por vez primera en el Instituto Roslin de Escocia, precursor de la investigación que permitió producir a Dolly- permitirá a los científicos clonar animales a partir de células somáticas, como de la piel o de los folículos capilares. Este proceso de inversión de la inactividad del ADN ofrece la posibilidad de simplificar en los laboratorios las técnicas de conservación de los recursos zoogenéticos que están en peligro de extinción.

La FAO calcula que alrededor del 30 por ciento de las variedades pecuarias o sea, 1500- corren peligro o están en la lista crítica. La mayor parte de estas variedades están en países en desarrollo y menos de 100 de éstas están actualmente en programas de conservación.

La conservación de variedades únicas permitirá a la humanidad hacer frente a problemas futuros imprevistos, como cambios del clima o propagación de enfermedades. Una variedad de aves de corral que sobreviva con pocos alimentos o atenciones especiales se puede descuidar hoy en día porque es de baja producción, pero el día de ma\'f1ana podría ser la única de su especie con resistencia natural a algún virus o plaga devastadores.

Actualmente la conservación de las variedades en peligro sólo es posible por almacenamiento criogénico (congelamiento a temperaturas muy bajas) de semen o embriones operación costosa y delicada que no resulta viable en muchos países en desarrollo por falta de personal capacitado y de equipo necesario-, o bien por conservación in situ o ex situ de los animales mismos, es decir, tener vivos a los animales en su hábitat natural o en otro, respectivamente.

Las variedades de animales domésticos están desapareciendo porque, demasiado a menudo, en particular en los países en desarrollo, no son viables las opciones de conservación mencionadas. Los científicos concluyeron que la inactividad reversible del ADN podría ser una técnica para salvar los genomas (la información genética completa) de las variedades animales en peligro de extinción que brinde la posibilidad de utilizar esa variedad en el futuro, cuando se hayan refinado y desarrollado más estas técnicas. Esto significaría que una muestra de piel de un animal podría bastar para garantizar que no se pierda su potencial genético. Es posible tomar muestras en un día o dos de la cantidad de animales necesarios para conservar una variedad determinada.

De acuerdo al Dr. Mandy Reynolds, especialista en aspectos de curación de la piel y cultivos de tejidos del hospital Durham, del Reino Unido, las muestras de piel, si se tratan adecuadamente, se conservan razonablemente bien aun dos semanas antes de que sea necesario congelarlas. Esto significa que las muestras se pueden recoger con facilidad incluso en zonas rurales remotas y luego transportarlas a las unidades de conservación de los países.

Para algunos países afirmó Keith Hammond, que dirige el programa de la FAO de biodiversidad animal, estas técnicas nuevas- podrían significar la diferencia entre no hacer nada con las variedades que se están erosionando en la actualidad y conservarlas sin mayor demora. (Texto completo de la entrevista a Keith Hammond).

18 de diciembre de 1997

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