Tecnología para prevenir mejor las invasiones de langostas


Este aparato de pilas del SUM, utilizado en Madagascar, ayuda a los países a detectar langostas (FAO/20510/A. Proto)

Nube de langostas del desierto sobrevolando la sabana en Senegal (FAO/17140/M. de Montaigne)

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Hembra de langosta en Mauritania a punto de depositar sus huevecillos, cerca de 100 (FAO/20599/K. Cressman)

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La misma tecnología que utilizan los navegantes
y a los caminantes para orientarse en los vastos espacios exteriores está ayudando a los países en desarrollo a controlar un antiguo problema: las plagas de langostas del desierto. Los enjambres de este insecto volador son capaces de acabar con la vegetación en pocas horas. Pero no es fácil seguir la evolución de las langostas, ya que las hay en 25 países, en una superficie de 16 millones de kilómetros cuadrados, desde Mauritania, en el África Occidental, hasta la India, en el Oriente. Ahora, la introducción de un sistema de ubicación mundial (SUM) y una computadora portátil están refinando este procedimiento.

La FAO, por su mandato, que incluye ayudar a los países a combatir mejor la langosta, proporciona capacitación para la utilización de estos aparatos. Los funcionarios encargados de vigilar la evolución de las langostas utilizan el SUM para definir su ubicación hasta una distancia de 10 metros y almacenar las coordinadas exactas de los sitios que visitan. A continuación conectan el SUM a otro aparato, una computadora de bolsillo tipo palm que tiene un programa especialmente diseñado, llamado eLocust. En la tarde, conectan esta computadora con un radio de alta frecuencia de su vehículo y transmiten la información crítica a la oficina nacional, a través de un módem que funciona gracias al encendedor de cigarros.

"Las plagas de langostas del desierto pueden propagarse repentinamente -explica el especialista de la FAO en langostas Keith Cressman-, de modo que la clave de un control eficaz depende de la intervención oportuna. Esta tecnología nos ayudará a transmitir información velozmente y con exactitud".

Hasta ahora, los equipos de investigación recopilaban manualmente la información, llenaban formularios que transmitían por fax o correo electrónico a las oficinas del país, y de ahí a la sede de la FAO. Pero ese procedimiento no corresponde a la velocidad de desplazamiento de las langostas, capaces de recorrer más de 100 kilómetros al día.

El SUM ya se está utilizando en 18 países, y la computadora tipo palm por lo menos en media docena de ellos. Tanto el SUM como la computadora de bolsillo funcionan bien, incluso a altas temperaturas y cuando hay tormentas de arena.

Los brotes más grandes de langostas del desierto ocurrieron entre 1987 y 1989. Es tal la voracidad de este insecto que una parte muy reducida de la nube (alrededor de una tonelada de langostas) es capaz de consumir en un día la misma cantidad de alimentos que 10 elefantes o 2 500 personas. Cuando las langostas atacan inmediatamente antes de la cosecha, las repercusiones pueden ser devastadoras. Al terminar la plaga de 1987, había llegado a 25 países vulnerables, con pérdidas arrasadoras. Desde entonces ha habido algunos brotes, aunque no se han desarrollado nuevas plagas. "Pero eso puede modificarse en cualquier momento", señala Cressman.

Los grupos de seguimiento de las langostas están a la busca de ciertos indicios. Observan las condiciones que favorecen la reproducción del insecto, como los suelos arenosos y húmedos, algunas zonas sin vegetación donde pueden depositar sus huevecillos y vegetación verde para alimentar a las crías. El grupo también está capacitado para detectar las transformaciones de los propios insectos.

Al principio, los investigadores pensaban que había distintos tipos de langostas del desierto, solitarias y "gregarias" que vivían en enjambres. Pero ya entienden que una misma especie puede cambiar de comportamiento y de color con el tiempo: las langostas solitarias son marrones, pero se vuelven rosadas al incorporarse en un grupo y amarillas al envejecer. Las langostas comienzan a formar nubes mediante la estimulación de los sensores que tienen en las patas traseras al contacto con grandes números de otras langostas, lo que pone en marcha la sincronización de su comportamiento.

Una vez detectadas las langostas, se controla su desarrollo con plaguicidas. La lucha contra las langostas suele correr a cargo del Ministerio de Agricultura, a través de unidades dedicadas a esta tarea. Las organizaciones regionales también ofrecen ayuda, y cuando hay plagas, interviene la comunidad internacional. La velocidad del nuevo sistema debería ayudar a los especialistas de la FAO a advertir a los países colindantes que corran riesgo de ser invadidos por las nubes de langostas. También debería propiciar una reducción de la utilización de plaguicidas, ya que los brotes se determinarán con mayor precisión.

Por último, pero no de menor importancia, este sistema aligerará la tarea del funcionario de inspección, que a menudo realiza hasta 12 visitas al día para observar las condiciones, buscar langostas y hablar con los nómadas, los aldeanos y los campesinos.

"El inspector tiene el peor trabajo de todos -afirma Cressman-. Esto los va a ayudar mucho".

1 de junio de 2001

 

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