"Cosechando las mejores prácticas": curso sobre género celebrado en Roma


Cada vez se pide más a los encargados de la planificación agrícola en Africa, Asia y América Latina que incluyan la planificación participativa de consulta con las bases que beneficie a las campesinas a la vez que a sus compañeros. La planificación agrícola que tiene en cuenta las necesidades distintas de los hombres y las mujeres se practica poco. "Cosechando las mejores prácticas", curso sobre género y participación en la planificación del fomento agrícola, celebrado en Roma del 8 al 12 de diciembre, examinó por qué sucede así y observó cómo puede hacerse que la planificación agrícola sea más sensible a las cuestiones de género.

Más que sólo "hacer participar" a las mujeres, la cuestión del género significa tener en consideración las diferentes funciones y responsabilidades de las mujeres y los hombres, la diferencia de su acceso a los recursos y control de los mismos, y sus limitaciones, prioridades y necesidades particulares. Incorporar el análisis de género en la planificación agrícola ayuda a los encargados de elaborar las políticas y la planificación a comprender cómo deben modificarse las políticas y los programas para que las mujeres participen en condiciones de igualdad con los hombres. También se puede demostrar por qué algunos proyectos y políticas tienen consecuencias negativas para las mujeres.

" En el sector de la planificación agrícola en poquísimos lugares hasta muy, muy recientemente se ha establecido escasa diferencia entre los hombres y las mujeres", afirma María Fernández, especialista en género y biodiversidad de la Dirección de la Mujer y Población de la FAO. "Cada vez resulta más vital para el desarrollo de un sector agrícola sensible al género contar con información específica de género e incorporarla en la información con que se elabora la planificación agrícola".

El curso, patrocinado por el Servicio de la Mujer en el Desarrollo, de la FAO, reunió a encargados de planificación y especialistas en desarrollo, hombres y mujeres, de todo el mundo en desarrollo, para discutir los retos e introducir la dimensión del género en la planificación agrícola de sus países e intercambiar experiencias. El objetivo del curso era crear un ámbito a partir de las experiencias de los participantes que permitiera avanzar a los encargados de planificación. Afganistán, Costa Rica, Etiopía, Honduras, la India, Namibia, Nepal, Pakistán, Senegal y Túnez presentaron estudios de caso de proyectos de campo de la FAO que sometieron a prueba métodos e instrumentos para que la elaboración de la política agrícola fuera más sensible a la dimensión del género. Los estudios de caso están disponibles en SD Dimensions, página electrónica de la Dirección de Desarrollo Sostenible de la FAO.

La mayor parte de los proyectos representados por personal nacional e internacional en el curso había hecho mucho énfasis en aumentar la participación de la mujer en el sector agrícola. "La actividad encaminada a mejorar la presencia y la participación de la mujer rural así como la sensibilidad a sus necesidades prosigue, porque, desgraciadamente, sigue faltando un equilibrio de género en las instituciones y programas de fomento agrícola", afirmó Fernández. "Es fundamental mejorar la situación de la mujer para trabajar más adecuadamente con el fin de lograr una sociedad mejor en conjunto, trabajando con hombres y mujeres, como partes complementarias de la sociedad".

23 de diciembre de 1997

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