Una Coalición internacional de investigación y tecnología ayuda a los agricultores de los países en desarrollo a mejorar el rendimiento del agua


La FAO acogerá en breve un importante empeño internacional de coordinación de la investigación y transferencia de tecnología en uno de los ámbitos claves del fomento agrícola: el riego y el drenaje. Se está negociando un presupuesto de más de seis millones de dólares EE.UU. con un grupo de organismos de apoyo, para un plan de acción de tres años para el Programa internacional para la investigación tecnológica sobre riego y avenamiento (IPTRID).

Campesino brasileño arreglando una válvula de irrigación en su huerto de tomates - la irrigación produce más del doble de la producción natural del suelo

El riego duplica con creces la productividad de la tierra. Apenas un16 por ciento de los cultivos goza de irrigación, pero produce el 36 por ciento de la cosecha mundial. El riego ofrece buenas ganancias particularmente en los países en desarrollo, y es capaz de incrementar la producción un 400 por ciento. Pero la irrigación puede tener consecuencias secundarias inconvenientes. Se ha agotado la fertilidad de casi una tercera parte de las tierras irrigadas del mundo por causa de un mal manejo del riego: anegamiento y salinidad.

La agricultura de regadío de hoy afronta otros problemas: la disponibilidad de agua dulce está disminuyendo en todo el mundo. En algunas partes, la escasez de agua ya es un problema importante y una limitación seria para el fomento agrícola. Otros sectores, como el municipal y el industrial, también tienen una necesidad apremiante y cada vez mayor de las reservas hídricas. Los agricultores tienen la presión de hacer rendir más el agua. Para esto, hace falta una tecnología más eficiente y apropiada.

Con el propósito de apoyar a los países en desarrollo en su búsqueda de técnicas de irrigación más productivas, el IPTRID está reorganizando sus actividades para resumir y divulgar el conocimiento y fortalecer la capacidad de mejorar la aplicación de los resultados de la investigación “en el terreno”.

“El regadío y el drenaje van de la mano”, afirmó Arumugam Kandiah (Director del programa del IPTRID). “Un drenaje eficiente impide los efectos secundarios negativos de los programas de regadío mal aplicados: tierras inundadas, salinización de los suelos y elevación de las capas freáticas”.

El IPTRID, coalición internacional de instituciones y donantes, se fundó en 1991 y originalmente fue su anfitrión el Banco Mundial. Parte de la reorganización del programa consiste en su traslado a la FAO, organización más especializada con abundante experiencia en materia de riego. El plan de acción de tres años del IPTRID tiene cuatro ámbitos de prioridad: la síntesis de conocimientos, la investigación nacional, la creación de capacidad nacional y la divulgación de conocimientos a través de redes de información.

En este último ámbito, se fortalecerán 10 redes de distintos países y se establecerán otras 12. En materia de irrigación, como en muchos otros campos, cada vez se aprovecha más la actividad de las redes de información para rebasar los confines geográficos y llevar el conocimiento al alcance de quien lo necesite.

El IPTRID es una asociación de instituciones internacionales de investigación, donantes multi y bilaterales y de seis instituciones internacionales de primer orden: la Alianza Mundial en Favor del Agua, la FAO, el Banco Mundial, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el Instituto Internacional de Ordenación de Aguas (IWMI) y la Comisión Internacional de la Irrigación y el Saneamiento (ICID). Es posible obtener más información sobre este programa en el sitio web del IPTRID o en el Maintenance Notice Board.

25 de junio de 1998

Más información:


  FAO Home page

  Búsquedas

¿Sugerencias?: Webmaster@fao.org

©FAO, 1998