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El llamamiento de las Naciones Unidas abarca 18 países y regiones en crisis
La FAO busca fondos para restablecer la agricultura
Las organizaciones humanitarias de las Naciones Unidas están buscando 2 500 millones de dólares EE UU para ayudar a 33 millones de personas en distintas partes del mundo, en condiciones de vulnerabilidad por las crisis de sus países. El Secretario General de las Naciones Unidas lanzó los llamamientos unificados de la ONU para 2002 el 26 de noviembre en Nueva York, así como en las capitales de siete países donantes y en Ginebra. El tema de los llamamientos de este año es: "Llegar a los vulnerables". En Tokyo, el lanzamiento incluyó una voz de alerta especial sobre Afganistán a los donantes. Las Naciones Unidas están buscando más de 650 millones de dólares EE UU para realizar intervenciones inmediatas de socorro y recuperación en ese país destrozado por la guerra. Los llamamientos unificados, lanzados anualmente bajo la dirección de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH), reflejan las estrategias y las necesidades de financiación de las Naciones Unidas y sus asociados para responder a las crisis. Los 18 países o regiones comprendidos en los llamamientos unificados de 2002 han sido víctimas de conflictos, y tienen como propósito salvar vidas, restablecer la estabilidad y enlazar el socorro al desarrollo sostenible mediante actividades con los sectores más vulnerables de la población. "Sin protección a los vulnerables -afirma Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas- nuestras iniciativas de paz serán a la vez frágiles e ilusorias". Los países y regiones comprendidos en 2002 son: Afganistán, Angola, Burundi, el Cáucaso Septentrional (Federación Rusa), la República Democrática del Congo, la República Popular Democrática de Corea, Eritrea, Etiopía, Europa Sudoriental, los países de la región de los Grandes Lagos de África, Guinea, Indonesia, Liberia, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Tayikistán y Uganda. Llegar a los más vulnerablesEl tema de los llamamientos de este año pone de relieve el sufrimiento de los civiles atrapados detrás de la línea de frente de los conflictos bélicos, la mayoría son mujeres, niños, ancianos y personas impedidas por enfermedades o por la guerra, que no pueden ejercer sus derechos fundamentales, incluso el derecho a los alimentos. Su situación se ve agravada porque en las guerras y conflictos internos de hoy, la población civil a menudo es blanco de la estrategia política y militar. El conflicto conduce al desplazamiento y a la profundización de la inseguridad alimentaria porque el campo no se siembra o no se recogen las cosechas -o son deliberadamente destruidas- y se saquea, asesina o vende el ganado para comprar alimentos o la salida a salvo de la zona de guerra. "Las personas que sufren hambre son vulnerables", afirma Anne M. Bauer, Jefa del Servicio de Operaciones Especiales de Socorro, de la FAO. Las personas o comunidades vulnerables -prosigue- pueden reconocerse y la vulnerabilidad medirse con una serie de indicadores, como el acceso a los alimentos, el número de refugiados o de personas desplazadas en el interior del territorio. "Pero el resultado final es que la vulnerabilidad crece en proporción directa a la disminución de la seguridad alimentaria". La misión de la FAO en el meollo del desarrollo a largo plazoLa clave del éxito de los llamamientos unificados es la coordinación, y la FAO cumple su misión de proporcionarla a través de su Dependencia de Coordinación de Emergencia de la Agricultura en los países víctimas de las crisis. Esta dependencia coordina la distribución general de insumos agrícolas para evitar lagunas y duplicaciones, y supervisa y evalúa las necesidades agrícolas del país. Este año, la FAO está buscando aproximadamente 113 millones de dólares EE UU para ayudar a las poblaciones vulnerables de los países comprendidos en los llamamientos unificados. La FAO proporciona ayuda agrícola urgente a través de su Servicio de Operaciones Especiales de Socorro, por ejemplo: semillas, herramientas, fertilizantes y suministros veterinarios. La FAO también ayuda mediante asesoría técnica en materia de producción de semillas, acuicultura, irrigación y servicios veterinarios de la comunidad. "El propósito de la FAO es fortalecer el mecanismo de subsistencia y restablecer la capacidad de reacción de los campesinos vulnerables proporcionándoles los medios para producir sus propios alimentos -explica Bauer-. Esto es fundamental para asegurar que la población dependa menos del socorro y avance hacia medios de subsistencia sostenibles". Sostenibilidad: la verdadera batalla comienza al terminar la guerra
Afganistán, bajo los reflectores de la prensa desde el 11 de septiembre, es objeto de un llamamiento especial de alerta a los donantes. Las Naciones Unidas han elaborado una estrategia de seis meses para asegurar la entrega de ayuda humanitaria y programas de protección para los 7,5 millones de personas más vulnerables del país. Pero -explica Abdur Rashid, Jefe del Sistema Mundial de Información y Alerta de la FAO- prácticamente los 23 millones de habitantes de Afganistán están pasando hambre". Conforme se aproxima el invierno, la prioridad es evitar que la población muera de hambre mediante un gran aflujo de ayuda de socorro, aunque a largo plazo la clave de la supervivencia del país está en el restablecimiento agrícola. La FAO está buscando -para actualizar el llamamiento de alerta de las Naciones Unidas a los donantes- 10 millones de dólares EE UU para bonificar las tierras y constituir la reserva de semillas para la siembra del año próximo. Sin embargo, en todo el mundo, sin ser objeto de la atención de la prensa, casi 800 millones de personas pasan hambre todos los días. La guerra y el desplazamiento son el origen de la mayor parte de la inseguridad alimentaria de estas personas, especialmente en África. La FAO está buscando financiación para trabajar con los sectores más vulnerables de las "urgencias olvidadas": Angola, Burundi, la República Democrática del Congo, Sudán, Uganda y algunos países del Cuerno de África. En la República Democrática del Congo más de 17 millones de personas, de una población de 48 millones, padecen inseguridad alimentaria. "La paz ha permitido al personal humanitario llegar a muchas personas a las que no se pudo atender durante años -dice Anne Bauer-. Considerando la inestabilidad de estas zonas, es fundamental intervenir ahora para restablecer la capacidad de reacción de la población". Por esto, las Naciones Unidas han incrementado el nivel de su llamamiento para este país de 140 millones de dólares EE UU en 2001 a 195 millones para 2002, de los que la FAO ha asignado 24 millones a la ayuda para reconstruir los medios de subsistencia de las comunidades rurales. En Europa Sudoriental la seguridad alimentaria a largo plazo también es fundamental a fin de que la Antigua República Yugoslava de Macedonia, la República Federal de Yugoslavia, Bosnia y Herzegovina, y la Provincia de Kosovo, traten de reorganizar sus vidas destrozadas por la guerra, el conflicto étnico y el desplazamiento. La estrategia humanitaria en este caso consiste en estabilizar el sector agrícola para pasar del socorro a la sostenibilidad. La FAO está buscando más de 19 millones de dólares para incrementar la producción agrícola reforzando la pequeña mecanización, mejorando los sistemas de riego y distribuyendo insumos agrícolas en toda la región. La estabilidad, la promoción de la paz y de la seguridad alimentaria son elementos esenciales de la estrategia humanitaria de las Naciones Unidas en Asia. Se lanzaron llamamientos previos para zonas específicas de crisis en Indonesia. Pero este año se adopta un enfoque más amplio porque en menos de tres años, seis distintos conflictos han desarraigado a más de 1,3 millones de personas. La FAO está pidiendo 1,7 millones de dólares EE UU, de los 40 millones de dólares del Llamamiento, para incrementar la producción de alimentos y mejorar los medios de subsistencia en las zonas rurales. La población de la República Popular Democrática de Corea sigue sufriendo la suma de efectos de la malnutrición, una infraestructura económica fracturada y la producción inadecuada de alimentos. La crisis actual se caracteriza por un déficit del suministro de alimentos superior a 1,4 millones de toneladas, y la FAO está buscando 16 millones de dólares EE UU para incrementar la producción de alimentos para los sectores más vulnerables de la población del país. En su Declaración del Milenio, los Estados Miembros de las Naciones Unidas se comprometieron a fortalecer y ampliar la protección de los civiles en las situaciones de urgencia. Se comprometieron además a ayudar a todos los refugiados y personas desplazadas a volver a sus lugares de origen en condiciones de seguridad, para comenzar otra vez, con dignidad, a sus labores agrícolas en condiciones de paz. La FAO tiene una importante misión en el cumplimiento de estas promesas. 27 de noviembre de 2001
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