La FAO participa en el llamamiento de socorro de la ONU para Somalia


Los proyectos en curso en Somalia están distribuyendo semillas a los campesinos que lo necesitan (arriba) y dando trabajo a los herreros locales (debajo)

"La situación de urgencia debida a las inundaciones en Somalia no ha concluido", según un reciente informe conjunto de la ONU. Unos meses después de que las lluvias torrenciales hicieran desbordarse los ríos Shebeli y Yuba, produciéndose las peores inundaciones del país en 30 años, cientos de personas siguen padeciendo las consecuencias. Hay aldeas y fincas que siguen anegadas. El agua y los sistemas sanitarios se han desplomado y los brotes de enfermedades se han propagado más que nunca.

Las lluvias torrenciales atribuidas al fenómeno meteorológico El Niño atacaron el sur de Somalia en los últimos meses de 1997 y persistieron hasta principios de enero de 1998. Murieron cerca de dos mil personas y otras 25 mil tuvieron que abandonar sus casas. Las lluvias se llevaron los cultivos y las provisiones de cereales de los graneros. Se perdieron más de 20 mil cabezas de ganado.

Para ayudar a este país con tantos problemas a ponerse de pie de nuevo, la ONU recientemente ha lanzado con otras organizaciones un llamado especial, invocando la ayuda de la comunidad donadora internacional por 15 millones de dólares de EE.UU.

La contribución de la FAO a este llamado incluye dos proyectos por dos millones de dólares EE.UU., coordinados a través del Servicio Especiales de Socorro de la Organizacción (TCOR). La mayor parte de esos fondos ñmás de 1.5 millones de dólares- se ha destinado al apoyo a los servicios veterinarios y al control de las enfermedades pecuarias. Se han atribuido a las lluvias torrenciales los brotes que se han presentado de fiebre de Rift Valley y de otras enfermedades transmitidas por insectos. El sector ganadero, gravemente afectado, tiene una gran importancia en el país, ya que la mayor parte de sus divisas proceden de los ingresos de sus exportaciones pecuarias.

El segundo proyecto de la FAO proporcionará y distribuirá unos 400 mil dólares de semillas de maíz y de sorgo a unas 30 mil familias campesinas afectadas.

"Otras organizaciones proporcionan alimentos y atención médica de socorro de inmediato. En la FAO nos concentramos en la recuperación agrícola", afirmó El-Zein M. E.-Muzamil, Coordinador de Socorro de la Organización para Somalia. "Hacer que los campesinos produzcan de nuevo es un medio muy eficiente desde el punto de vista de los costos, de ayudar a que sean independientes de nuevo".

Estos proyectos nuevos perpetúan el esfuerzo de la FAO de proporcionar ayuda a la comunidad campesina del sur de Somalia, gravemente perjudicada. Cuando la catástrofe llegó a fines de 1997, la FAO enseguida organizó una carga aérea de semillas y herramientas para las familias campesinas perjudicadas.

También coordinado por el Servicio de Operaciones Especiales de Socorro, el proyecto inicial de recuperación agrícola proporcionó a las familias perjudicadas por las inundaciones 400 mil dólares de semillas de caupí y de ajonjolí, y herramientas manuales. Éstas se fabricaron localmente para economizar tiempo y dinero y proporcionar ingresos a los herreros pobres de la región.

Gabow Ali Hurre, herrero de la aldea de Buale, del Valle del Yuba, recibió un pedido de 3 500 almocafres. Es el primer pedido que se le haya pagado desde que comenzaron las inundaciones. Consúltese el artículo: "Semillas de esperanza en una tierra desgarrada por la guerra".

11 de mayo de 1998

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