Alimentos ambulantes en distintas partes del mundo


 

En la India, millones de personas comen a diario en la calle (FAO/15572/R.Faidutti)

Alimentos sanos y prontos en un puesto ambulante en Ecuador (FAO/16315/G.Bizzari)

En los últimos 15 años la FAO ha ayudado a los funcionarios a mejorar la venta de alimentos en la vía pública en más de dos docenas de ciudades de todo el mundo.

En América Latina y el Caribe, la compra de alimentos en la vía pública representa del 20% al 30% del gasto familiar urbano y proporciona una importante fuente de empleo. Durante el brote de cólera de 1991, los funcionarios de Perú y de Bolivia descubrieron este virus en algunos alimentos en venta en las calles, como el ceviche, que es un platillo que se prepara con pescado crudo. La FAO le dio asistencia técnica a diversos proyectos de alimentos ambulantes de toda la región. Entre 1991 y 1994 estos proyectos capacitaron a más de 600 inspectores y a alrededor de 50 000 personas encargadas de preparar esos alimentos, desde México hasta Centroamérica y América del Sur.

Desgraciadamente se perdió fuerza una vez eliminado el problema del cólera, de modo que se ha puesto en marcha otra campaña para informar a los consumidores a fin de que exijan una mejor calidad de los alimentos en venta en las calles. En Bolivia y Colombia se han presentado programas de radio y televisión, así como materiales impresos, para difundir esta información. Las ONG locales y las asociaciones del sector animan esta campaña.

En Bangkok, Tailandia, 20 000 vendedores ambulantes de alimentos suministran a los habitantes de la ciudad el 40% del total de su consumo de energía. Desgraciadamente, los estudios realizados han descubierto que esos alimentos mantienen niveles inaceptablemente elevados de bacterias y otras toxinas. Para combatir este problema, el Departamento de Salud de Tailandia instituyó un código de prácticas relativo al comercio de alimentos ambulantes, que comprende 10 medidas para mejorar su higiene. En colaboración con la FAO, las autoridades locales organizaron reuniones de información, de medio día de duración, para instruir a los inspectores del sector sobre este código. También realizaron una campaña de sensibilización para informar al consumidor de la importancia de la higiene. Al año de la presentación del código entre los vendedores se anunció que las ventas habían aumentado un 20% en cierta zona de la ciudad.

Los alimentos que se venden en la calle, además de ser económicos y convenientes, también pueden ser nutritivos. Un estudio realizado en Calcuta reveló que un alimento común de 1 000 calorías tenía unos 30 gramos de proteínas, 15 gramos de grasa y 180 gramos de carbohidratos. Con un precio medio de unas 5 rupias indias, los alimentos en venta en las calles probablemente sean la forma más económica de obtener un alimento equilibrado fuera de casa, según el estudio.

21 de agosto de 2001

Lea Ud. nuestros artículos:

 

 Más información

 


Página inicial de la FAO 

 Búsquedas 

¿Sugerencias?: Webmaster@fao.org

©FAO, 2001